LA PASIÓN DE GREGORIO FERNÁNDEZ
ECCE HOMO (AZKOITIA)
30/03/2026

A la familia Idiáquez debe vincularse la presencia de esta talla de Gregorio Fernández en la ermita de San José de Azkoitia (Gipuzkoa). Hasta 1721 estuvo en el oratorio del palacio de los Idiáquez de esa localidad guipuzcona. Constituye un buen ejemplo de las muchas esculturas de devoción privada que los nobles pidieron al escultor para sus oratorios y capillas. Esta pieza debe corresponder a "un Ecce homo de bulto, que me truxieron de Valladolid , que por su perfección y devoción es estimable", según palabras de Pedro de Idiáquez. Desde 1623 a 1640 la talla pasó, tras algunos avatares, de manos de María de Ipeñarrieta a las de sus hermanos Antonio y luego Pedro (casado con Clara Josefa idiáquez) y de este último a las de su cuñado Pedro Idiáquez. El interés de Pedro de Ipeñarrieta por la obra de Gregorio Fernández se debió acentuar con la contemplación del Ecce Homo, que recibió como herencia familiar, pues en su poder también se encontraban una Inmaculada Concepción, un Niño Jesús y un San Juan, obras del escultor. Con puestos representativos en la administración y el ejército, linajes como los Guevara, Orbea, Isasi o Idiáquez son un buen ejemplo de las élites sociales del País Vasco que hacen carrera en la corte y que, en este caso, se vinculan directamente a la obra de Gregorio Fernández en esas tierras. |
|
Anterior entrega en este |
![]() |
FUENTES VÉLEZ CHAURRI, José Javier. "Gregorio Fernández en el País Vasco. Clientes oficiales, aprendices y seguidores", en Pvlchrvm. Scripta varia in honorem Mª Concepción García Gainza, Pamplona, Gobierno de Navarra y Universidad de Navarra, 2011, p. 821. |
www.lahornacina.com