CEFALÓFOROS (IV)
SAN ALBANO

27/10/2026


 

 

De San Albano de Maguncia se sabe muy poco con certeza, ya que no hay fuentes contemporáneas que documenten su vida. A ello hay que sumar que ha sido confundido con San Albano de Verulamio, el mártir británico. La fuente antigua más importante es un martirologio escrito por Rábano Mauro hacia el año 845, según el cual era discípulo del obispo Teonesto, con quien llegó a la ciudad alemana de Maguncia, donde predicó el cristianismo y murió como mártir. Un relato posterior del siglo XI amplía la historia: Albano fue decapitado y llevó su cabeza hasta el lugar donde quería ser enterrado. Ya hemos visto que este relato hagiográfico es una narración tradicional de carácter religioso propia de los santos cefalóforos, no un hecho que pueda confirmarse con fuentes de su época. Por eso conviene distinguir entre lo que cuentan las leyendas y lo que se sabe históricamente.

En la ciudad bávara de Taubenbach existe una parroquia dedicada a San Albano de Maguncia. Su retablo mayor es obra del ensamblador Wolf Kinker, siendo las esculturas del taller que los hermanos escultores Martin y Michael Zürn tenían en la localidad de Burghausen, también en Baviera. La policromía del conjunto corrió a cargo de Wolf Rechel. En el cuerpo central del retablo aparece San Albano, junto a San Wolfgang y San Leonardo. La capilla de la Peregrinación del templo tiene pinturas murales con escenas de la vida de San Albano (hacia 1500).

La talla de San Albano de los hermanos Zürn aparece de pie con sus atributos de obispo: mitra, báculo y cruz pectoral. La mano derecha sostiene un libro y, sobre el mismo, su propia cabeza cortada, también mitrada y con barba y bigote. Ambas cabezas poseen facciones similares, con carnaciones sonrosadas y barba y pelo oscuros tallados con detalle. Las dos mitras son doradas y van adornadas con piedras de colores. La capa pluvial es roja por fuera y dorada por dentro, con el cuello bordado en oro y una gema roja como broche. El resto de la vestimenta es plateada con decoración vegetal fina, que parece un estofado o esgrafiado sobre plata. Los zapatos son rojos con detalles dorados. Destaca el contraste entre el oro bruñido y el plateado más mate, una espléndida labor que correspondería a Rechel.

Los seis hijos de Hans Zürn el Viejo -Jorg, Hans el Joven, Martin, Michael, Hans Jakob y David- fueron también escultores especializados en imaginería sacra realizada en madera policromada. La familia Zürn se benefició de la campaña del Arte de la Contrarreforma Católica, impulsada por el Concilio de Trento (1545-63). Esta campaña implicó la construcción o renovación de numerosas iglesias, colegiatas y catedrales por toda Austria y Baviera durante el siglo XVII, muchas de las cuales requerían retablos esculpidos, estatuas, sillerías de coro, confesionarios y otras obras en madera. Incluso el mobiliario más funcional se decoraba por lo general con relieves y otros tipos de talla, ejecutados en su mayoría en el ostentoso estilo barroco.

En concreto, Martin y Michael Zürn se establecieron junto a sus hermanos Hans Jakob y David en el valle del Inn, en el este de Baviera y la Alta Austria, y son conocidos principalmente por los altares que tallaron para muchas de las iglesias de esa región. La tercera y cuarta generación de la familia Zürn, los hijos y nietos de David, continuaron activos en Baviera y en Moravia (Chequia) hasta principios del XVIII.

 

Foto: Dieter Hochriegl

 

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