EL CRISTO DE ZALAMEA, BIEN CATALOGADO POR SU RELEVANCIA CULTURAL EN MURCIA
07/06/2026

La Consejería de Turismo, Cultura y Deportes de la Región de Murcia, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, ha iniciado el procedimiento para declarar como Bien Catalogado por su Relevancia Cultural (BICA) la escultura del Cristo de Zalamea, también conocida como Cristo del Hospital o Cristo de la Escalera, una destacada talla en madera policromada del siglo XVI conservada en la ciudad de Murcia. La incoación del expediente supone la aplicación del régimen de protección previsto en la Ley de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia y tiene como objetivo garantizar la adecuada conservación de una obra considerada uno de los ejemplos más relevantes de la transición escultórica al Renacimiento en el antiguo Reino de Murcia. Fueron los integrantes de Huermur, la Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia, quienes solicitaron el pasado mes de abril la protección de BICA para esta talla. Una iniciativa de protección cultural que nace de la falta aparente de inclusión en inventarios o catálogos, ya que no se ha podido localizar en el inventario de bienes del Servicio Murciano de Salud, ni en el área o gerencia del Hospital "Reina Sofía" de Murcia, ni en el inventario patrimonial de la Región de Murcia ni en el de sus obras de arte y bienes culturales públicos de titularidad autonómica esta pieza del patrimonio histórico de la Región. La imagen fue objeto de una importante restauración entre los años 2005 y 2006 en el Centro de Restauración de la Región de Murcia (CRRM). Aquella intervención permitió recuperar valiosa información sobre su historia material gracias a complejos estudios estratigráficos que identificaron restos de la policromía original del siglo XVI y revelaron que la cruz conservaba una decoración marmoleada. La escultura representa a Cristo crucificado, ya fallecido, mediante una composición de gran fuerza expresiva y profundo dramatismo. La talla muestra un cuerpo estilizado, la cabeza inclinada hacia el lado derecho, ojos semientornados y un elaborado paño de pureza con delicados pliegues que evidencian la calidad artística de la obra. Actualmente, el también conocido como Cristo de la Escalera, se encuentra en la capilla del Hospital "Reina Sofía" de Murcia, aunque históricamente ha estado vinculada a distintos centros hospitalarios de la capital. La devoción de enfermos y sus familias por este crucificado se ha mantenido a lo largo de los siglos en los centros sanitarios de la ciudad de Murcia. Los estudios realizados sobre esta pieza de tamaño natural permiten relacionarla con el círculo artístico de algunos de los principales maestros que trabajaron en el Reino de Murcia durante el siglo XVI, como Jerónimo Quijano o Jacobo Florentino. Asimismo, presenta importantes afinidades estilísticas con otras obras de referencia del ámbito mediterráneo y de la Diócesis de Cartagena, entre ellas el Cristo de la Misericordia de la Catedral de Murcia y el desaparecido Cristo del Socorro de Cartagena. Para Fernández Sánchez y Belmonte Bas, autores del estudio La imaginería renacentista en la pasión murciana, junto a la producción que realizaron Florentino o Quijano debieron confluir toda una serie de artistas que los acompañarían a lo largo y ancho del antiguo Reino de Murcia, y su área limítrofe, y que estarían igualmente capacitados para realizar este tipo de obras. No en vano, serían ellos los auténticos artífices de llevar a la piedra o a la madera los proyectos y bocetos de los dos grandes maestros. A este respecto cabe hablar de una serie de piezas nada despreciables que bien podrían entrar en la estela de este tipo de autores y que, justificarían, los vínculos estilísticos evidentes entre ellas. Una de esas piezas sería el Cristo de Zalamea, en la que el carácter escultórico de su anatomía, más perfilada que estudiada, recuerda abiertamente las obras pictóricas de Mantegna por su carácter rudo. |

Fotos: Huermur
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