ANDREA Y CLAUDIA DE MENA Y EL ECCE HOMO DEL PALACIO EPISCOPAL DE MÁLAGA

03/08/2026


 

 

Andrea y Claudia de Mena, hijas de Pedro de Mena, aprendieron la profesión que era tradición en la familia desde generaciones atrás y llegaron a realizar obras para su convento malagueño, firmando algunas piezas. Su caso es parecido al de otras artistas en un ámbito artístico especialmente hostil para el género femenino como la imaginería.

Andrea de Mena nació el 26 de enero de 1654, y su hermana Claudia lo hizo el 23 de junio de 1655. Las dos entraron en el convento de Santa Ana de la Orden del Císter de Málaga el 18 de junio de 1671, cuando habían cumplido 17 y 15 años respectivamente. Ello no hizo olvidar a las hermanas la formación artística que habían recibido de su padre. Así, y ya como profesas, continuaron su producción artística y son varias las obras que hoy se les atribuyen. No obstante, se trató de un ejercicio diletante, no profesional, al servicio de su comunidad y de sus intereses devocionales. 

En un artículo titulado Un Santo Cristo a seis manos: una posible adición al catálogo escultórico de Andrea y Claudia de Mena, la historiadora Begoña Álvarez Seijo reevalúa la autoría del Ecce Homo conservado en el Palacio Episcopal de Málaga, procedente de la abadía cisterciense de Santa Ana, tradicionalmente atribuido en exclusiva a Pedro de Mena, y propone la posible participación de sus hijas Andrea y Claudia de Mena en su ejecución.

A partir de una lectura crítica del segundo testamento del escultor, Álvarez Seijo sostiene que la exclusión nominal de las hermanas Mena de la autoría no solo respondió al silenciamiento historiográfico de las mujeres artistas, derivado de las dinámicas de los obradores, sino también a una posible estrategia jurídica empleada por Pedro de Mena para garantizar la preservación de su memoria y legado.

La revisión conjunta de las fuentes documentales, del contexto productivo del taller y de las obras ejecutadas por las hermanas durante su vida conventual permite a la historiadora proponer su participación en la obra y, en consecuencia, una nueva datación del Ecce Homo: una talla realizada a seis manos.

Entre las obras asignadas fehacientemente a Andrea y Claudia de Mena se encuentran los santos Benito y Bernardo para el monasterio malagueño del Císter y los bustos del Ecce Homo y la Dolorosa (en las imágenes) que actualmente se conservan en la Hispanic Society of America (Nueva York).

Es probable que la tercera de las hijas del escultor granadino, Juana, también profesa en el convento del Císter, hubiese practicado del mismo modo el oficio de su padre, el escultor granadino Pedro de Mena. Álvarez Seijo también la cita en el referido estudio, que ha sido publicado en el último número (393) de la revista Archivo Español de Arte, editada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com