LUISA ROLDÁN. LOS PRIMEROS PASOS DE JESÚS
29/12/2025

El grupo escultórico de Los primeros pasos de Jesús de Luisa Roldán es una de las grandes obras custodiadas por el Museo de Guadalajara. Forma pareja con otro grupo de la misma autora, "Virgen Niña con San Joaquín y Santa Ana". Los dos grupos ingresaron en el Museo de Guadalajara en 1973 procedentes, al parecer, de la iglesia parroquial de Santa María de Hita. Con anterioridad pertenecieron al monasterio benedictino de Nuestra Señora de Sopetrán, según datos del periódico "Flores y Abejas" (21-IV-1929), que informa de que en ese año aún se encontraban en el camarín de la iglesia y que fueron regalo del rey Felipe V tras la batalla de Villaviciosa, hecho del que no tenemos confirmación. No se conoce el momento de su traslado desde Sopetrán a Santa María de Hita, pero en 1944 ya estaban allí si hacemos caso de la información proporcionada por Tomás Camarillo. En esta fecha la Diputación Provincial de Guadalajara organizó una exposición de fotografías de dicho autor (Salón de Exposiciones del Círculo de Bellas Artes de Madrid) en la que se exhibieron dos fotografías de estas piezas, que, según consta en las imágenes, estaban en la iglesia parroquial de Santa María de la localidad guadalajareña de Hita, aunque bien pudiera ser una confusión con la iglesia del monasterio, que lleva el mismo nombre y que pertenece al término municipal de Hita. Con posterioridad a esta fecha pasarían a la Diputación, pero se desconoce exactamente cuándo. En 1973 se incluyeron los dos grupos en los inventarios de fondos del recién inaugurado Museo de Guadalajara, siendo considerados de autoría anónima. Sin embargo, en la Crónica que Pérez Sánchez dedica a la inauguración, los presenta como obra de Luisa Roldán, citando que ya Layna Serrano los había reproducido con su atribución correcta. Desde entonces no ha habido dudas razonables sobre su autoría, figurando como obras de Luisa Roldán en todas las exposiciones en las que han estado presentes; la última, El Siglo de Oro en la Colección Granados. Tanto Los primeros pasos de Jesús, como su pareja, "Virgen Niña con San Joaquín y Santa Ana", son esculturas de terracota policromadas, técnica que fue la especialidad de su autora, a excepción de las alas de los ángeles y las peanas que son de madera. Cada figura de barro fue hecha por separado, uniéndose luego al conjunto sobre una base también modelada en arcilla. Una vez cocido el grupo se añadieron las piezas de madera y se le dio la preparación necesaria para proceder a la policromía. Los colores son naturales y de tonos delicados: carnes blanco-rosadas, ropas también rosadas, azules, rojas y verdes, con algunos toques de oro en los cabellos y el mobiliario. El color se ha aplicado con óleo, matizando y sombreando como si fuera un cuadro. Luisa Roldán cuidaba de que quienes pintaban sus obras lo hicieran a su gusto. En este caso la policromía seguramente se debe a su marido, Luis Antonio Navarro de los Arcos, estofador, quien se dedicó exclusivamente a pintar las obras de ella. Las figuras ofrecen un gran naturalismo, dando la impresión de estar vivas, pero al mismo tiempo sus movimientos son gráciles y transmiten una amabilidad y esperanza, producto de la idealización del conjunto. Responden a unos modelos establecidos y característicos de las obras de su autora: la Virgen es del tipo sevillano, de cara redonda, ojos rasgados y cabellos oscuros, recogidos hacia detrás; el Niño se representa como un bebé gordezuelo, alegre y retozón; San José aparece como un hombre aún joven, con barba y larga cabellera rizada; los ángeles, también jóvenes y bellos, demuestran hasta cierta coquetería en los vestidos abiertos que descubren piernas y brazos. Los primeros pasos de Jesús representa un episodio más doméstico que sagrado, tratado con más sentido teatral que histórico, buscando dar la sensación de un hecho sorprendido en un instante fugaz. La Virgen y San José reflejan toda la ternura y cuidado de unos padres pendientes de los primeros y torpes equilibrios de un rollizo Niño, observados por unos dulces ángeles dispuestos a evitar cualquier tropiezo. Esta escultura se incluye entre las obras de madurez de Luisa, aunque no se han establecido unas fechas definitivas: para algunos autores es de los últimos años del siglo XVII y para otros de los primeros del XVIII, cuando ya era Escultora de Cámara, bien de Carlos II (desde 1692) o bien de Felipe V (desde 1701). Estilísticamente corresponde al lenguaje plástico de esta etapa de su autora que muestra la plenitud de su estilo en composiciones de barro cocido como ésta, de contenido doméstico y carácter íntimo, armoniosas y al tiempo realistas, narrativas y anecdóticas, que preludian el Rococó. En Los primeros pasos de Jesús se aprecia el concepto pictórico de la composición y el realismo barroco de Luisa Roldán, heredados de su padre Pedro Roldán, que ella transforma con su peculiar sensibilidad, demostrando toda la gracia femenina unida a un lirismo e intimismo que hacen llegar un tema sagrado al plano popular, como corresponde a una pieza hecha para la devoción doméstica. |

FUENTES CRESPO CANO, María Luz y AGUADO DÍAZ, Fernando. "Los primeros pasos de Jesús, de Luisa Roldán", artículo publicado en Boletín de la Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara, n º 1, Guadalajara, Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara, 2006, pp. 7-9. |
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