ALGUNOS APUNTES SOBRE LA IMAGEN DE SAN ANTONIO ABAD DE PICANYA (VALÈNCIA)

Juan Bautista Tormos Capilla (10/08/2026)


 

 
 
San Antonio Abad en el Centro de Gestión y Restauración de la Universidad de Granada (UGR)
Foto: UGR

 

El pasado 12 de mayo, y después de haber publicado en este mismo medio los trabajos de restauración llevados a cabo sobre la talla policromada de San Antonio Abad de la localidad de Picanya (València), los amigos de La Hornacina nos preguntaron si teníamos información sobre los antecedentes históricos de dicha obra. Todo esto porque, en los diferentes informes emitidos por los técnicos, no se especificaban datos relevantes de la imagen en cuanto a su autoría, datación, materiales... entre otros aspectos de gran interés para los estudiosos e investigadores de la temática imaginera y del público interesado en general. No obstante, y antes de entrar en materia, consideramos que esta iniciativa es emotiva, interesante y noble. Porque nos alegra y congratula que entidades, instituciones y organismos como los que han cooperado en esta restauración urgente trabajen unidos en pro de recuperar el esplendor perdido del patrimonio escultórico e imaginero dañado y mutilado tras la dramática dana del 29 de octubre de 2024 en la provincia de València.

Sin embargo, nuevamente nos ha sorprendido que los profesionales en esta disciplina solo se ciñan a su trabajo técnico, manual o artesanal en algunos casos, dejando de lado detalles tan importantes como los comentados. Más si cabe, teniendo a su alcance un magnífico fondo histórico-artístico relacionado con la imaginería de posguerra valenciana depositado en el Archivo Metropolitano del Arzobispado de València (AMAV), único constituido a tal efecto y de manera taxativa en todo el Estado español. Así pues, y haciendo uso del material que durante años hemos podido recopilar de aquella extraordinaria e irrepetible generación de escultores, imagineros y artesanos religiosos que se dieron cita en aquellos años tan fecundos en València (1939-1965), adjuntamos una información de gran valor documental y gráfico relacionado con la imagen policromada a la que le dedicamos este artículo de investigación.

Según los asientos consultados pertenecientes al AMAV, la imagen de San Antonio Abad custodiada y venerada en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Montserrat de Picanya fue solicitada por el cura regente Miguel Ramón García Romeu el 30 de octubre de 1941, siendo aprobado el proyecto de imagen por la Comisión Diocesana de Arte Sacro el 9 de enero de 1942. En la ficha técnica de la imagen aparecen los siguientes datos: Medidas: 1.30 m; Precio: 2700 ptas.; Material: madera; Autor-escultor: Inocencio Cuesta López; Taller: Talleres Valencia-Centro de Estudios de Escultura Religiosa y Arte Decorativo; Dirección: C/ Guillem de Castro, 102-110 y 112, de València; Observaciones: encargada y donada a la parroquia por los lecheros de esta feligresía.

 

 
 
El dorador Francisco Greses Almenar en 2009
Foto: Juan Bautista Tormos Capilla
 
 
 
 
El decorador Inocencio Cuesta López
Foto: Antonio Bonet Salamanca

 

Por el interés que siempre ha suscitado en nosotros la biografía de los artífices de las tallas, y a la cual le dedicamos un amplio apartado en el primer capítulo del libro sobre La Casa Tena. Un segle d'imatgeria valenciana, podemos confirmar que Inocencio Cuesta López (Aiora, València, 1890 - València, 1962) no fue ni escultor ni imaginero, sino un avezado artesano religioso dedicado a decorar, policromar, estofar, dorar y platear tallas de temática religiosa. En relación con los diferentes trabajos de campo e investigación llevados a término por el profesor Enrique López Catalá, el obrador del pintor de imágenes Inocencio Cuesta López estuvo situado inicialmente en el número 4 de la calle Pintor Vilar, dirección que figura pintada en la peana de una imagen de devoción de San Antonio de Padua anterior a la Guerra Civil, a juzgar por la calidad del dorado en oro fino.

Una vez finalizado el conflicto armado, y según los asientos del AMAV, abrió nuevo taller en la calle Guillem de Castro, números 102-110 y 112, de la ciudad del Turia. Ante la gran demanda de imágenes, grupos escultóricos y mobiliario litúrgico y religioso durante el prolífico período de la posguerra valenciana, Cuesta López tuvo que contratar los servicios de uno o varios escultores para que se hicieran cargo de los trabajos de talla que presentaban mayor compromiso artístico (mascarillas, manos, pies...). No hay duda de que su hermano, el reconocido escultor Francisco Cuesta López (Aiora, València, 1882 - València, 1948), se encargó de labrar algunas de las tallas del obrador, aunque la gubia que más trabajó para Inocencio Cuesta fue la del escultor Eduardo Villanueva Berenguer (València, 1888 - ¿?), según se desprende de la firma y rúbrica que aparece en la mayoría de los bocetos dibujados y presentados por este gerente a la Junta Diocesana de Arte Sacro. Asimismo, es digno de mención que también se requirieron los servicios de otros temperamentos escultóricos como los de Fernando Llopis Cloquell (València, 1894-1971) y Antonio Greses Ferrer (Benimaclet, València; 1910-1990). Este último, tío carnal del decorador Francisco Greses Almenar (Benimaclet, València, 1932-2018).

En este sentido, cabe decir que estos datos son muy significativos, porque, según el detallado articulado publicado en el Boletín Oficial del Arzobispado de Valencia con fecha del día 15 de agosto de 1939, solo podía firmar el boceto dibujado de la obra el escultor que se haría cargo de la talla. No obstante, al final del protocolo fueron los gerentes de los talleres los que realmente asumieron el protagonismo en los diferentes encargos de las imágenes. Al margen de que, en innumerables casos, no había coincidencia con el autor de la obra, quedando los verdaderos artífices en el más triste de los anonimatos.

 

 
 
 
 
San Antonio Abad en el Centro de Gestión y Restauración de la Universidad de Granada (UGR)
Fotos: UGR

 

Por otra parte, en aquel local también se formó, en el arte decorativo y sobre todo en los procedimientos y técnicas del dorado, el ya citado Francisco Greses Almenar, quien con los años sería otro de los artesanos que se independizaría de su maestro al abrir un taller en la calle Utiel, número 6, del distrito valenciano de Benimaclet. En una de las entrevistas que le pudimos hacer a "Paco" Greses el miércoles 22 de abril de 2009, nos dejó el siguiente comentario relacionado con su maestro Inocencio Cuesta López: "El escultor ha parido la imagen y el decorador tiene la obligación de respetarla y dignificarla. Una talla excelente pasa a ser mediocre con una mala decoración. Lo mismo que una buena decoración puede dignificar una talla mediocre".

En cuanto a los tipos o especies de madera que se utilizaban en el taller de Inocencio Cuesta López, hemos podido comprobar que, entre los noventa y un proyectos de imágenes y grupos escultóricos que se le solicitaron a su obrador y que aparecen recogidos en el fondo histórico-artístico del AMAV, la madera utilizada solía ser la de pino de Flandes. Aunque en menor medida, también se labraron tablones encolados y prensados de pino de albar y de Suecia.

Para acabar, esperamos que estos breves apuntes sobre la imagen de San Antonio Abad de Picanya sirvan para ampliar y mejorar el contenido de los futuros informes técnicos emitidos por los restauradores de esta talla policromada de carácter devocional. Una actuación que, sin lugar a dudas, redundará en nuestro deleite como apasionados de la temática imaginera valenciana, y en el enriquecimiento general de las bellas artes.

 


 

 
 
Eduardo Villanueva Berenguer. Boceto de la imagen de San Antonio Abad de Picanya. 1941. AMAV

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com