EL CRISTO YACENTE DE PAIPORTA (VALÈNCIA), TALLA DE SALVADOR TARAZONA ALÓS

Juan Bautista Tormos Capilla (29/03/2026)


 

 
 
Foto: Diócesis de València

 

El domingo 22 de febrero, y también recientemente, se ha publicado en este mismo medio una noticia relacionada con la restauración de la imagen del Cristo yacente del municipio de Paiporta (València). Una talla que, al igual que otras de la iglesia parroquial de San Jorge Mártir, sufrió los efectos devastadores de la dana del pasado 29 de octubre de 2024.

En el texto nos llamó la atención de manera sorprendente y triste que se dijera que la obra era anónima valenciana de la década de 1940. De hecho, en nuestra condición de investigadores de la temática imaginera valenciana centrada entre los siglos XIX y XX, no pudimos dejar de recordar parte de la información que publicamos en el libro Tresors del patrimoni imatger montcadí (Ajuntament de Montcada, 2012). Un trabajo de campo y de investigación en el cual, entre otros autores, abordamos la producción imaginera que el galardonado escultor José Dies López (La Llosa de Ranes, València, 1905 - València, 1969) gubió para la ciudad de Montcada durante los años de la posguerra.

No en vano, fue en ese capítulo biográfico donde citamos que, el imaginero Salvador Tarazona Alós (Paiporta, València, 1890-1956) llegó a ser uno de los oficiales del taller que regentaba el maestro Dies López, domiciliado en la calle Maestro Chapí, número 3, de la ciudad de València. Tanto fue así que, en una de las muchas entrevistas que le hemos podido realizar al hijo de Dies, al también distinguido y premiado escultor José Ángel Dies Caballero "Diesco" (València, 1936), nos comentó que Tarazona había labrado un buen número de imágenes para la iglesia de su pueblo natal, entre ellas el Cristo del Consuelo (1941), el Sagrado Corazón de Jesús (1941), la Inmaculada Concepción (1942), la Virgen Dolorosa (1946) y la imagen del Cristo yacente (1948).

Si nos centramos en esta última talla, por ser la protagonista de este artículo, podemos confirmar que su encargo está perfectamente documentado en el fondo histórico-artístico del Archivo Metropolitano del Arzobispado de València (AMAV). Incluso, una detallada ficha técnica de la solicitud, en la que se incluyen los siguientes asientos: medidas 1,60 m., precio 3.000 ptas., material madera, descripción policromada, fecha del proyecto 14/02/1948, fecha de aprobación 15/03/1948 y taller en la calle Maestro Chapí, 3, entre otra información que acompaña al boceto dibujado de la obra en cuestión.

 

 

Entre los datos que nos aporta esta ficha técnica del (AMAV) hay dos en los que nos queremos detener. El primero de estos es el que hace referencia al material, ya que no se especifica qué tipo de madera se utilizó para la realización del armazón de la talla. No obstante, sabemos por la información que nos ofrecen otras solicitudes que se le hicieron al taller de José Dies López, que los tablones de madera que él solía utilizar eran de pino de Suecia y albar. En segundo lugar, toma gran relevancia la dirección del taller en la que se labró la talla, ya que es la misma ubicación del estudio de escultura de Dies López.

Una información que nos muestra la buena relación que hubo entre el gerente del taller y uno de sus oficiales. En este sentido, es interesante comentar que Salvador Tarazona, como avezado profesional en el manejo de la gubia, llegó a firmar algunos proyectos de imágenes junto a José Dies López. Un claro ejemplo de esto lo encontramos en la imagen de la Inmaculada Concepción (1945) para la localidad valenciana de Serra, ya que en el boceto dibujado en el que se inspiraría la futura talla constan las rúbricas de ambos escultores en la parte inferior derecha.

 

 

Sin embargo, y si nos acogemos al relato del escultor "Diesco", podemos confirmar que todas las tallas que se labraron para Paiporta en el taller de su padre fueron obra del habilidoso Salvador Tarazona Alós, sobre todo a la hora de tallar las mascarillas de las diferentes imágenes cristológicas, marianas o de diversa hagiografía del santoral católico. Con todo y eso, los artesanos que colaboraron con el gerente del estudio de escultura también lo fueron de Tarazona, motivo por el cual hemos podido identificar a los maestros artesanos responsables de la encarnadura de la imagen y de llevar a cabo los trabajos de repujado de las potencias bañadas en oro que ornamentan su testa. Al menos, en el momento en que se entregó la imagen a su destinatario final.

En efecto, según lo indicado por José Ángel Dies, en el año 1948 el decorador que se encargó de los trabajos de encarnadura, veladuras, policromía, estofados, dorados y plateados para las tallas de su padre fue el reconocido y galardonado pintor Salvador Gil Camarena (València, 1915-1973), con un taller con solera emplazado en la calle Libertad, número 8, de la ciudad del Turia. Cabe decir que esta fase fundamental para la imaginería policromada, entonces, aún se llevaba a cabo con técnicas y procedimientos ancestrales. Así nos lo pudo narrar en diversas entrevistas el discípulo más aventajado de Gil Camarena, el admirado y recordado Francisco López Pardo (València, 1924-Bétera, 2019). Un maestro de las artes decorativas que tuvo la oportunidad de encarnar, policromar, estofar, dorar y platear un buen número de las imágenes y pasos procesionales ejecutados en el taller del escultor José Dies López.

En cuanto a los trabajos de fina orfebrería para las tres potencias doradas, en ese mismo período José Dies López solicitó la participación del orfebre Antonio Piró García (València, 1906-1976), con antiguo obrador en la calle Na Jordana, número 23, de la ciudad de València.

Para terminar, creemos muy interesante que se considere adjuntar en el informe exhaustivo emitido por los técnicos la autoría y la datación de la obra que aquí hemos expuesto. Y no solo lo hacemos para enriquecer el trabajo profesional hecho por ellos, sino principalmente porque es de justicia sacar a la luz a los artífices de las imágenes de aquella etapa tan fecundo para la escultura e imaginería religiosa valenciana. Al margen de que también es conveniente revisar los textos que sobre esta temática se han ido publicando a lo largo de los últimos años. Unas investigaciones que ponen en valor al muy olvidado patrimonio imaginero valenciano y a sus autores. Una generación extraordinaria e irrepetible de escultores, imagineros y artesanos religiosos que se encargaron de recuperar el esplendor perdido de nuestras imágenes y grupos escultóricos. Y que, en definitiva, se posicionaron como los auténticos protagonistas y valedores de la plástica figurativa de temática religiosa en la ciudad de València y su área metropolitana durante el pasado siglo XX.

 


 

 
 

 

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