LA OBRA DE LUIS SALVADOR CARMONA (II)
VIRGEN DE LA PIEDAD - SALAMANCA

Sergio Cabaco y Jesús Abades


 

Hacemos un inciso dentro del repaso a las obras extremeñas de Luis Salvador Carmona para abordar una de sus piezas castellanas más reconocidas; para algunos expertos, incluso, la más perfecta de todas ellas: la Virgen de la Piedad o de las Angustias que se conserva en la Catedral de Salamanca.

Las obras de Luis Salvador Carmona fueron creadas en un periodo ecléctico para las artes españolas, fruto de la política borbónica que conllevó la creación, a mediados del siglo XVIII, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el nacimiento de una nueva generación de artistas, los cuales, a diferencia de los tradicionalistas que continuaban las técnicas de la escultura sacra policromada, desplegaban un estilo más acorde con la ilustración monárquica de la época, que tenderá a la plástica en mármol.

Si bien es cierto que su trayectoria siempre se ha considerado integrada dentro de ese barroco tradicional, ello debe ser objeto de ciertas matizaciones, ya que, frente al barroquismo de obras como el Crucificado del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, realizado para el madrileño Colegio de Loreto bajo inspiración de los modelos de Gregorio Fernández, se encuentran otras creaciones como la estatuaria del Real Sitio de San Ildefonso, plenamente acorde con la corriente cortesana impuesta por los Borbones. 

A medio camino entre ambas maneras, al igual que la Virgen del Rosario del Oratorio del Olivar (Madrid), se situaría la Piedad Salmantina (1752), una pieza que, pese a hallarse imbuída del realismo dramático tan propio del barroco hispano de tipo pasionista, presenta inequívocos signos academicistas, especialmente visibles en la mesura expresiva y en los monócromos ropajes de la imagen mariana.

Pese a la austeridad del sudario, la hechura de Jesús es plenamente barroca, de líneas semejantes a las del soberbio Cristo Recogiendo sus Vestiduras de la Clerecía de Salamanca; sin embargo, la Virgen ofrece un carácter escultórico más clásico y depurado que casa mejor con los gustos académicos, apreciándose también ciertos influjos italianos en la composición del busto. 

El simulacro de la Piedad o Sexta Angustia de María fue felizmente cultivado por Luis Salvador Carmona en varias ocasiones. De magníficas calidades era también el barroco conjunto labrado para el madrileño Oratorio del Olivar, lamentablemente destruido en los disturbios de la Guerra Civil. Más acorde con el grupo salmantino es el de la Iglesia de San Martín de León (1750), que pese a haber sufrido también las consecuencias del fuego, en este caso los daños fueron mucho menores y se pudo proceder a su restauración.

 

Fotografía de Roberto Haro

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