BAILÉN

Sergio Cabaco y Jesús Abades


 

 

De Granada nos vamos ahora al municipio jiennense de Bailén, famoso por la batalla de su nombre que se desarrolló en sus cercanías (1808) y en la que las tropas de Castaños y Reding derrotaron a las francesas de Vedel y Dupont, llegando a hacerles 20.000 prisioneros.

Lógicamente, el patrimonio sacro de Bailén sufrió daños durante la Invasión Francesa, pero especialmente graves fueron las pérdidas ocasionadas con motivo de la Guerra Civil, llegándose a perder casi la totalidad de su escultura sacra, con excepciones como la espléndida imagen de San Dimas o algunos restos del primitivo retablo mayor, obra renacentista del prestigioso artífice Sebastián de Solís.

Gran interés arquitectónico tienen varias ermitas de la localidad y, sobre todo, la espectacular Parroquia de la Encarnación, templo de estilo gótico florido cuya construcción abarcó varias décadas del siglo XVI.

 

   

 

Altar Mayor

El actual retablo, moderno y labrado en piedra caliza sobre asperón rojizo, es de estilo neorrománico y fue proyectado, ejecutado y dirigida su colocación por el escultor y catedrático de la Escuela Superior de Bellas Artes San Jorge de Barcelona, Francisco de Paula Carulla i Serra, según proyectado aprobado en noviembre de 1962. El tema central de la obra es el misterio de la Encarnación, al que está dedicado el templo, situándose en su parte superior el Padre Eterno y en las calles laterales relieves alusivos a la Adoración de los Pastores, la Visitación de María a Isabel, la Expulsión del Paraíso y la Crucifixión de Cristo. El conjunto alcanza una altura total de 14 metros y va adosado al testero de la cabecera de la nave central de la iglesia.

San Dimas

Soberbia imagen del Buen Ladrón que se conserva en la iglesia parroquial. Algunos autores consideran que puede proceder de Madrid, y otros del saqueo de Córdoba de 1808. De marcado contrapposto, acusada teatralidad y concepción escultórica de gran majestuosidad, su enorme valía artística ha llevado a considerarla erróneamente como obra del maestro granadino Alonso Cano (siglo XVII). Hoy en día, se la vincula más acertadamente con los artistas de la escuela napolitana del siglo XVIII, aunque sigue sin poder afirmarse con rotundidad su procedencia.

Virgen de Zocueca

Patrona de la localidad, es obra realizada en el año 1954 por el escultor valenciano José María Alcácer Guzmán (1907-1994), quien se inspiró al gubiarla en la talla gótica primitiva, desaparecida en la Guerra Civil. Esta imagen tenía grabada en el borde de la sandalia izquierda una inscripción nunca descifrada que se suponía íbera, aunque se hallaba escrita con caracteres latinos. Algunos autores opinaron que podría significar "nunca os abandonaré". La Madonna, de pequeño formato (50 cm) y hierático semblante, se presenta de pie, sujetando con el brazo izquierdo al Niño, que aparece agarrando una de las frutas que la Señora lleva en su mano izquierda como atributos de fecundidad y fertilidad. Espectacular es el camarín barroco de su santuario (concluido hacia 1742), similar al del Cristo del Llano de Baños de la Encina, aunque de menores dimensiones.

 

   

 

San Juan Evangelista

Hablamos de un reemplazo de una efigie primitiva, donada a la Cofradía de la Santa Vera-Cruz en el año 1660 junto con una imagen de Jesús Atado a la Columna. Ambas desaparecieron en los tumultos de la Guerra Civil. El santo actual fue tallado en 1941 por el imaginero local Francisco García, siendo restaurado en el año 1983 por Juan Nájera Ramos y profundamente reformado en 1995 por Miguel Arjona Navarro. Se venera en la Ermita de la Limpia y Pura.

Virgen de los Dolores

Sustituye a un antiguo simulacro que desapareció en la Guerra Civil. La actual Dolorosa (1942) es obra del imaginero valenciano Luis Romero Tene, llamado también José Romero Tene y Vicente Tene, coetáneo al parecer de Mariano Benlliure y Gabriel Borrás. Al igual que otras imágenes sobre el tema del escultor, es de talla completa, presentándose al culto completamente revestida con ricas prendas de tejidos naturales. Muestra también las manos de finos dedos, el rostro ligeramente avejentado y el mesurado rictus de dolor tan propios del poco estudiado artista. Se venera en la ermita gótica (siglo XV) de Nuestra Señora de la Soledad.

Jesús Nazareno

Es imagen de vestir y recibe culto en la llamada Ermita de Nuestro Padre Jesús, un pequeño pero noble oratorio del siglo XVIII situado junto al edificio del Ayuntamiento de la localidad. De discreta factura, se sabe que fue adquirido en Málaga por 4.000 pesetas el 7 de enero de 1951, aunque se desconoce su artífice. Hasta su destrucción en la Guerra Civil, se veneraba en Bailén una interesante talla de Nazareno, de probable procedencia granadina.

 

   

 

Cristo del Buen Morir

Crucificado muerto en la cruz, realizado en el año 1990 por el imaginero y restaurador cordobés Miguel Arjona Navarro. Conservado en la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, se halla representado con la cabeza desplomada hacia la derecha, cubierto el hombro por un mechón de su larga cabellera. De robusta anatomía y moderados signos martiriales, muestra el rostro sereno, los ojos semicerrados, afilado perfil, labios grandes y entreabiertos, barba bífida y corona de espinas tallada separadamente del cráneo.

Virgen de los Siete Cuchillos

Dolorosa de candelero para vestir, de discreta ejecución, que procesiona cada Lunes Santo con el misterio de la Sagrada Oración en el Huerto, y el Martes Santo con el Cristo de Medinaceli.  Su advocación hace alusión a los Siete Dolores padecidos por la Virgen. La imagen fue donada a la Cofradía de la Santa Vera-Cruz en 1992 por un particular, desconociéndose el autor y fecha de ejecución de la misma. En el año 2007 fue objeto de una restauración. Se venera en la Ermita del Santo Cristo, edificio del XVIII con restauraciones posteriores.

Jesús de la Sentencia

Titular de la cofradía del mismo nombre, es obra también de Miguel Arjona Navarro (1994), quien realizó igualmente el resto de figuras que integran su conjunto escultórico de carácter procesional: Poncio Pilatos (1994), el sumo sacerdote Caifás (1995) y un soldado romano (1996).

 

   

 

Virgen de la Amargura

Titular mariana de la Cofradía de San Juan Evangelista, procesiona junto a la talla del Discípulo Amado anteriormente descrita. Pertenece también a la producción de Miguel Arjona Navarro (1997) y, al igual que el Cristo de la Sentencia, se conserva en la Ermita de la Limpia y Pura, templo construido, aproximadamente, en el año 1490, con reformas efectuadas en siglos posteriores.

Sagrado Descendimiento

Grupo procesional para vestir, a excepción de la figura de Cristo. Fue labrado en el año 1998 por el escultor jiennense José Miguel Tirao Carpio. Está compuesto por las figuras de Jesús descendido del madero por San Juan, San José de Arimatea y Nicodemo, la Dolorosa de las Penas y Santa María Magdalena. Se guarda en la Ermita del Santo Cristo.

Virgen del Mayor Dolor y Consuelo

Labrada en el año 2006 por el cordobés Francisco Romero Zafra, pertenece a su grupo de Dolorosas de cariz más intimista y sosegado, en la línea de la Virgen de la Amargura de Guadix (Granada) o la Virgen de la Victoria, de la localidad cordobesa del mismo nombre. El afamado autor ha modelado una larga cabellera castaña que cae en onduladas guedejas sobre ambos hombros, apuntándose más por el izquierdo. El idealizado rostro se corresponde con los cánones actuales de belleza femenina, mostrando angulosos perfiles y carnosos labios cerrados. Recibe culto en la Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

 

   

 

Cristo Resucitado

Es obra del escultor cordobés José Antonio Cabello y fue bendecido en el año 2006, junto con un retablo dedicado a la Virgen de Zocueca, en la Parroquia de la Encarnación. La obra, que mide 120 cm, ha sido colocada en dicho retablo. Ofrece una airosa versión del misterio de la Resurrección que recuerda a los modelos italianos del barroco, con un Cristo itinerante que alza el brazo izquierdo al cielo aludiendo a su futura ascensión junto al Padre. La efigie, labrada en madera de cedro policromada al óleo, se encuentra tallada íntegramente, con un singular sudario de telas encoladas, modelado como una banda movida por el viento, que queda estratégicamente dispuesto para ocultar la desnudez del Varón. Como es habitual en las creaciones de este artista, es especialmente destacable el magnífico trabajo de policromía y pátinas aplicado a la talla.

San José Obrero

Titular del templo del mismo nombre, es una pieza de talla completa y tamaño natural ejecutada en el año 2007 por Guillermo Martínez Salazar, joven imaginero nacido en el municipio jiennense de Alcaudete y afincado desde hace unos años en Sevilla, donde además de sus tareas escultóricas se dedica a la enseñanza de modelado en la Facultad de Bellas Artes. Al igual que su maestro Juan Abascal Fuentes, sus obras muestran un fuerte apego a los clásicos sevillanos de los siglos XVI y XVIII, especialmente Montañés, Mesa y Montes de Oca, como podemos ver en esta pieza y en el Ecce Homo que, bajo la advocación de Jesús de la Humildad, ha labrado también para esta localidad. 

Inmaculada Concepción

Realizada en el año 2006, es posiblemente la creación más interesante realizada hasta la fecha por Martínez Salazar. Rememora los modelos de Alonso Cano, destacando de la figura la belleza del rostro, la elegante desviación del tronco hacia el lado derecho, el suave movimiento de los ropajes y la ligera inclinación de la cabeza hacia el espectador. Al igual que el San José con el Niño, recibe culto en la Iglesia de San José Obrero. 

 

FUENTES: MALPESA ARÉVALO, Martín: "El retablo Neo-románico de la Iglesia de la
Encarnación de Bailén", en Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 109, 1982, pp. 9-28.
MÓSIG PÉREZ, Fernando: "Vicente Tena", en http://www.islapasion.net/arteehistoria/index.htm.
Agradecemos la inestimable colaboración aportada por un cofrade anónimo de Bailén.

 

Volver         Principal

www.lahornacina.com