JOSÉ FERNÁNDEZ GUERRERO, ESCULTOR Y ORFEBRE (VI)
DIVINA PASTORA (SEVILLA)
30/01/2026
![]() |
Foto: Fernando Aguado |
Respecto a los vínculos académicos de Fernández Guerrero, mencionar que el 1 de septiembre de 1788 se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, donde se examinó de escultura, tras lo cual obtuvo el nombramiento de académico supernumerario, lo que nos revela que también durante la década de 1780 debió formarse como escultor junto a algún artista de la ciudad. Un año más tarde, en 1789, el conde Alexander O'Reilly, gobernador de Cádiz y uno de los impulsores de la Escuela de las Tres Nobles Artes de la ciudad, le nombró su teniente director de la sección de Escultura. De gran academicismo es la venerada imagen de la Divina Pastora de Capuchinos, titular de la hermandad homónima de Sevilla, que Fernández Guerrero talló en 1802 para reemplazar a una obra anterior, hoy desaparecida, labrada por Cristóbal Ramos, autor del Divino Pastorcito (Buen Pastor Niño) que la acompaña llevando un cordero sobre sus hombros. En opinión de Félix González de León, Fernández Guerrero copió a la Venus de Médici. La imagen mariana aparece sedente y vestida con atuendo pastoril, siguiendo la iconografía impuesta por Fray Isidoro de Sevilla. Cobijada bajo un granado, sostiene un báculo en la mano izquierda, mientras la derecha apacienta a un cordero, símbolo de las almas cristianas que acuden a su cuidado. La restauración llevada a cabo en 2012 por el artista sevillano Fernando Aguado proporcionó abundante información sobre la escultura. Sus trabajos se centraron fundamentalmente en el estrato pictórico, muy afectado por los repintes. Y es que la imagen mariana fue repolicromada en la mayor parte del rostro, y al completo en las manos y el cuello, por Sebastián Santos en la década de 1950, y por Francisco Buiza en 1982. Al eliminar Aguado las repolicromías aplicadas -a excepción de la cuello realizada por Buiza, que sí se mantenía estable en su tonalidad- se recuperó el color original nacarado de la imagen. La intervención de Aguado se extendió al Divino Pastorcito (Buen Pastor Niño) de Ramos y al cordero, obra también de Sebastián Santos -autor de los pies de la Virgen, según información facilitada por la Hermandad de la Divina Pastora de Capuchinos-, quien tuvo como referente a esta talla de Fernández Guerrero para sus numerosas versiones sobre el tema. |
![]() |
Foto: Fernando Aguado |
| Anterior entrega en este |
www.lahornacina.com