LA IMAGINERÍA DEL SIGLO XXI FRENTE A LA CLONACIÓN DIGITAL POR ESCÁNER 3D
Guillermo Martínez Salazar (16/06/2026)

La implementación de tecnologías de registro digital y clonación mediante escaneado 3D de modelos vivos en los procesos de creación para la imaginería sacra contemporánea, genera una crisis de interpretación que compromete la función litúrgica de la imagen al sustituir la síntesis morfológica subjetiva por una captura de datos biométricos carente de intencionalidad teológica. Los resultados indican que la fidelidad mecánica absoluta anula la estructura cognitiva del autor -definida en este estudio como su patrón morfológico específico-, lo que deriva en una deshumanización del icono y en la pérdida de la unción devocional, la cual depende de la interpretación intelectual y no de la precisión métrica. Un análisis comparativo de propuestas hiperrealistas frente a la imaginería tradicional de base científica, corrobora que el exceso de realismo biológico induce a un rechazo cognitivo en el observador fundamentado en la teoría del Valle Inquietante, donde la percepción de una anomalía física eclipsa la experiencia religiosa y desplaza la devoción hacia una inspección de naturaleza forense. Asimismo, se evidencia que la rigidez de la malla digital generada por un escáner 3D, limita la capacidad de aplicar correcciones ópticas y exageraciones que argumenten esencialmente la oratoria material de la imaginería sacra, subordinando la creatividad del artista a la anatomía explicita del modelo capturado. Luego, la tecnoética de la imaginería actual exige que las herramientas digitales se mantengan en un plano estrictamente instrumental y documental, preservando la primacía del proceso intelectual y manual del artista como único vehículo capaz de transfigurar la materia en una representación apropiada de la divinidad sagrada. No es nuestra un rechazo u oposición hacia la tecnología, sino una llamada de atención al orden jerárquico. La tecnoética, aplicada al arte sacro del siglo XXI, debe fundamentarse en el siguiente principio: la tecnología debe estar subordinada a la idea del artista, nunca debe sustituirla. El escáner es una herramienta muy válida para documentar y generar copias de seguridad destinadas a la conservación patrimonial, pero el proceso de creación artística debe seguir siendo un acto intelectual y manual que corresponde exclusivamente al artista. Es el imaginero el que debe recuperar su rol como creador y manifestar su interpretación personal en su obra. Debe volver a enfrentarse al embón de madera o al barro informe, porque es en ese tiempo de lucha, reflexión y silencio, donde se produce el milagro de la creatividad genuina y única, que ha de incitar a la devoción del observador, donde un trozo de madera deje de ser un árbol para convertirse en una imagen venerable de Dios. |