PAMPLONA RESTAURA UNA ESCULTURA NEOCLÁSICA DEL ESCULTOR JULIÁN DE SAN MARTÍN

16/09/2026


 

 

El Ayuntamiento de Pamplona ha restaurado la escultura de la Abundancia o la Beneficencia, más conocida como Mariblanca, ubicada en el parque de la Taconera, para devolverle el aspecto original a la obra que durante casi cien años ha acompañado a la ciudadanía pamplonesa en este parque romántico de la ciudad. Los trabajos se han centrado en la limpieza y restauración de pequeños desperfectos, en el marco del compromiso del Consistorio de continuar restaurando de forma progresiva, cada año, diferentes esculturas urbanas de la ciudad.

La intervención realizada en la escultura de Mariblanca, que ha durado cinco días, se ha centrado en la retirada de musgo, deposiciones de aves y marcas de humedad y agua. No en vano, su ubicación en el exterior le hace especialmente vulnerable a las condiciones meteorológicas. Además, se han realizado pequeñas reconstrucciones en la base de la escultura, como el dedo del pie del niño, que estaba roto. Aun así, su estado de conservación es aceptable. La restauración se ha basado en criterios de mínima intervención, compatibilizando materiales nuevos con los ya existentes y facilitando la reversibilidad de los procesos realizados.

La primera fase, tras la documentación del estado actual de la escultura, se centró en la limpieza, mediante la aplicación de biocidas para erradicar la proliferación hongos y demás elementos y facilitar su retirada. Esta retirada se ha llevado a cabo con brochas, bisturí, escalpelos y cepillos de distintas durezas, con el objetivo de lograr una limpieza general, primero, y minuciosa, después. Con ella, se ha eliminado no solo el musgo que ha crecido sobre la piedra, sino también hongos, deposiciones y suciedad en general acumulada con el paso de los años. Por último, se ha realizado una limpieza mediante agua a baja presión.

Tras la limpieza, se han realizado pequeños trabajos de restauración y relleno de pequeñas grietas y fisuras, mediante la aplicación de mortero de cal, con el objetivo de cerrar posibles vías de acceso al agua y a la suciedad y ayudar a su conservación. Junto a estos trabajos de relleno, se ha procedido a la reconstrucción de algunas faltas detectadas, como el dedo del pie del niño, la esquina de la base o pequeños desperfectos tanto en la barbilla de la Beneficencia como en su escudo, la mano o la nariz. En todos ellos, se ha aplicado mortero de reconstrucción.

Por último, los trabajos han incluido la aplicación de una protección final con una capa de hidrorrepelente, con efecto hidrofugante y antimicrobiano, que retrase los efectos de agentes medioambientales.

La escultura, realizada en 1788 por Julián de San Martín, se concibió primero como el remate superior de una de las cinco fuentes diseñadas por Luis Paret y Alcázar, la ubicada en la Plaza del Castillo, donde permaneció hasta 1910. Tras ser sustituida por un kiosco de madera, la escultura se reubicó en la entonces nueva plaza de San Francisco en 1913, hasta 1927, cuando se trasladó al entorno de la Taconera. En los últimos años, la Mariblanca ha sido sometida a varias intervenciones de carácter restaurador, en los años 2009 y 2018, respectivamente.

La actuación ahora concluida se enmarca en el compromiso municipal de seguir actuando progresivamente sobre el patrimonio escultórico urbano, con nuevas restauraciones que se irán ejecutando anualmente. Por de pronto, en el entorno del parque de la Taconera, se han restaurado ya las esculturas de los seis reyes que se trasladaron desde el paseo de Sarasate y el monumento a Pablo Sarasate, que culmina la fuente ubicada en la confluencia de varios recorridos peatonales dentro del parque, en la zona próxima al portal Nuevo.

 

 

Julián de San Martín nace en Valdelacuesta (Burgos) en 1762. De joven se traslada a Madrid, ingresando en las aulas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF). En 1778 fue nombrado maestro mayor de escultura en el Arsenal de la Carraca de Cádiz. El día 13 de abril de 1797 es elegido Teniente-Director de Escultura de la Academia, y el 17 de agosto del mismo año es nombrado escultor de Cámara Honorario, sustituyendo a su paisano ya fallecido, Celedonio de Arce. Muere joven en Madrid, en noviembre de 1801, dejando sin embargo una extensísima producción teniendo en cuenta su corta vida.

En 1782 obtiene en los premios generales celebrados por la Academia, el primer premio de segunda clase de escultura con el excepcional relieve "Esaú y Jacob", que se conserva en el museo de la RABASF. Tres años más tarde, en 1785, consigue el primero de primera clase. 

Entre sus creaciones civiles más importantes, además de la Mariblanca restaurada, destacan unas medallas para el Gabinete Real y otras para el Salón de la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, así como un modelo de estatua ecuestre de Felipe V para el Palacio Real.

Como artista religioso sobresalen las siguientes obras para Madrid, muchas de ellas perdidas en la Guerra Civil: un Ángel de la Guarda y una imagen de Santa Casilda para la iglesia de las Escuelas Pías de San Fernando, el mártir Pedro Torres de Miranda y la beata Mariana de Jesús para la Iglesia de Santiago, el Descanso en la Huida a Egipto y los arcángeles San Miguel y San Gabriel para la capilla de Belén del templo parroquial de San Sebastián, y un San Francisco de Asís para la capilla de la Venerable Orden Tercera (V.O.T.).

A finales del siglo XVIII realizó la talla policromada de San Juan Evangelista, patrón de Huete (Cuenca). Esta obra fue destrozada durante los disturbios de la Guerra Civil, si bien se salvaron de la misma unos tinteros, la mano derecha y parte del busto, al que se le habían extraído los ojos de cristal. Estos restos fueron restaurados posteriormente, aunque con escaso acierto. Finalmente, en 2012 el escultor e imaginero sevillano Fernando Aguado restauró nuevamente dichos restos y reconstruyó las partes perdidas basándose en antiguas fotografías.

Para la Catedral de Segovia hizo dos imágenes, una de San José y otra de la Inmaculada Concepción. Y para la Catedral Nueva de Salamanca colaboró en un proyecto de tabernáculo.

En febrero de 1798, por expreso deseo de la corte, marchó a Pamplona con objeto de decorar la fachada de la Catedral de la mencionada ciudad, proyectada por el célebre arquitecto neoclásico Ventura Rodríguez, esculpiendo dos ángeles colosales, adorando la cruz, en la parte superior de la misma, así como algunos relieves que decoran el interior del templo y una imagen de la Asunción de la Virgen.

 

 

Fotos: Ayuntamiento de Pamplona

 

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