PROYECTOS DE RESTAURACIÓN DE MUSAE PARA SEVILLA
04/02/2026
Nota de La Hornacina: noticia ampliada el 06/02/2026 y el 11/02/2026.

Firmada por el artista, la tabla renacentista de la Virgen de la Rosa, donada en el año 1757 a la iglesia trianera de Santa Ana (Sevilla), es una de las mejores obras de Alejo Fernández. La obra posee una serie de características que la hacen única en la producción del artista de origen alemán, no tanto por la temática como por la técnica utilizada y el acabado virtuoso de detalles que marcan la diferencia. Además, supone un referente dentro de la producción del pintor, que consigue crear todo un modelo, siendo una de sus mejores obras. La introducción de una composición original y personal consiguió convertir la pintura en un punto de influencia para las generaciones posteriores de artistas sevillanos, introduciendo una serie de elementos novedosos y vanguardistas que contribuirían a enriquecer la historia de la pintura sevillana. María, sedente y entronizada, ofrece una rosa, símbolo de su maternidad divina, al pequeño Jesús, que tiene un libro abierto entre sus manos. El expresivo semblante de la Señora manifiesta lo que los exégetas llaman la Melancolía de la Pasión. Su amplio ropaje describe un triángulo con base inferior. Los cuatro ángeles que secundan al grupo materno-filial equilibran la composición. En la zona superior, a ambos lados, se aprecia un dilatado paisaje de marcada lejanía. Aunque el concepto de la obra es flamenco, se advierten ecos botticellianos en la Madonna, del Pinturicchio en el Niño y bramantescas y venecianas en la arquitectura. Todo ello es buen ejemplo del singular eclecticismo que caracteriza la pintura sevillana del periodo. Hoy se ha procedido a retirar esta obra pictórica del templo para su restauración y conservación. Los trabajos serán realizados por la empresa Musae Restauración de Arte S.L. formada por Esther Soler y Ana Cordero, junto con el restaurador Darío Ojeda en su taller, y se contempla gracias al desarrollo del programa de subvenciones para la conservación de bienes muebles del patrimonio histórico de carácter religioso de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía. Dentro de la propuesta de intervención se realizarán estudios radiográficos, fotográficos, químicos e histórico-artísticos, estos últimos dirigidos por Ramsés Torres García, historiador del arte. La restauración será integral puesto que el estado de conservación de la obra es deficiente. |

Musae ha iniciado también el proceso de restauración del Retablo de las Ánimas de la Hermandad de San Bernardo de Sevilla, empezando por la retirada del lienzo, obra de Francisco de Herrera el Viejo. Al igual que en el caso anterior, Esther Soler y Ana Cordero contarán con la colaboración del historiadores Ramsés Torres en los estudios previos y del restaurador Darío Ojeda en todo el proceso de una restauración que entra también dentro del citado programa de subvenciones de la Junta de Andalucía. Dicho lienzo, con la representación del Juicio Final, fue encargado en 1628 por la Hermandad Sacramental de San Bernardo, una de las instituciones más relevantes del antiguo arrabal sevillano desde su fundación en 1570. Además de su función principal de culto al Santísimo Sacramento, la corporación tenía como una de sus misiones fundamentales la sepultura de sus hermanos difuntos, motivo por el cual incorporó como segundo titular a las Ánimas Benditas del Purgatorio. Este contexto explica la iconografía de la obra, concebida como una llamada a la reflexión sobre lo efímero de la vida, tema recurrente en el barroco. Para dignificar aún más la pintura, en 1692 se encargó el retablo que la alberga al prestigioso retablista Fernando de Barahona. La importancia patrimonial del conjunto queda refrendada por su catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1995, figurando además en el Inventario de Bienes Muebles de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía. Tanto el cuadro como el retablo pueden contemplarse actualmente en la nave de la epístola de la Parroquia de San Bernardo, donde la Hermandad los conserva y pone a disposición de toda la ciudadanía. |

FUENTES ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús. "La pintura y las artes ornamentales en la Sevilla medieval", en Temas de estética y arte, n º 29, Sevilla, Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, 2015, p. 146. |

Otro proyecto reciente de Musae es la restauración de la imagen devocional de Santiago Apóstol de la Hermandad de Santiago de Aznalcázar (Sevilla), iniciada el pasado 9 de febrero. La imagen de Santiago, representado en la Batalla de Clavijo, fue encargada el 8 de agosto de 1940 por José Montero y Manuel Cabrera para sustituir a la anterior escultura, destruida en los disturbios civiles de 1932. Costó 9500 pesetas y fue bendecida el 21 de julio de 1944. Es la única escultura que el afamado y prolífico escultor e imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci realiza del Apóstol Santiago. Se puede observar a Santiago sobre su caballo blanco, que aparece en corveta, elevando su espada con la mano derecha, justo antes de descargar el golpe en su ataque. Su rostro transmite dulzura, calma y tranquilidad, en contraposición con el acto violento que lleva a cabo en su carga contra los sarracenos. La producción de Castillo Lastrucci conforma un antes y un después en el panorama neobarroco de Sevilla y su provincia. Su sello personal, así como sus características propias, pueden contemplarse en esta obra, representativa de la autenticidad del autor y singular por única en su abundante producción. Además, dota a la hermandad que lo encarga de su temática identitaria, cuyo titular se ve fielmente reflejado en una obra cuya función devocional se ha mantenido hasta nuestros días. |
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