NUEVAS OBRAS DE PINTURA Y ESCULTURA SACRA

11/03/2026


 

     
     
 

 

Antonio Luis Troya

Terminada recientemente, esta Virgen Dolorosa de candelero para vestir ya se encuentra en su destino en Ciudad de México, en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. Ha sido realizada por el escultor e imaginero de Dos Hermanas (Sevilla) en madera policromada y es de tamaño natural.

La obra, pese a su juvenil semblante, muestra detalles de madurez en sus facciones conformando un apenado semblante, siguiendo así el autor su habitual estilo en esta popular iconografía mariana. Posee ojos y lágrimas de vidrio y pestañas postizas para subrayar el naturalismo propio de estas piezas de estirpe barroca.

 

 

Ismael Francisco Sánchez

La composición del cartel de la Semana Santa de San Cristóbal de La Laguna 2026, en palabras de su autor, constituye una alegoría de todas las cofradías y hermandades de La Laguna.

La imagen central representa el escudo de la ciudad. Asimismo, destacan la corona que reposa sobre el Rey de Reyes y, en los laterales, las torres de la Iglesia Matriz de la Concepción y de la Catedral de La Laguna.

En la base de los referidos templos encontramos a dos querubines: uno sale del huerto y el otro llora junto a la columna. La figura superior, identificable como San Miguel Arcángel, copatrón de la ciudad, aparece empuñando su mandoble y auxiliando a Cristo elevando la Santa Cruz, estableciendo un vínculo directo con el sentir del pueblo lagunero.

La parte inferior del cuadro está dedicada a una panorámica de la ciudad desde la perspectiva del monte de Las Mercedes, en la que podemos divisar, entre otros enclaves, la Plaza del Adelantado y el convento de Santa Catalina. Además, una gota de sangre brota de la mano de Cristo y cae sobre el Santo Cáliz, estableciendo una referencia al sacrificio eucarístico.

Según el joven pintor natural de Breña Alta, esta pintura realizada al óleo sobre lienzo (97 x 130 cm) no busca imponer un discurso, sino abrir un espacio de silencio y reflexión donde el espectador pueda reconocerse.

 

 

Luis Morera

Cartel de la Semana Santa 2026 de Santa Cruz de La Palma. Esta obra anunciadora lleva la firma del reconocido creador palmero Luis Morera, quien ofrece una pieza que, en palabras de las autoridades eclesiásticas y civiles (Cabildo y Ayuntamiento) presentes en el acto de presentación, supera su función divulgativa para convertirse en patrimonio cultural y en un diálogo entre tradición y contemporaneidad.

El gran protagonista del cartel es el Señor de la Columna, la venerada imagen del Martes Santo que recupera este año un protagonismo especial gracias a la mirada artística de Morera. Fue realizada en los talleres madrileños de arte sacro de Manuel Caderot, sufragada mediante suscripción popular y con la aportación de la casa Duque Martínez. La autoría corresponde a Andrés Falcón San José y a Manuel Arriaga Beroa, quien asumió la labor de policromía y acabado.

 

     
     
 

 

Javier González Castellano

Dolorosa con la advocación de María Santísima del Amor, de tamaño natural (mide 168 cm de altura), tallada en madera de cedro real y policromada al óleo por el joven escultor e imaginero, con ojos de cristal realizados a mano para lograr mayor profundidad y realismo en la mirada.

Esta obra, disponible para su adquisición, se encuentra expuesta en el escaparate del establecimiento Almacenes Velasco, en el n º 4 de la sevillana calle Chapineros, hasta finalizar la próxima Semana Santa. Ha sido ataviada para la ocasión por el vestidor David Toro Ríos con el popular atuendo de hebrea.

 

 

Ricardo Pueyo

Cartel anunciador del Viernes Santo 2026 de la Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias de Barcelona. En esta pintura digital, la Virgen de las Angustias y el Santísimo Cristo de la Misericordia, titulares de dicha corporación de penitencia, se erigen como el eje de un cosmos que parece detenerse, invitándonos a ser testigos de un instante en el que el tiempo se pliega y el cielo se inclina ante el peso del sacrificio.

La escena aparece concebida en visión de contrapicado: una mirada que nos eleva desde el suelo herido hasta la inmensidad de una noche estrellada y onírica.

La Virgen no sólo sostiene el cuerpo de su Hijo; sostiene el derrumbe del mundo y el silencio del universo. Ambos reposan sobre un templo partido, arquitectura en ruinas que evoca el Evangelio: el velo rasgado, la tierra que tiembla y el antiguo orden que se quiebra para que la Gracia brote entre sus grietas. La muerte de Cristo no es final, sino la fractura necesaria para que lo eterno alcance al hombre.

En la soledad del Calvario, sin embargo, la Virgen no está sola. El autor ha querido plasmar la Santísima Trinidad como un abrazo invisible que desciende a recoger al Hijo. Un Dios que muere sostenido por la Vida Eterna: desde lo alto, el Padre y el Espíritu Santo -mano de luz y ala de paloma- sujetan a Cristo mediante un velo de tul blanco.

Las coronas, geometría sagrada resplandeciente, hablan de la divinidad y del orden perfecto que subyace tras el caos de la muerte: la luz de la razón divina iluminando el luto. En el cielo, las golondrinas, conocedoras de espinas, portan en sus picos un luto de gasa negra para arropar a la Madre, mientras una lluvia silenciosa de claveles púrpura cae, se enreda en las letras del cartel, tiñe la tierra y reposa sobre el cuerpo de Cristo.

El artista sevillano propone así una ensoñación que evoca el Viernes Santo de la Hermandad de las Angustias en Barcelona: el momento en que el cielo desciende a la tierra.

 

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