JOYAS ARTÍSTICAS VIRREINALES SOBRE LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS EN EL MUNAL
Con información de Ramón Avendaño (02/01/2026)

El Museo Nacional de Arte (MUNAL) de Ciudad de México, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), resguarda una colección en la que se puede observar el desarrollo artístico de México. Diez de sus salas están dedicadas al periodo virreinal, donde el público encontrará importantes dinastías de artistas y grandes maestros. Al invitar al público a visitar el MUNAL, Ramón Avendaño, curador de arte novohispano, explicó que dentro del acervo del museo hay verdaderas joyas que abordan la Adoración de los Reyes Magos, un tema inspirado en los textos de San Mateo y en los evangelios apócrifos, donde ya vienen los nombres de los Reyes Magos, quienes fueron guiados por una estrella, y le van a ofrecer tres presentes a Jesús: el oro, como reflejo de realeza; el incienso, de la divinidad, y la mirra, por su condición de hombre. Muchas de estas pinturas fueron encargos, a veces patrocinados por el clero, y pertenecieron a ciclos pictóricos más amplios, relacionados con escenas de la vida de Cristo o María, si bien la Adoración de los Reyes Magos, como el Nacimiento de Cristo, ha sido uno de los temas más representados a lo largo de la historia del arte occidental. Por ejemplo, La Epifanía (hacia 1655, imagen superior), de José Juárez, es una pieza de gran riqueza visual, donde el primer plano lo comparten la Virgen, que lleva al niño Jesús en su regazo, y los reyes Melchor y Gaspar, situándose Baltasar en el fondo de la escena. Gaspar está de figura completa y mira al espectador, interpelándolo. Otro detalle es que, en el copón de Melchor, el cual se encuentra en el suelo a los pies de María, está la firma del autor. |

También tenemos La Adoración de los Reyes (principios del siglo XVII, imagen superior), de Baltasar Echave Orio, quien fue uno de los miembros de la dinastía de los Echave. Aparece el niño Jesús, sus padres, los Reyes Magos y un pequeño cortejo que acompaña a estos últimos, pero destaca Melchor, quien es el más anciano y, como un gesto de humildad, está hincado, besándole los pies al niño Jesús. En el pesebre se pueden ver las insignias de realeza: una corona, un cetro y unas espadas, y la estrella tiene mucha relevancia, porque desprende un haz que se dirige hacia el portal, que está, además, erigido entre ruinas clásicas. La Epifanía (imagen inferior) de Juan Rodríguez Juárez es una pintura de gran relevancia que conserva el MUNAL. Es prácticamente el boceto aprobatorio del gran lienzo que realiza para el Retablo de los Reyes que está en la Catedral de México. Juan, junto a su hermano Nicolás, fue el último eslabón de la dinastía de los Juárez hacia el siglo XVIII. Esta pintura tiene un riquísimo marco de flores que envuelve la escena y remite a la tradición flamenca. Además de los elementos canónicos, representados en el portal, los Reyes Magos, José y María, Rodríguez Juárez se autorretrató como parte del cortejo: es uno de los militares que acompaña a los Reyes Magos, y aparece mirando hacia al espectador. Este detalle convierte al cuadro en un valioso documento porque, además de que permite conocer al autor, nos muestra el estatuto que habían alcanzado los pintores en la Nueva España y la manera de perpetuarse. Dirección y horarios del MUNAL: Calle de Tacuba 8, Centro Histórico de la Ciudad de México. Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas, lunes cerrado. |

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