LIDÓ RICO. L'ANIMA NON FINITA

12/05/2026


 

 
 

 

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ha inaugurado L'anima non finita, una amplia exposición dedicada al artista contemporáneo Lidó Rico que reúne más de 50 obras realizadas a lo largo de casi cuatro décadas de trayectoria. La muestra, comisariada por Míriam Huescar, propone una inmersión en uno de los lenguajes más singulares del arte contemporáneo español, articulado en torno al cuerpo como materia, huella y espacio de pensamiento.

El proyecto se configura como una cartografía del universo creativo del artista, trazando un recorrido que conecta sus primeras investigaciones -vinculadas al dibujo, la cera o el metal- con sus desarrollos más recientes, concebidos en estrecho diálogo con la arquitectura del espacio. Lejos de plantearse como una retrospectiva convencional, la exposición propone una lectura dinámica de su trayectoria, poniendo en relación procesos, materiales y preocupaciones que atraviesan toda su obra.

El recorrido expositivo se despliega en dos niveles claramente diferenciados que responden a distintas intensidades de experiencia. En la planta principal, una serie de núcleos temáticos organiza la visita, donde destacan dos instalaciones de gran escala que estructuran el espacio y activan una dimensión colectiva. "Secadero de pensamientos" funciona como un umbral simbólico: una multitud de cabezas suspendidas que, atravesadas por el tiempo y la acumulación de experiencias, configuran una imagen coral del pensamiento y la memoria. Por su parte, "Murcia, piel y memoria" se presenta como un extenso mural escultórico en el que la repetición y la fragmentación del cuerpo articulan un relato que entrelaza historia, identidad y representación.

El piso superior introduce un cambio de ritmo y de escala, proponiendo una aproximación más íntima a la obra. Las piezas aquí reunidas, de menor formato o carácter bidimensional, abordan la autorrepresentación, el recuerdo y la construcción del yo desde una perspectiva introspectiva. En este ámbito, la obra se convierte en un espacio de resonancia emocional en el que el espectador es interpelado desde su propia experiencia, estableciendo una relación directa con la fragilidad, la vulnerabilidad y las tensiones inherentes a la condición humana.

En palabras de la comisaria, Míriam Huescar, "la muestra evidencia que la obra de Lidó Rico es heredera de una larga tradición de arte afectivo y humanista. Un artista irrepetible para un tiempo inusitado". Esta afirmación sitúa su práctica en una genealogía en la que lo sensible y lo corporal operan como herramientas de conocimiento, al tiempo que subraya la singularidad de su propuesta en el contexto actual.

La obra de Lidó Rico se define por una metodología radical basada en la inmersión directa del cuerpo en escayola, un procedimiento mediante el cual la huella física se transforma en materia artística. Este gesto, a la vez técnico y conceptual, no solo preserva la presencia del cuerpo, sino que lo convierte en un dispositivo de exploración que desborda lo estrictamente formal. A partir de esta operación, su trabajo construye un campo de tensiones entre lo visible y lo oculto, entre la presencia y la ausencia, donde cada pieza funciona como vestigio y construcción simultáneamente.

En este sentido, L'anima non finita plantea una reflexión sobre la identidad en el contexto contemporáneo, marcado por la inestabilidad y la negociación constante entre lo individual y lo colectivo. El cuerpo emerge aquí como un territorio simbólico, político y emocional, capaz de condensar conflictos, memorias y proyecciones. La exposición propone así un espacio en el que la experiencia estética se articula como una forma de conocimiento, abierta a la participación activa del espectador.

 

 
 

 

Además de su dimensión artística, la exposición incorpora un programa específico de mediación y accesibilidad impulsado por la Fundación para la Dinamización del Arte y la Cultura Lidó Rico (FUNDAC LIDÓ RICO), que sitúa la inclusión como eje fundamental de la experiencia. Dirigido a personas con discapacidad visual, dificultades cognitivas y público infantil, el programa tiene como objetivo garantizar el acceso a la cultura en igualdad de condiciones, eliminar barreras físicas, sensoriales y cognitivas, y promover una experiencia artística más amplia, comprensible y compartida.

En este marco, obras como "Murcia, piel y memoria" se conciben como espacios de experiencia sensorial y reflexión que invitan a una relación directa con el cuerpo y la materia, integrando recursos adaptados que permiten a distintos públicos, aproximarse desde sus propias capacidades y formas de percepción.

Este proyecto inclusivo, desarrollado en colaboración con la Fundación Lidó Rico, Blanca Spreafico López, Juan de Dios Moreno Moñino y TIBI ORBIS MUSEUM, reúne a un equipo multidisciplinar de especialistas en arte y accesibilidad universal que ha diseñado actuaciones y materiales específicos para la exposición.

L'anima non finita propone por tanto una inmersión en uno de los lenguajes más singulares del arte contemporáneo español, articulado en torno al cuerpo como materia, huella y espacio de pensamiento. Podrá visitarse en la Sala Alcalá 31 (Calle Alcalá, 31, Madrid) hasta el 31 de mayo de 2026, en horario de martes a sábado, de 11:00 a 20:30 horas, y los domingos de 11:00 a 14:00 horas. La entrada es gratuita.

Nombrado académico de número por la Academia de Santa María de la Arrixaca en 2026 y Doctorado Honoris Causa por el Instituto Mexicano de Victimología en 2023, la trayectoria artística de Lidó Rico (Yecla, Murcia, 1968) se consolidó tempranamente: tras obtener en 1989 el Premio Murcia Joven de Pintura, siendo seleccionado en 1992 para realizar la escultura exterior del Pabellón de Murcia en la Expo 92 de Sevilla. Desde entonces, ha desarrollado una carrera constante que supera el centenar de exposiciones individuales por diferentes países.

En 1997 participó en el Salón Internacional de Artes Plásticas de Medellín (Colombia); en 2001 recibió la Mención de Honor en la VI Bienal Internacional de Dibujo y Artes Gráficas de Gyor (Hungría); y en 2005 representó a España en la XXIII Bienal de Alejandría (Egipto), donde obtuvo el Gran Premio. Durante el presente año, será uno de los artistas que participen en la VI edición de la Bienal Internacional de Casablanca (Marruecos).

Con una trayectoria internacional consolidada, Lidó Rico ha desarrollado un lenguaje propio que lo sitúa como una figura clave del arte contemporáneo. Su obra, ampliamente exhibida, forma parte de destacadas colecciones públicas y privadas, como las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), el Museo Vasco de Arte Contemporáneo (ARTIUM) o el Museo Nacional de la Bolsa de Riga (Letonia).

Asimismo, está presente en colecciones nacionales privadas como la del Banco de España, La Caixa, la Colección Pilar Citoler, o la Colección Ernesto Ventós por citar algunas, y en instituciones internacionales como el Museo de Arte Moderno de Alejandría (Egipto), la Colección Pérez Simón (México), la Collezione ACACIA (Turín), la Fundación Mssokhan (Japón), la Colección Miloud Chaabi (Marruecos) o la Rak Art Foundation (Emiratos Árabes Unidos).

 

 
 

 

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