DIÁLOGOS DE ESCULTURA IBÉRICA
21/01/2026
Diálogos de escultura ibérica. El Museo del Louvre en el Museo Arqueológico Nacional supone el encuentro de dos importantes colecciones de escultura ibérica: la del Museo Arqueológico Nacional (MAN) y la del Museo del Louvre. Con esta muestra, el MAN acoge en sus salas de exposición permanente por primera vez en su historia, 10 obras maestras que forman parte del Departamento de Antigüedades Orientales del Louvre, seleccionadas cuidadosamente con el fin de presentar la relación existente con las esculturas del MAN. Procedentes de los mismos yacimientos arqueológicos ibéricos, estas esculturas nos recuerdan los lazos existentes entre las dos instituciones desde finales del siglo XIX. Así, a principios del XX, gracias a los conservadores José Ramón Mélida (MAN) y Léon Heuzey (Louvre) se reconoció y demostró la importancia y singularidad del arte ibérico español. Tal era el interés que los arqueólogos franceses Arthur Engel y Pierre Paris enfocaron sus investigaciones hacia la cultura ibérica. Así, en 1891 Engel había encontrado en sus excavaciones la cabeza del Llano de la Consolación y en 1895 había comprado las esfinges de Agost, incrementando la colección del Louvre. Las esfinges de Agost y El Salobral, así como la dama sedente del Llano de la Consolación y los sillares de Osuna, se expusieron juntos en el Louvre desde su llegada a París hasta 1937, año en el que se iniciaron los trámites de intercambio de obras de arte entre ambos países, que se materializaron en 1941 con la llegada a Madrid de un conjunto de esculturas ibéricas, tras el acuerdo firmado el 21 de diciembre de 1940. |
Las 35 cajas se trasladaron directamente al Museo del Prado donde se celebró una exposición con las piezas devueltas, inaugurada el 27 de junio de 1941. Al finalizar la exposición, todas ingresaron en el MAN, salvo la Dama de Elche, que permaneció en el Museo del Prado hasta que en 1971 pasó finalmente a la colección del MAN. La ausencia, al final del siglo XIX, de una legislación protectora del patrimonio en nuestro país hizo posible su venta e ingreso en el Louvre, tanto de las esculturas compradas, como de las descubiertas en las excavaciones de Engel y Paris. Con la exposición Diálogos de escultura ibérica. El Museo del Louvre en el Museo Arqueológico Nacional es la primera vez que estas esculturas, tanto las conservadas en el MAN como las del Louvre, pueden verse reunidas en un mismo espacio. Una ocasión única para su contemplación y para apreciar detalles de su labra, escala, volumen y disposición de las imágenes, un histórico diálogo entre estas magníficas obras de ambas instituciones museísticas. La visión de este conjunto de esculturas permite al visitante acercarse a uno de los aspectos más sobresalientes de la cultura material ibérica: la escultura en piedra. Además, podrá conocer el desarrollo y la complejidad de su pensamiento simbólico. Estas esculturas estuvieron siempre relacionadas con ámbitos rituales, como los cementerios o los santuarios. Animales fantásticos como las esfinges, con cuerpo de león, alas de ave y cabeza de mujer, asumen una función protectora del difunto en su viaje al más allá. Procesiones o combates se realizan en honor al difunto heroizado o las cabezas-exvoto que se ofrendan a la divinidad para pedir o dar las gracias por una concesión. Artesanos y artistas expresan las creencias de la sociedad ibérica a través de la escultura en piedra. |
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