RESTAURADA UNA OBRA ATRIBUIDA A ANDRÉS DE OCAMPO EN ESTEPA (SEVILLA)

23/03/2026


 

 
 

 

La intervención ha sido realizada en la imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia por alumnos en prácticas curriculares del Grado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, dentro de su periodo formativo. Los trabajos en este crucificado que actualmente recibe culto en la iglesia estepeña de Santa María la Mayor se han desarrollado bajo la dirección y supervisión de los técnicos especialistas del Arzobispado de Sevilla, garantizando en todo momento el rigor metodológico y el cumplimiento de los criterios profesionales de la disciplina.

En el año 2009 atribuimos a Andrés de Ocampo este espléndida imagen, situada entonces en la escalera de acceso al camarín de la Virgen de la Asunción, patrona de Estepa, en la iglesia del mismo nombre construida a mediados del siglo XVII, aunque el camarín y la profusa decoración pictórica del interior corresponden al XVIII, centuria en que también se restauró la imagen titular y se labró en piedra la portada de los pies. Desde esa fecha reclamamos una urgente intervención, debido a su deficiente estado de conservación, con el fin de reparar los daños, eliminar repintes y otros añadidos, y averiguar así nuevos datos sobre la historia y las características de su técnica y materiales.

 

 
 

 

Según el blog Devociones de Estepa, los trabajos comenzaron con una limpieza superficial controlada, destinada a la eliminación del polvo y suciedad no adherida. Posteriormente se abordaron las labores de consolidación del soporte y de las capas pictóricas, asegurando la correcta adhesión entre los distintos estratos y estabilizando las zonas más frágiles. Una de las actuaciones más complejas que tuvieron que acometer, fue el desensamblado de los brazos y la nueva colocación, ya que habían sufrido muchas tensiones y se había debilitado la unión del ensamble. Además, hubo que recolocar uno de ellos, ya que se encontraba levemente girado a su posición original.

Una vez garantizada la estabilidad material, se procedió a la limpieza de la policromía, eliminando barnices envejecidos y repintes que alteraban la percepción original de la imagen. Esta fase permitió recuperar la riqueza cromática y los matices originales de la encarnadura.

Como resultado de estos trabajos, se produjo uno de los hallazgos más relevantes de la intervención: la retirada de una capa de repinte en el sudario, que dejó al descubierto la decoración original estofada sobre pan de oro. Este descubrimiento aporta un valor artístico añadido a la obra y confirma la calidad técnica de su ejecución original. Las fases finales de la intervención contemplaron la conclusión de la reintegración cromática, la aplicación de una capa de protección final adecuada y la elaboración de un informe técnico completo que recoja tanto el proceso seguido como las recomendaciones de conservación preventiva.

Entre estas recomendaciones se incluyen pautas relativas a condiciones ambientales, manipulación y ubicación de la imagen, con el fin de minimizar futuras alteraciones y prolongar la estabilidad de los materiales.  

 

 
 

 

La obra restaurada, también conocida como Cristo del Pregón porque suele presidir los pregones de la Semana Santa de Estepa, muestra grandes analogías con otras creaciones del autor sobre el tema de la Crucifixión como el Cristo del Stabat Mater que corona el retablo estepeño de Santa María la Mayor, el Cristo de la Fundación (Hermandad de los Negritos, Sevilla), el Cristo del Mayor Dolor (Hermandad del Dulce Nombre, Sevilla) o el Cristo del grupo escultórico del Descendimiento del templo hispalense de San Vicente.

Desde el punto de vista estilístico, la rotunda caída de la cabeza sobre el hombro, el tratamiento de la barba y el cabello -este último quizás con modificaciones como el del Cristo de la Fundación-, el tipo de laceraciones, y la composición elegante y sencilla, remiten indudablemente -entre otros detalles propios de la época sevillana bajorrenacentista- a las maneras de Andrés de Ocampo. La leve desproporción entre las piernas y el tronco puede responder a su primitiva ubicación rematando algún retablo mayor, altar o capilla.

 

 
 

 

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