PROYECTO DE RESTAURACIÓN EN LA CATEDRAL DE BURGOS
10/06/2026
El Cabildo Metropolitano de Burgos ha presentado el proyecto de restauración de la policromía de la bóveda de la sacristía mayor de la Catedral de Burgos, un espacio realizada entre 1761 y 1765 por el fraile carmelita logroñés fray José de San Juan de la Cruz, conforme a una abigarrada estética rococó. La intervención comenzará en otoño y se extenderá durante siete u ocho meses con un presupuesto de 58.000 euros, de los que se hará cargo de forma íntegra la entidad financiera Cajaviva Caja Rural. La arquitecta-restauradora de la Catedral de Burgos, Verónica Quintanilla Crespo, ha explicado cómo se ha detectado el problema y en qué va a consistir la intervención, que por un lado va a atajar la causa de la patología y, por otro, va a restituir la policromía original que se ha perdido. Hace pocos meses, en el marco de una revisión rutinaria, se detectó la presencia de sales y faltas de policromía en las pinturas de la bóveda de la sacristía mayor del templo. "Generalmente, estas patologías se dan cuando hay presencia de agua", ha señalado Quintanilla. La primera revisión, por tanto, estuvo dirigida a las cubiertas de la sacristía, restaurada hace varias décadas. "Están impolutas, se les realiza un mantenimiento periódico, pero comprobamos que están perfectas", ha aclarado la arquitecta. Por lo tanto, no hay ninguna filtración reciente que haya podido provocar estos daños. Quintanilla encargó entonces un estudio de las sales presentes en la bóveda que pudiera «dar más pistas» sobre el origen de la patología. |
La conclusión del estudio es que "había agua remanente en los muros de cuando la Catedral estaba sin restaurar y, al salir, condensa en la superficie y provoca sales y, por lo tanto, la pérdida de policromía". Este fenómeno se explica por la situación espacial de la sacristía mayor del templo metropolitano, una especie de punto de bisagra entre la zona calefactada que constituye la nave central y la panda norte del claustro, uno de los lugares "que más sufre las variaciones de temperatura y humedad" a lo largo del año. La restauración va a consistir, en primer lugar, en eliminar el problema de ventilación que tiene la sacristía. Para ello, se va a abrir el tercio inferior de la ventana norte del cupulín para que pueda haber ventilación constante. "Esto permitirá generar tiro y que la capilla esté completamente ventilada, eliminando el origen de la patología", ha afirmado la arquitecto. El proyecto también prevé la instalación de un sensor que cierre la ventana de forma automática cuando detecte lluvia. Una vez resuelta la causa, se procederá a la restauración de las faltas de policromía, que son puntuales. Quintanilla Crespo ha señalado la importancia del mantenimiento y las revisiones periódicas para detectar, como en este caso, patologías en un estado previo, de forma que el daño sea mínimo. |
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