RESTAURACIÓN DE PEDRO ARRÚE DE MORA PARA VALENCIA

08/04/2026


 

 

Tras años de progresivo deterioro, el Cristo del Feliz Tránsito a la Gloria, conocido como el "Cristo de la Coveta", ha sido restaurado por el conservador, pintor y escultor Pedro Arrúe de Mora, muy vinculado a la Real Basílica de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia, donde el Cristo recibe culto.

Su estado de conservación era delicado: la película pictórica estaba muy deteriorada por causa de la humedad y daño atmosférico, debido al calor que antiguamente le causaban el fuego de las velas que lo acompañaban, ya que la Coveta es un lugar pequeño y cerrado. También tenía debilitado el estuco, con pérdida de resistencia y adherencia, y debido a una antigua intervención, tenía una capa con restos de betún y repintes.

La restauración del Cristo ha ido dirigida, entre otros trabajos, a la limpieza de la superficie, retirada de los citados restos, reposición de las lágrimas de cristal perdidas en las mejillas y de las espinas en los ramales de la corona -para lo que se ha utilizado una especie de acacia (Gleditsia triacanthos) que posee numerosas espinas fuertes y curvadas- y aplicación final de una capa de barniz protector.

 

 
 

 

Gracias a esta restauración, especialmente al proceso de limpieza, el Cristo ha recuperado el esplendor y frescura de la sangre de las heridas, camuflada por los restos del betún y repintes, además de recuperar en la zona de la cruz la firma de su autor, el escultor e imaginero valenciano José María Ponsoda Bravo.

En 1939 figura documentado este Cristo, que fue encargado a Ponsoda por el capellán mayor José Garín, a quien se debió también la decisión de confiar a Ponsoda la restauración de la imagen original de la Virgen de los Desamparados. El Cristo sustituye a una escultura quemada en 1936, conocida por una estampa fotográfica. La obra de Ponsoda, de tamaño académico, y correcta anatomía, no constituye propiamente una recreación de la efigie perdida en 1936, de considerable antigüedad, denotando el estilo personal del maestro, influido en este caso por la escultura castellana en madera policromada de los siglos XVI y XVII, y la tradición académica.

El Cristo del Feliz Tránsito o "Cristo de la Coveta" recibe este apodo por conservarse en la capilla subterránea de la basílica, situada debajo del camarín de la imagen de la Virgen de los Desamparados.

 

 

FUENTES

LÓPEZ CATALÁ, Enrique. "La obra del escultor José María Ponsoda en la Catedral y la Basílica de la Virgen de los Desamparados de Valencia", en Archivo de Arte Valenciano, n.º 99, Valencia, Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, 2018, pp. 311-312.

 

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