OCHO CELEBRACIONES DEL CORPUS CHRISTI EN CASTILLA-LA MANCHA

03/06/2021


 

 

El Corpus Christi constituye una celebración en Castilla-La Mancha de primer orden, y cuya relevancia en algunas provincias la elevan a la categoría de Fiesta de Interés Turístico Internacional, caso de Toledo. Otras alcanzan la de Interés Turístico Nacional, como la localidad albaceteña de Elche de la Sierra con la Fiesta de las Alfombras de Serrín, o la de Camuñas con sus Pecados y Danzantes en la provincia de Toledo. También hay catalogadas Fiestas de Interés Turístico Regional como la de Lagartera en Toledo, con sus labores y bordados, la de Hellín con la Fiesta de las Alfombras de Serrín, en la provincia de Albacete, Villanueva de la Fuente y Porzuna en Ciudad Real, y las Danzas de la Octava del Corpus de Valverde de los Arroyos en Guadalajara. Además, cinco de los Corpus anteriormente nombrados han obtenido la declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial. En definitiva, una muestra significativa del valor cultural inmaterial que asocia a esta festividad.

 

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Toledo

La magnífica custodia elaborada por Enrique de Arfe a principios del siglo XVI, el objeto más importante de cuantos se guardan en la Catedral Primada, recorre las calles engalanadas de Toledo en la procesión del Corpus. Así se marca el día más grandioso en el calendario de la ciudad. La consideración oficial de Fiesta de Interés Turístico Internacional no hace más que confirmar su importancia, reconocida desde hace siglos. Desde el año 1418, el laberíntico urbanismo del casco histórico se convierte en un grandioso escenario, es en sus calles donde se celebra por primera vez en España esta procesión. El Corpus está cuajado en Toledo de historia y tradiciones, arte, espiritualidad y colorido. Quien llega a Toledo para presenciar la procesión del Corpus se encuentra con una ciudad engalanada ya desde días antes, cuando empiezan las preparaciones tanto en las calles del recorrido como en la propia Catedral. Las calles se cubren con los antiguos toldos que proceden de los gremios de tejedores y sederos. Los propietarios de las casas adornan sus balcones con reposteros, banderas y otros ornamentos apropiados. La Catedral de Toledo también se ve engalanada con ocho enormes tapices flamencos del siglo XVII, que se colocan en sus muros durante estos días especiales. Incluso son adornadas algunas calles contiguas a las del paso de la procesión, así como los patios de las casas particulares, que abren sus puertas a los visitantes, en muchos casos, sólo para estas fechas.  El día anterior por la tarde sale un pequeño desfile con la Tarasca, los Gigantones y una serie de comparsas de música para animar a los toledanos y prepararles para el día siguiente. Sobre las once de la noche, se hace una especie de ensayo con una comitiva oficial donde va el pertiguero, vestido de negro, cuya vara corresponde a la altura que alcanza la custodia: va midiendo los espacios correspondientes para que nada impida el lucimiento del cortejo al día siguiente. La víspera de la procesión, que tiene lugar el jueves del Corpus, las calzadas del recorrido procesional se salpican de plantas olorosas: cantueso, romero, tomillo, etcétera. (Foto: Alberto Santos).

 
 
 
 
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Hellín

Los orígenes del Corpus Christi de Hellín (Albacete) se remontan al siglo XVI y es una de sus fiestas que más ha evolucionando en los últimos años. Estos días Hellín cubre las calles por donde pasará la Custodia con alfombras de serrín realizadas por vecinos, cofradías, hermandades y diversos colectivos hellineros, llenándose la localidad de un manto multicolor y espectacular... que será destruido al paso de la procesión del Corpus Christi, la cual es escoltada por los niños que han tomado la comunión ese año. La elaboración de estas alfombras se realiza de forma comunal, ya sea por familias o por grupos de vecinos. Primero se diseña un boceto y durante la noche anterior a la festividad se confeccionan, cuidándolas hasta el momento de la procesión para evitar que se deterioren. Su realización puede hacerse mediante moldes, dibujando los motivos sobre tableros que se recortan y se colocan en la calle dejando huecos que después se rellenan o haciendo los motivos directamente sobre el suelo. Los motivos son muy variados: geométricos, florales, figuras humanas, objetos sagrados, etcétera, confeccionando verdaderas obras de arte. Además del suelo, las calles son decoradas con altares, toldos, balcones y arreglos florales que engalanan el recorrido. El público visitante podrá disfrutar durante la noche del sábado, previa al Corpus, de cómo se realizan dichas alfombras. (Foto: José Antonio Iniesta).

 
 
 
 
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Lagartera

El Corpus Christi se institucionaliza en Lagartera (Toledo) el día 21 de febrero de 1589, cuando, Sixto V otorga cartas apostólicas para la fundación de la Cofradía del Santísimo Sacramento. El mismo pontífice da carta de aprobación de su instituto el 12 de diciembre de dicho año. Al año siguiente, el día 21 de junio, tiene lugar la primera procesión del Corpus en Lagartera. Destaca por el engalanamiento de las fachadas, colgando de ellas diferentes piezas textiles, y por la realización de altares a las puertas de las casas, que configuran una auténtica muestra de arte efímero que terminará al concluir la procesión. La procesión se origina en 1590, siempre de la misma forma y siempre siguiendo el mismo recorrido: se montan los altares en las puertas con colchas centenarias y una mesa engalanada que sirve de trono a una talla del Niño Jesús encargada de recibir a la Custodia. Cargada de devoción y tradición, destaca esta fiesta, sobre todo por el tinte rural y la gran presencia de la peculiar artesanía lagarterana, sobre todo los famosos bordados típicos de la localidad y las gentes vestidas con el también conocido y espectacular traje de lagarterana y lagarterano. Esta fiesta tiene un significado especial porque en ella confluyen el arte, la tradición y la fe. La localidad se prepara con mucho esmero para esta celebración. Hinojo, mistranzos, hierbabuena y albahaca tapizan las calles y plazas e impregnan el ambiente con sus aromas. Se pueden apreciar en esta ocasión los bordados y deshilados, realizados a mano, característicos de esta población, ya que los altares se adornan con los mejores y más antiguos textiles y en el centro de ellos se colocan imágenes del Niño Jesús, algunas de ellas del siglo XVIII vestidas a la usanza lagartera. Se celebra el domingo después del Corpus. (Foto: Objetivo Tradición).

 
 
 
 
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Porzuna

Dos elementos son particularmente significativos del Corpus de Porzuna (Ciudad Real), además del engalanado de sus calles: las alfombras de sal y serrín teñidos y los danzantes. La elaboración de las alfombras de serrín tintado comienza a las cinco y media de la mañana. Unas 150 personas preparan estas auténticas obras de arte que llenan de colorido las calles por donde pasará la procesión, transformando a Porzuna en un museo al aire libre. Junto a ellas se montan también altares adornados con plantas aromáticas, mantos y cojines bordados, al tiempo que se engalanan profusamente calles y balcones. La danza, que tiene su origen en la Edad Media, es uno de los elementos singulares del Corpus de Porzuna. Los danzantes son doce hombres que representan a los doce apóstoles y van vestidos con los trajes típicos de la zona, que incluyen mantones de manila y ricos bordados, puntillas y lentejuelas. Van acompañados de una rondalla de guitarras, laúdes, bandurrias y castañuelas, así como de jinetes con monturas lujosamente enjaezadas. Hacia las diez de la mañana, la rondalla entona los tradicionales "Buenos días", primero al párroco en la Iglesia de San Sebastián e inmediatamente después se hace lo mismo en el domicilio del alcalde. A las doce del mediodía, hay una degustación de limonada en la Plaza Mayor para todo aquel que se acerque. Avanzan durante el recorrido de la procesión bailando de espaldas a la Custodia sobre las alfombras de serrín tintado y bajo arcos decorados con plantas, con paradas en los altares. Por la tarde se celebra la procesión a las 19:30 horas, después de la misa. Abren la comitiva los niños y niñas que hayan hecho ese año la primera comunión, y que arrojan pétalos al paso de la custodia. Tras ellos, doce danzantes bailan en filas de a cuatro al son de la rondalla y tocando las castañuelas, homenajeando a la sagrada forma, que es llevada bajo palio de seis varas. La comitiva se detiene en cada. La tradición marca que la procesión debe finalizar antes de que se meta el sol. La fecha fijada para el Corpus Christi varía anualmente, pues tiene lugar el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Pascua (es decir, sesenta días después del Domingo de Pascua; formalmente es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte), pero esta fiesta se celebra el domingo siguiente a la Festividad del Corpus Christi. (Foto: Laura Moncavillo).

 
 
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Camuñas

El origen actual de la Fiesta de los Pecados y Danzantes del Corpus Christi de Camuñas (Toledo) podría situarse entre los siglos XVI o XVII, cuando las danzas adoptaron la argumentación de Auto Sacramental y empezaron a ofrecerle al "Señor de los cielos" un buen tributo de ritmo y música. A lo largo del tiempo la fiesta ha sido dotada de muchas interpretaciones distintas, hasta hoy, que viene a ser un auto sacramental mímico, la confrontación entre el bien y el mal. En la procesión intervienen dos grupos, los Pecados y los Danzantes, como indica el nombre de la fiesta. Los Pecados son imponentes de ricos atuendos, larga vara, y una horrible careta que les delata su maléfica misión, representan todo lo mundano y maligno los pecados y defectos del hombre, y los Danzantes (imagen superior) son las virtudes y representan al bien, de careta muy nariguda, son muy alegres y tienen como fin la encarnación de las almas benéficas, utilizan la música en su representación al contrario que los pecados que utilizan los gritos, alaridos, el fuego de la pólvora y el arrastrar de sus varas. Ambos grupos están organizados internamente con una fuerte jerarquización. La fiesta se celebra entre finales de mayo y principios de junio variando la fecha concreta de un año para otro, dependiendo de cómo caiga el jueves del Corpus Christi. Son cuatro días de actos que empiezan el miércoles de vísperas por la tarde y terminando el domingo de esa semana, también llamado domingo de la Octava pasando por el jueves del Corpus Christi y el viernes de tiznaos. Esta fiesta tradicional, que se transmite de padres a hijos, constituye una de las señas de identidad del pueblo de Camuñas, sintiendo la fiesta como algo propio que pertenece al patrimonio inmaterial de la colectividad. El 7 de febrero de 2020 se inauguró el Museo-Centro de Interpretación de la fiesta de Pecados y Danzantes de Camuñas. (Foto: Julián Palomo).

 
 
 
 
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Valverde de los Arroyos

La Fiesta de la Octava del Corpus es la fiesta principal de Valverde de los Arroyos (Guadalajara) y se celebra diez días después del jueves del Corpus, en domingo. Si algo caracteriza esta fiesta es la vistosa vestimenta de los danzantes, en la que destaca su alto gorro adornado con flores. Tampoco se queda atrás "La Botarga", figura tradicional en Guadalajara, vestida de vivos colores. Las danzas que ejecutan, de origen pagano, no estuvieron ligadas a la celebración cristiana hasta el siglo XVII, cuando por bula del papa León XI se les permitía "bailar cubiertos ante el Santísimo". Los danzantes realizan su primera danza, la de la Cruz, en las eras, tras la misa. De vuelta en la plaza, interpretan la danza de los Molinos, de paloteo, en que parecen luchar blandiendo sus palos al son de la música. Le sigue la danza del Cordón, en la que trenzan ocho cintas de distintos colores, alrededor de un palo que sostiene "La Botarga". Y así, hasta completar las seis danzas que permanecen de esta antigua tradición, que, según los vecinos, llegó a tener hasta doce variantes. Algunos bailes, como el de las cintas, giran en torno a la figura de "La Botarga", que actúa como guía de danza. Es un cargo vinculado a una persona durante varios años, lo que garantiza la continuidad. A éste, le acompañan un grupo de ocho danzantes que siguen los bailes con castañuelas, palos y cintas. Estos danzantes no se descubren para bailar ante la imagen y de hecho hay documentos en que se destaca ese privilegio, concretamente el papa Paulo V, en 1606, permite a los danzantes bailar cubiertos ante el Santísimo. Los danzantes que bailan ante el Santísimo el día del Corpus, son los protagonistas de las danzas, de la preparación del ramo de rosquillas que sale en la procesión, de la subasta de esas rosquillas; de la petición de danzas y del rezo por los danzantes difuntos. Desde hace ya algunos años han delegado la representación del Auto Sacramental (representación teatral de origen medieval), que desde siempre había sido representado por ellos, en un grupo de teatro integrado por jóvenes del pueblo. El engalanamiento del pueblo, por donde va a pasar la procesión, y de la era donde tiene lugar la danza de la cruz ante el Santísimo sigue siendo responsabilidad de los jóvenes valverdeños, como marca la tradición. (Foto: José María Alonso).

 
 
 
 
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Elche de la Sierra

El Corpus Christi es la fiesta barroca de carácter religioso más representativa de Elche de la Sierra (Albacete). Se celebra desde la Edad Media, sesenta días después del Domingo de Resurrección. Consiste en un desfile procesional acompañando a la Custodia. En torno al desfile surgió en Elche de la Sierra, un arte efímero de relevancia especial consistente en la elaboración de "alfombras de serrín", con motivos figurativos policromados de vivos colores, que cubrían las calles por las que transcurre el cortejo procesional y que tiene mucho que ver con la riqueza maderera y la industria derivada (aserraderos) que existe en la zona. Las Alfombras de Serrín es una fiesta que se celebra en Elche de la Sierra (Albacete) la noche precedente al Corpus Christi. Consiste en la realización, por parte de los vecinos, de alfombras de serrín y viruta a lo largo de calles y plazas de la localidad, creando mosaicos y escenas religiosas. Durante esa noche, tres plazas y veintisiete tramos de calle se convierten en verdaderos lienzos sobre los que aparecen treinta alfombras, coloristas composiciones que alternan escenas religiosas y figuras geométricas. Apenas durarán tres horas, y serán destruidas al paso de la procesión del corpus, pero su espectacularidad ha sido preparada durante meses por las treinta peñas alfombristas. Compitiendo por la elaboración de la alfombra más espectacular, sus diseños ganan espectacularidad cada año. La idea surge en 1963, cuando Francisco Carcelén, un vecino de Elche de la Sierra se encuentra visitando a unos familiares en Tarrasa (Barcelona). Allí observa las alfombras de flores que se realizaban durante la festividad de la Octava del Señor. De vuelta a Elche, piensa en la posibilidad de realizar unas alfombras similares aprovechando el excedente de viruta de los numerosos aserraderos de la localidad, teñida con los tintes que él mismo usaba en su negocio de ropa. La madrugada del 28 de mayo de 1964, Carcelén, junto a diez jóvenes de Elche de la Sierra, salieron a escondidas de sus casas, a oscuras y sin que nadie en la localidad supiera nada, realizaron una alfombra de viruta de colores a lo largo del recorrido de la procesión del Corpus, sorprendiendo enormemente a todos sus vecinos. Aquella noche nació una nueva forma de vivir el Corpus para los elcheños y una tradición que ha ido creciendo y arraigándose en la localidad hasta el punto de convertirse en uno de los principales referentes turísticos de la provincia de Albacete. El serrín comenzó a utilizarse en 1967. Ese año, un grupo de muchachos encabezado por los hermanos Galera y Antonio Loncán volvieron a hacer la plaza de la Iglesia del recorrido de las alfombras. Pretendían realizar una representación bíblica con viruta de colores pero, cuando llegaron a la serrería para tintarla, vieron muchos montones de serrín. Entonces pensaron que con el serrín sería más fácil dar realismo a las caras de las imágenes. Este grupo de alfombristas fue el primero en utilizar el serrín y, aunque el resultado no fue el esperado, se dieron cuenta de las posibilidades que ofrecía el serrín. Las alfombras de serrín de Elche de la Sierra debieron existir con anterioridad a su recuperación en 1964, ya que la tradición fue llevada a América por los conquistadores. Actualmente muchas localidades de Guatemala elaboran también este tipo de alfombras con serrín teñido. (Foto: Herminio Suárez).

 
 
 
 
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Villanueva de la Fuente

Según documentos históricos, en Villanueva de la Fuente (Ciudad Real), la celebración de la fiesta litúrgica se viene haciendo desde que esta fiesta fue introducida en España, al menos desde el siglo XV, la existencia de la Encomienda de Villanueva de la Fuente, que fue centro cultural, económico y religioso, para corroborar la gran tradición religiosa de esta localidad, y la Fiesta del Corpus no perdió continuidad hasta los tiempos actuales. Se trata de una de las fiestas más emblemáticas y participativas de esta localidad. Lo más significativo del Corpus en Villanueva de la Fuente son las alfombras elaboradas a base de serrín coloreado, que cubren más de mil ochocientos metros de las calles de la localidad, formando artísticos dibujos. La procesión del Corpus pasará por encima, desbaratándolas, pero formando una de las manifestaciones más bellas de esta liturgia. La noche anterior a la celebración, los vecinos trabajan durante toda la madrugada en su confección, utilizando plantillas de cartón elaboradas con antelación. Los vecinos de cada calle elaboran un diseño distinto y todos colaboran en su ejecución, desde niños hasta las personas mayores, esforzándose para que la suya sea la más vistosa. Para ello, el ayuntamiento pone a su disposición el serrín de colores. Además de con las alfombras, las calles por las que transcurre la procesión se adornan con lo mejor que la gente guarda en sus casas: colchas bordadas, mantones de Manila o sábanas de encaje. Los balcones también se adornan con "arcos" de un lado a otro de la calle, a modo de dosel y por encima de las alfombras de serrín, plantas aromáticas y flores naturales. La celebración tiene lugar el domingo después del Corpus. (Foto: Jesús Vico García).

 

Fotografía de cabecera: Alberto Santos

 

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