LA BOTÁNICA EN EL ARTE. LAS PLANTAS EN LAS COLECCIONES DEL MUSEO DEL PRADO

08/04/2026


 

 

Introducción

Hasta el próximo 23 de agosto en CaixaForum Girona (Carrer dels Ciutadans 19, Girona) podrá visitarse La botánica en el arte. Las plantas en las colecciones del Museo del Prado, una exposición inédita que invita a redescubrir cincuenta y tres piezas procedentes del Museo Nacional del Prado de Madrid desde una perspectiva nueva: destacando el protagonismo del mundo vegetal en grandes obras maestras.

La selección incluye pintura flamenca y de las escuelas del Norte, pintura italiana y francesa, y pintura española -con una especial representación de la colección del siglo XIX-, además de ejemplos de escultura y artes decorativas.

Lejos de plantear un recorrido cronológico o estilístico, la muestra adopta un criterio transversal: el elemento común que enlaza todas las piezas es la presencia significativa de especies botánicas. Esta decisión permite establecer diálogos inesperados entre obras de épocas y contextos distintos conectados por una misma planta, un simbolismo compartido o un uso similar. En algunos casos, incluso se han escogido piezas por sus marcos, cuando sus motivos vegetales son relevantes como parte del discurso expositivo.

Al reunir obras que raramente ofrecen esta perspectiva, la exposición propone una nueva aproximación a las colecciones del Prado y muestra cómo el mundo vegetal puede convertirse en un hilo conductor capaz de atravesar siglos de historia del arte y generar conexiones inéditas entre piezas aparentemente distantes.

 

 

Recorrido expositivo

El itinerario se abre con un espacio introductorio que actúa como síntesis visual y conceptual de la exposición. Cuatro obras, procedentes de épocas y contextos distintos, anticipan los contenidos de los cuatro ámbitos en los que se articula la muestra: "Virgen con el Niño, san Juan y ángeles" (1536) de Lucas Cranach el Viejo, "Bodegón de flores" (1663-1666) de Jan van Kessel el Viejo, "Mesa" (siglo XVII) de Jan Davidsz De Heem y "Las huertas (Cuenca)" (1910), de Aureliano de Beruete. Las cuatro obras presentes en esta sala introducen las líneas de reflexión que se desarrollarán en los ámbitos siguientes y refuerzan el enfoque transversal de la exposición: obras que fueron realizadas en distintos siglos y con temáticas diversas encuentran un punto de unión en el mundo vegetal.

El primer ámbito temático profundiza en la capacidad narrativa del mundo vegetal. Las obras reunidas en esta sección muestran cómo, desde antiguamente, las plantas han actuado como portadoras de significados simbólicos vinculados a lo religioso, lo mitológico, lo político o lo sentimental.

La segunda sección explora el jardín como espacio real y como construcción simbólica. A lo largo de la historia del arte, el jardín se ha concebido como lugar de armonía, de conocimiento, placer estético o retiro espiritual. Es un lugar donde el ser humano encuentra sustento y equilibrio y donde parece que nada malo pueda pasar. Por este motivo el ámbito también rinde homenaje al jardinero, figura que dedica tiempo y esfuerzo a cuidar de un espacio muy frágil, ya que, si no se atiende, se transforma por completo. En este sentido, actúa casi como un demiurgo, ya que da forma y armoniza ese pequeño universo con una voluntad creativa que se asemeja a la de los artistas.

El tercer ámbito se adentra en la dimensión sensorial del mundo vegetal. Las plantas, especialmente las que producen frutos comestibles, estimulan varios sentidos, y los artistas desplegaron su virtuosismo para representar de manera minuciosa flores y alimentos. El bodegón, género central en esta sección, permite apreciar la fascinación por las texturas, los brillos y los matices cromáticos de distintas frutas.

El cuarto ámbito de la exposición aborda la dimensión expresiva del paisaje. Los bosques y jardines no son simples fondos para decorar una escena: sirven como recursos para transmitir estados de ánimo y construir atmósferas.

El recorrido concluye con un espacio protagonizado por una sola obra: "Escenas en un jardín" (hacia 1765) de Giovanni Battista Colombo, invitando al público a seguir prestando atención a los márgenes de las grandes obras maestras y a reconocer, más allá de la exposición, la importancia del mundo vegetal. En esta sección también se incluye un ambiente sonoro envolvente que recrea el sonido de la última obra y que acompaña su contemplación, con sonidos como el rumor del agua, cantos de mirlos, cantos de petirrojos y brisa, entre otros, creado por el Estudi Carles Mestre.

 

 

Fotografías botánicas

Uno de los elementos centrales de la exposición es la inclusión de una serie de fotografías botánicas realizadas o reinterpretadas de manera exclusiva para el proyecto por la artista Paula Codoñer. Estas imágenes, dispuestas junto a las obras del Prado, permiten identificar con precisión las especies representadas y establecer un diálogo directo entre las obras y las plantas tal y como se presentan en la naturaleza. Al confrontar ambas representaciones, el visitante puede apreciar detalles que en el lienzo podrían pasar desapercibidos.

Lejos de ser un recurso meramente didáctico, las fotografías de Codoñer se integran plenamente en el discurso expositivo. Se muestran en soportes diseñados específicamente para ellas y distribuidos estratégicamente en las salas, con el objetivo de reforzar la relación con las obras originales. Contribuyen así al enfoque multidisciplinar de la muestra, que combina arte e investigación botánica.

 

 

Experiencia multisensorial

A este diálogo visual se suma una experiencia sensorial pensada para ampliar la percepción del público. A lo largo del recorrido se han dispuesto estaciones olfativas que recrean aromas inspirados en algunas de las especies presentes en las obras. En total, son cinco creaciones diseñadas específicamente para la exposición a cargo de la perfumista Luz Vaquero. El proyecto, en colaboración con la empresa Iberchem, ha sido coordinado por María Ángeles López y Sandra Cermeño. Los dispositivos, adaptados a distintas alturas, permiten que el espectador complete la observación de las obras con una dimensión más íntima y evocativa de la botánica.

En conjunto, la propuesta museográfica conjuga el respeto por la conservación y la integridad de las obras con una apuesta por ampliar los lenguajes expositivos. La combinación de arte histórico, fotografía contemporánea y estímulos olfativos configura una experiencia multisensorial que invita a redescubrir las colecciones del Prado desde una perspectiva activa y renovada.

 

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com