LOS BELENES DE PATRIMONIO NACIONAL

29/11/2025


 

 

Introducción

La tradición de situar en un escenario a los protagonistas del relato evangélico del Nacimiento se difundió a raíz de la recreación que San Francisco de Asís realizó en la cueva de Greccio, en Umbría, en el año 1223. Mantenida en las centurias siguientes, en nuestro país vivió su momento de mayor popularidad en el siglo XVIII, tras la llegada de Carlos III desde Nápoles en 1759. A lo largo de los años, Patrimonio Nacional ha continuado con la tradicional exposición de Belenes tanto en el Palacio Real como en los Monasterios Reales.

 

 

Belén del Príncipe - Palacio Real de Madrid (5 de diciembre de 2025 / 5 de enero de 2026)

Este Belén, iniciado por Carlos III para el Príncipe de Asturias, el futuro Carlos IV, se compone de varios centenares de figuras y objetos de origen napolitano y español. Durante el reinado de este último monarca llegó a componerse de más de 5.900 piezas, entre las que se hallaban figuras realizadas por importantes escultores, como Roberto Michel, José Esteve o José Ginés. Con el paso del tiempo este núcleo originario se fue disgregando y, en la actualidad, en Patrimonio Nacional se mantienen únicamente 89 figuras, a las que se añadieron, en 2001, un nuevo conjunto de 143, adquiridas en Nápoles con la intención de mantener su esencia originaria.

El Belén del Príncipe, también conocido como Belén napolitano o el Belén del Palacio Real, varía cada año en su disposición, aunque su organización siempre responde al mismo principio, con la presentación del Misterio como eje principal en torno al cual se agrupan numerosas escenas pobladas de figuras de carácter popular efectuando diversas acciones. Las pequeñas esculturas, con cabezas y manos de barro o madera y cuerpos generalmente de estopa, articulados mediante alambres, visten atuendos propios del momento en que fueron creadas, uniendo armónicamente la sensación de cotidianeidad con la idea de riqueza que emana del conjunto.

En 2025, este Belén enlaza, a través de sembrados de plantas medicinales, el entorno de la Casa del Labrador de Aranjuez, recientemente reabierta tras su restauración, con la Real Botica del Palacio Real de Madrid, que pronto volverá a abrir sus puertas. Una evocación tan especial ha sido posible gracias al patrocinio del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España y a la colaboración de la Guardia Real.

 

 

Belén del Real Monasterio de la Encarnación (1 de diciembre de 2025 / 7 de enero de 2026)

El Belén del Real Monasterio de la Encarnación conjuga tradición, arte y espiritualidad en un conjunto de gran delicadeza. Las figuras del Nacimiento, modeladas a mano por José Luis Mayo Lebrija en el año 2002, destacan por su serenidad y la pureza de sus formas, realizadas en barro policromado con la técnica artesanal "a palillo".

Se acompañan de pastores, caminantes y animales que evocan la escena de la Anunciación, también procedentes del mismo taller. A este grupo se suman los Reyes Magos, piezas más antiguas realizadas en las manufacturas de Olot (Girona) a comienzos del siglo XX, reconocibles por su aire orientalizante y su refinada policromía.

Todo el conjunto se dispone ante una cuidada reproducción de la fachada principal del monasterio y de las casas adyacentes, elaborada en los talleres de restauración de Patrimonio Nacional.

El resultado es un belén que une lo popular y lo histórico, lo devocional y lo artístico, convirtiendo el espacio del monasterio en un escenario donde la fe se expresa a través de la belleza y la tradición belenística española.

 

 

Belén del Monasterio de las Descalzas Reales (16 de diciembre de 2025 / 5 de enero de 2026)

El belenismo reproduce escenas de la vida cotidiana que enmarcan el nacimiento de Cristo. Desde que San Francisco de Asís ideó, en 1223, recrear con figuras este momento en la gruta de Greccio, han sido muchos los escenarios elegidos para narrar esta historia. En el siglo XIX y XX esta tradición arraigó en los hogares españoles, así como en las iglesias y conventos, especialmente en los franciscanos, orden a la que pertenece la comunidad de las Descalzas Reales.

La sencillez caracteriza los montajes populares donde los personajes forman grupos, que miran y charlan mientras realizan sus tareas cotidianas. Los campesinos, labriegos, aguadoras y vendedoras comparten el escenario con escenas como el anuncio a los pastores o la visita de los Magos al recién nacido, sucesos que aparecen en los evangelios canónicos. Y junto a ellos, la presencia en el pesebre de un buey y una mula, o de los pastores entregando presentes, detalles inspirados en los evangelios apócrifos.

En definitiva, en la instalación de los belenes se aunaba lo terrenal y lo espiritual, creando composiciones que acercaban al pueblo el misterio del nacimiento del hijo de Dios.

 

 

Belén del Real Monasterio de Santa Isabel (1 de diciembre de 2025 / 7 de enero de 2026)

En el Real Monasterio de Santa Isabel, la tradición por los pesebres se despliega en toda su riqueza a través de dos montajes que dialogan entre sí como dos lenguajes de un mismo relato.

El primero, un belén popular con figuras de José Luis Mayo Lebrija, realizadas en varias fases en los primeros años del 2000. Ofreciendo una visión entrañable y cercana del Nacimiento, el espectador encuentra figuras llenas de naturalidad y expresión que adaptan el gusto por la tradición del belén español. A su gran teatralidad y exuberancia hay que añadir pequeños detalles de carácter íntimo y devocional, como el portal de belén, que ofrece una mirada doméstica a la Natividad e invita al recogimiento.

Junto a este, un segundo belén napolitano inspirado en los modelos históricos del siglo XVIII, cautiva por la elegancia de sus trajes, la teatralidad de las escenas y la minuciosidad de su ambientación, donde se puede encontrar incluso, entre sus calles, un improvisado altar dedicado a san Alonso de Orozco, fundador del monasterio.

Ambos mundos, el de la emoción sencilla y el del espectáculo barroco, conviven aquí con equilibrio y belleza, ofreciendo al visitante una experiencia que une arte, historia y espiritualidad en el corazón de la Navidad.

 

 

Palacio Real de La Granja de San Ildefonso

En el oratorio del Palacio de La Granja de San Ildefonso se exponen dos escaparates con figuras de cera pertenecientes a la colección de Isabel Farnesio, realizados en 1721 por la escultora napolitana Caterina de Julianis (hacia 1670-1742). Representan la Adoración de los magos y la Adoración de los pastores.

En estos teatrinos navideños la artista, discípula del célebre escultor Gaetano Zumbo, desplegó toda su fantasía y genialidad. Igual de geniales y hermosos son los dos cuadros que Luca Giordano pintó sobre cristal con idénticos asuntos y que se encuentran en esta misma sala.

 

 

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