LA MEMORIA DESPLAZADA:
CRÓNICA DEL OLVIDO Y DESPROTECCIÓN INSTITUCIONAL DEL PRIMER CRISTO DE LA HUMILDAD DE ÚBEDA EN LA POSGUERRA (OBRA DE JUAN CRISTÓBAL)

Juan Ángel López Barrionuevo (04/08/2026)


 

 
 
Postal recuerdo del Museo de Juan Cristóbal

 

Introducción

Los silencios cómplices y los traslados sigilosos han escrito gran parte de la historia patrimonial en Andalucía, dejando tras de sí un rastro de heridas abiertas en la identidad cultural de sus ciudades. Entre los episodios más controvertidos de la posguerra ubetense destaca el destino del primitivo Santísimo Cristo de la Humildad. Bendecido en abril de 1950 y fruto de la gubia de Juan Cristóbal gracias a la donación de Natalio Rivas Sabater, este titular inauguró una etapa devocional que el tiempo se empeñó en sepultar, convirtiendo una pieza clave de nuestra reconstrucción cofrade en un patrimonio desarraigado, olvidado y víctima de la desprotección institucional.

 

 
 

Recuerdo de la bendición
Foto: Archivo de la Cofradía de la Humildad (Úbeda)

 

Una obra pionera marcada por la incomprensión

Concebida en 1950 por el insigne imaginero Juan Cristóbal González Quesada -natural de la localidad almeriense de Ohanes, aunque profundamente vinculado a Granada desde su infancia y autor de emblemáticos monumentos andaluces como el dedicado a Julio Romero de Torres en Córdoba o las esculturas de Manuel de Falla y Ángel Ganivet en territorio granadino- y donada generosamente por Doña Patrocinio Sabater de Rivas, esta talla se erigió en su momento como la primera imagen titular de dicha advocación tras la contienda civil. Su bendición en la emblemática Iglesia de San Pablo supuso un soplo de aire fresco y un hito en la recuperación de la religiosidad popular ubetense.

Sin embargo, el destino de la pieza quedó truncado de forma prematura. En 1953, apenas tres años después de su llegada, la escultura fue retirada de la veneración pública tras suscitar rechazos estéticos e incomprensiones en determinados sectores eclesiásticos y cofrades de la ciudad. Aquel rechazo sectario y formalista abrió la puerta a un largo proceso de ocultación y a una progresiva desvinculación de su espacio litúrgico natural. Según nos cuenta el historiador Pedro Mariano Herrador:

"...A su llegada a Úbeda se expuso en el Palacio Vela de los Cobos y, el domingo 23 de abril de 1950, se bendijo en la iglesia de San Pablo, la nueva imagen donada por su madre doña Patrocinio Rivas Sabater.
A las cinco y media de la tarde del 22 de marzo de 1951, Jueves Santo, el numeroso guión de cofrades rojos y gualdas ya estaban formados delante de la Sacra Capilla del Salvador, de donde inició su estación de penitencia el Santísimo Cristo de la Humildad, ya que la Iglesia de San Pablo estaba cerrada al culto por obras.
Procesionó aquella tarde sobre el trono realizado por Palma Burgos; al no estar totalmente terminado, se disimuló colocando al Cristo bajo palio, como había desfilado anteriormente..."

 

 
 
Recuerdo de la bendición (reverso)
Foto: Archivo de la Cofradía de la Humildad (Úbeda)

 

Del Palacio Vela de los Cobos al "exilio" madrileño

El rastro de la talla del Cristo Humillado -obra del escultor almeriense Juan Cristóbal realizada para Úbeda- permaneció envuelto en la penumbra institucional tras ser retirada de su culto. Reclamada en su día por la donante, la pieza había quedado arrinconada en el desván de su casa, custodiada de forma privada durante décadas dentro del ámbito familiar y vinculada a descendientes como Natalio Rivas Sabater.

Su paradero exacto no vio la luz hasta el año 2006, cuando el investigador local Diego Godoy Cejudo lo sacó a la penumbra pública a través de las páginas del libro "Imagen y Palabra. Anuario de la Unión de Cofradías de Úbeda" (2006). Sus indagaciones revelaron que el propietario llegó a contemplar la posibilidad de convertirla en un busto. Sin embargo, con mejor criterio, posteriormente se propició el contacto con la familia del artista. Gracias a ello, en el año 2012 la imagen fue restaurada por los familiares del escultor, paso previo a su destino definitivo.

Este redescubrimiento destapó un complejo debate en torno a la desposesión de la obra y las consecuencias de la inacción y la falta de reclamación formal por parte de las instituciones competentes -como el Obispado de Jaén, Unión de Cofradías de Semana Santa de Úbeda y el Ayuntamiento de Úbeda-, permitiendo que la única escultura semanasantera que el maestro realizó para la ciudad quedara proscrita de su contexto local.

El desenlace de este periplo patrimonial concluyó con el traslado de la escultura al Museo de Juan Cristóbal, levantado en su memoria en la localidad madrileña de Cadalso de los Vidrios. Hoy en día, la talla permanece allí totalmente restaurada, pero despojada de su función litúrgica y de su devoción original, convertida en una pieza de museo lejos de la tierra que inspiró su gubia.  

 

 
 

Cronología de la obra

 

La labor historiográfica frente a la desidia

Frente al olvido institucional, la recuperación de la memoria de este Cristo ha sido posible gracias al rigor de los investigadores locales. En el año 2013, el historiador ubetense Juan Antonio Soria Arias publicó en "Revista Humildad" un análisis fundamental que superó el mero anecdotario cofrade. Soria Arias contextualizó la valía plástica de la obra de Juan Cristóbal González Quesada y desentrañó los resortes administrativos y sociales que propiciaron su marcha.

A su labor se suman las imprescindibles investigaciones de autores como Pedro Mariano Herrador Marín, cuyas obras sobre la historia de la Semana Santa de Úbeda continúan advirtiendo sobre la frágil tutela del patrimonio cofrade andaluz.

 

 
 

Procesión con el Cristo
Foto: Archivo de la Cofradía de la Humildad (Úbeda)

 

Una denuncia contra el desarraigo cultural

El caso del primer Cristo de la Humildad de Úbeda no es solo un contencioso sobre titularidades o disputas de salón; es la cruda evidencia de la desatención institucional y el desinterés político hacia la salvaguarda de los bienes culturales. Que una imagen concebida para el fervor y la identidad de una ciudad termine en un "exilio" forzoso en otra comunidad autónoma pone de manifiesto la ineficacia de los mecanismos de protección patrimonial.

Denunciar este tipo de episodios es una obligación cívica y cultural. La pérdida de esta obra nos recuerda la urgencia inexcusable de inventariar, tutelar y proteger el arte sacro antes de que la desidia convierta el patrimonio vivo de nuestros pueblos en un simple recuerdo de vitrina.  

 

 
 

Aspecto actual del Cristo mejorado con IA

 

BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS DE CONSULTA

SORIA ARIAS, Juan Antonio (2013): "Un escultor y una escultura poco valorados". Revista Humildad, Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad, Úbeda.

GODOY CEJUDO, Diego (2006): "La familia Sabater y su relación con la Real Cofradía de la Humildad". Imagen y Palabra, Anuario de la Unión de Cofradías de Úbeda.

HERRADOR MARÍN, Pedro Mariano (2003). Nuestras Cofradías en el siglo XX. Tomo II: 1939-1960. Úbeda: Edición del autor.  

 

Si quieren denunciar cualquier tipo de agresión al patrimonio histórico-artístico de su ciudad, diríjanse a nuestra dirección de correo electrónico lahornacina@lahornacina.com

 

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