LA MASIVA DESTRUCCIÓN DEL URBANISMO HISTÓRICO DE HUELVA

22/09/2026


 

 
 
Demolición de dos edificios históricos en la céntrica calle Rico
Foto: https://www.andaluciaporsi.com

 

El partido político Andalucía Por Sí - Andalucistas Huelva ha denunciado públicamente la demolición de dos edificios históricos del centro de Huelva y el lamentable estado de conservación en el que se encuentran varios de los que se conservan en la ciudad, sobre todo uno de los más emblemáticos.

Los dos edificios derribados se encontraban en los números 45 y 47 de la calle Rico, y fueron construidos en 1935 y 1930, respectivamente. Según la referida formación política, una vez más, la capital onubense pierde parte de su historia ante la falta de protección y conservación de nuestro patrimonio.

La calle Rico es, precisamente, una de las pocas vías de Huelva que aún conserva una importante variedad de edificios con la belleza característica de la arquitectura de la primera mitad del siglo XX. La mayoría de sus edificios antiguos datan de las décadas de 1930 y 1935. Entre ellos, destaca la antigua clínica modernista Sanz de Frutos (1909) o una construcción de 1880, muestras aún más antigua del patrimonio arquitectónico onubense.

Desde Andalucía Por Sí - Andalucistas Huelva avisan que seguirán denunciando la demolición de los edificios históricos de Huelva y reclamando medidas para evitar que la memoria arquitectónica de la ciudad siga desapareciendo sistemáticamente, pues consideran que Huelva no puede seguir perdiendo su historia y un patrimonio que forma parte de su identidad y merece ser protegido y conservado.

Respecto al icónico edificio cuyo degradación es evidente, se trata de la vivienda de principios del siglo XX que se encuentra en la esquina de las calles Arquitecto Pérez Carasa y Miguel Redondo, representante de la arquitectura tradicional onubense. Por ello, la formación va a presentar una denuncia ante la Delegación de Cultura para que se investigue lo ocurrido y se protejan estos elementos patrimoniales, sobre todo la desaparición de los característicos azulejos de su fachada, a pesar de tratarse de un inmueble protegido.

Al haber observado asimismo cartelería anunciando un supuesto proyecto de viviendas en el mismo edificio, desde Andalucía Por Sí - Andalucistas Huelva advierten que estarán muy vigilantes ante cualquier actuación que pueda afectar tanto al inmueble como a sus elementos históricos, ya que no quieren que vuelva a ocurrir algo similar a lo sucedido con las viviendas de los números 45 y 47 de la calle Rico.

 

 
 
Demolición de un histórico inmueble y edificio que se está construyendo en su lugar
Fotos: La Hornacina

 

Estas denuncias se suman a las realizadas recientemente por otro partido, PSOE, que el pasado 28 de julio votó en contra de la modificación inicial de la normativa de protección del Catálogo de Edificios, Elementos y Espacios de Interés del PGOU de Huelva, aprobada en solitario por PP y VOX, al considerar que dicha reforma rebaja la protección del patrimonio histórico de la ciudad. Asimismo, cuestionaron que una modificación de semejante alcance se tramite deprisa, en pleno verano y sin el consenso de la ciudadanía onubense.

Una ciudadanía a la que además, como también ha denunciado PSOE, se le veta el acceso de forma presencial a las sesiones plenarias del Ayuntamiento de Huelva, pese a que hace tres años finalizaran las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia del COVID-19.

Volviendo a la denuncia urbanística, PSOE afirma que la propuesta afecta a toda la regulación urbanística relativa a la protección de todos los edificios de interés de Huelva. En este sentido, recordó que las nuevas normas alcanzan a inmuebles emblemáticos como la Casa Díaz Hierro, la antigua estación de Renfe, la antigua cárcel, la Escuela de Arte León Ortega y numerosos edificios proyectados por arquitectos de referencia como Pérez Carasa, Francisco Monís, Sedano Arce, Alejandro Herrero, Tomás Curbelo o José Álvarez Checa.

El Grupo Municipal Socialista se muestra preocupado porque la nueva normativa "flexibiliza" las reglas de protección del patrimonio al facilitar actuaciones como vaciados interiores, ampliaciones e incluso determinadas demoliciones que hasta ahora estaban mucho más limitadas, lo que enlaza con lo sucedido hace unos días en la calle Rico.

 

 
 
Degradación de un emblemático inmueble del centro de Huelva
Foto: La Hornacina

 

Desde La Hornacina venimos denunciando desde un principio la masiva destrucción del patrimonio -no solo el arquitectónico, sino también el paisajístico y el natural- que sufre Huelva desde la década de 1960 como consecuencia del desarrollismo franquista y el cariz especulador de todas las cinco alcaldías que ha tenido la ciudad desde el periodo democrático. Como afirma la plataforma ciudadana "Huelva te mira", junto a la dejadez de sus representantes políticos y de las administraciones, concurre el insuficiente reconocimiento de su valor por parte de sus habitantes, cuya falta de estima hacia la identidad e historia de la ciudad son más que evidentes.

Hace unos meses, a raíz de una intervención en Huelva Televisión -la televisión municipal del Ayuntamiento-, uno de los directores de este portal, Jesús Abades, aprovechó para denunciar el alarmante aumento de pérdidas urbanísticas que padece en los últimos meses una ciudad cuyos edificios históricos han quedado mermados, con suerte, a un 10 % de su entramado. Solo el pasado año 2025 se perdieron la única farmacia antigua que quedaba en Huelva -el histórico establecimiento de la calle Concepción del que se conservaba una histórica fachada de azulejería-, el antiguo mercado de la Merced de Huelva -derribado para construir un parking al aire libre- y varios inmuebles históricos del centro, caso del señorial inmueble de Curro Calvo en la calle Rascón, el muy interesante del Paseo de Santa Fe -vinculado a dos de los arquitectos más reconocidos de la ciudad, Manuel Pérez y González y Moisés Serrano y Mora, responsables de varios de los edificios más nobles de Huelva- o dos de los escasos ejemplares que subsistían en la avenida de Italia. Este 2026, a los anteriormente mencionados hay que añadir nuevas pérdidas en el centro y otras zonas de la ciudad como Adoratrices, Huerto Paco, Francisco Montenegro e Isla Chica.

Dicen que todo comenzó en 1964 con la demolición de una gran seña de identidad: el convento de San Francisco situado en la calle que llevaba su nombre. Nadie protestó ante un derribo orquestado por los propios jesuitas bajo una fallida mentalidad posconciliar que conllevó terribles pérdidas. Desde entonces, con la excepción del Barrio Inglés, no hay inmueble histórico en Huelva que no se haya visto amenazado y/o ultrajado: a punto estuvo de perderse la iglesia de la Concepción por un abominable nido de zulos que se edificó a su lado con pésimo gusto -algo parecido a lo que ocurrió junto al Gran Teatro-, la Casa Colón perdió su pabellón más majestuoso, la reconstrucción del muelle del Tinto no se ajustó a la realidad y su parte más antigua está a punto de desplomarse, el cabezo arqueológico de la Joya y los templos de la Milagrosa o de la Soledad a punto estuvieron de sucumbir, una iniciativa vecinal salvó en el último momento el parque de la Esperanza, el futuro de las mencionadas Casa Diego Díaz Hierro, antigua Cárcel y antigua Estación neomudéjar de trenes -cuyo incendio intencionado provocó la única protesta contundente en Huelva- sigue en el aire -aunque se teme lo peor, bien por la piqueta, bien por nuevas remodelaciones y construcciones adosadas a ellas-, de las antaño clínicas y viviendas británicas de Mackay y Macdonald solo queda un patético recuerdo, del magnífico Edificio de Hacienda solo dejaron los muros exteriores, y así un larguísimo etcétera.

Como podemos ver, la sangría no ha cesado. Mientras otras ciudades españolas y europeas se dedican a conservar, e incluso a reconstruir, en Huelva se arrasa, salvo excepciones, con lo histórico -mal llamado viejo- para sustituirlo por el urbanismo más antiestético, mediocre e inhumano que ni siquiera contempla la presencia del balcón. Vean, por ejemplo, las atroces viviendas -llamadas "mondongos" con gran acierto por la ciudadanía onubense- que se han construido, se construyen o se van a construir en céntricas calles como Béjar, Marina o San José -no olvidemos la futura Plaza Mayor, terrorífico engendro apenas sin arbolado cuya propuesta de mejora a iniciativa ciudadana ha sido ninguneada por las autoridades competentes-, totalmente alejadas de lo que debe ser el casco antiguo de una ciudad andaluza y rompiendo todavía más la lectura plástica del conjunto urbanístico.

De nada sirvió que algunos de esos edificios históricos figurasen en guías monumentales, que fuesen bienes de interés, que voces insignes los hubieran ensalzado -en Huelva, el regionalismo solía mezclarse con la enorme influencia inglesa, lo que, además de un encantador carisma, constituía una personalidad propia- o que incluso tuviesen la declaración de monumento histórico-artístico. Ninguna de esas garantías ha detenido jamás al verdadero enemigo del patrimonio onubense: el afán de lucro, disfrazado una y otra vez de modernidad y progreso.

 

 
 
Comparativa entre la propuesta ciudadana de la futura Plaza Mayor que ha sido rechazada y el proyecto que finalmente se llevará a cabo. Fotos: Huelva Urbana.

 

Si quieren denunciar cualquier tipo de agresión al patrimonio histórico-artístico de su ciudad, diríjanse a nuestra dirección de correo electrónico lahornacina@lahornacina.com

 

 
 
Vista del centro de Huelva en el que destaca un lateral del antiguo convento de San Francisco
Foto: http://jucabuca.blogspot.com

 

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