LA TALLA DIECIOCHESCA DE SAN BARTOLOMÉ EN AGUADULCE (SEVILLA)

24/08/2026


 

 

Hablamos de una talla de excelentes cualidades, cuyo desarrollo constructivo se divide en dos fases: en la imaginería de mediados del siglo XVIII podría encuadrarse la escultura barroca original y en la posguerra del XX la reconstrucción llevada a cabo por el escultor e imaginero sevillano Agustín Sánchez-Cid (1886-1955), pues solo la cabeza de la primitiva se salvó de los disturbios de la Guerra Civil, la cual apareció en un rincón de la nave principal del templo parroquial que lleva la advocación del santo apóstol.

A la hora de realizar el cuerpo de nueva factura, Sánchez-Cid mantuvo la misma composición pero no la misma anatomía, siendo la original mucho más rotunda, con una musculatura mucho más potente y marcada. No obstante lo anterior, el rostro original se encuentra en total armonía con el nuevo cuerpo, que posee un canon más alargado y una factura mucho más clásica que la original barroca, encajando a la perfección en el estilizado madero. Como hemos apuntado, el escultor respetó la composición primitiva y la tradujo al nuevo lenguaje de la imaginería de su momento, siendo recibida la vuelta del santo con gran devoción en Aguadulce.

 

 

Según Rafael de Besa, el anónimo artista barroco que dio factura a la imagen primitiva de San Bartolomé se basó claramente en un grabado de José de Ribera que se conserva en el Museo de Capodimonte (Nápoles), reproduciendo en la talla la misma postura. También de Ribera se conserva en la cercana localidad de Osuna, en concreto en su famosa Colegiata, dentro del conjunto de pinturas realizadas por Ribera entre los años 1617 y 1619, una cruenta y dramática representación del "Martirio de San Bartolomé", en la que, mientras es desollado, suplica al cielo con la mirada para tener la fuerza necesaria para soportarlo.

Dicho historiador considera también que la talla original puede ser fruto del mecenazgo de los marqueses de Estepa al depender la parroquia de Aguadulce de aquella vicaría. Esto justificaría la gran calidad de la talla, ya que, al residir en Madrid, estaban en contacto con los mejores escultores del país que residían en la Corte. Y a ello habría que añadir la importancia del tránsito de artistas en este enclave, donde confluía tanto la escuela sevillana como la granadina y la castellana, así como la cordobesa y la antequerana.

Respecto a Sánchez-Cid, fue un imaginero muy conocido por participar activamente en la restitución del patrimonio artístico que se perdió en la destrucción de 1936, así como por las restauraciones que llevó a cabo en varias famosas tallas procesionales, especialmente las de los Crucificados de la Fundación y del Calvario, ambos en Sevilla -posteriormente, muy discutidas desde el punto de vista de la intervención científica-, debido al hallazgo en su interior de los documentos que acreditaban su autoría a Andrés y Francisco de Ocampo, respectivamente.

 

 

FUENTES

DE BESA GUTIÉRREZ, Rafael. "San Bartolomé, patrón de Aguadulce (Sevilla)", en Cuadernos de los Amigos de los Museos de Osuna, n.º 25, Osuna, Asociación de los Amigos de los Museos de Osuna, 2023, pp. 87-89.

https://www.lahornacina.com/semblanzassanchezcid.htm

 

 

Fotos: Ayuntamiento y Hermandad del Nazareno de Aguadulce

 

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