UNA OBRA DE JOSÉ DE ARCE EN EL MONASTERIO SEVILLANO DE SAN LEANDRO
Con información de Salvador Guijo (14/04/2026)

Imagen recuperada tras el expolio de la desamortización que representa a San Agustín de Hipona, fundador de la orden religiosa que lleva su nombre y doctor de la Iglesia, obra del escultor José de Arce. La talla presidió el ático del retablo mayor de un convento agustino de Sevilla, desamortizado en 1835. Tras haber pasado por distintos emplazamientos, e incluso haber salido de Andalucía, regresa ahora a la capital hispalense. Durante estos días puede contemplarse en la iglesia del monasterio sevillano de San Leandro. Una oportunidad única para admirar de cerca esta magnífica imagen de vestir, testimonio del gran nivel de uno de los escultores más sobresalientes del barroco andaluz del siglo XVII. José de Arce, de origen flamenco, nació probablemente en Flandes y desarrolló la mayor parte de su trayectoria artística en Andalucía, especialmente en los focos de Sevilla y Jerez de la Frontera, donde dejó una huella decisiva en la evolución de la escultura barroca a través de un estilo que se caracteriza por un acusado dinamismo, la fuerza expresiva de los rostros y el tratamiento vibrante de los paños, incorporando influencias del barroco europeo que enriquecieron notablemente la escuela sevillana. |
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Entre las obras más destacadas de Arce sobresale el conjunto del Apostolado realizado para la Cartuja jerezana, hoy conservado en la Catedral de Jerez de la Frontera, considerado una de las cumbres de la escultura barroca en Andalucía. El San Agustín de Hipona que ahora regresa a Sevilla puede compararse con dicho Apostolado en varios aspectos: comparte la monumentalidad de la figura, la intensidad psicológica del rostro y el movimiento envolvente de los pliegues, que parecen dotar de vida a la imagen. Como en aquellas esculturas, Arce logra trascender la mera representación para transmitir una profunda espiritualidad, situando al espectador ante una figura de gran fuerza teológica y emocional. Esta obra, por tanto, no solo constituye un valioso testimonio artístico, sino también un ejemplo elocuente del lenguaje barroco más avanzado que Arce representa. |

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