SAN ROQUE. FRANCISCO SALZILLO

16/08/2021


 

 

San Roque, muy popular como abogado contra la peste, era también venerado por los pastores trashumantes y fue proclamado patrón del gremio de alpargateros y cordoneros de cáñamo de la ciudad de Murcia, cuyo núcleo principal se encontraba en el barrio murciano de San Andrés, aunque se le rendía culto en una pequeña ermita situada en las afueras de la ciudad, que Fuentes y Ponte localiza frente al camino de Molina. El mismo Fuentes y Ponte fue quien dijo que al arruinarse definitivamente la ermita, la hermandad organizada en torno a San Roque trasladó la imagen del santo a la iglesia de San Andrés en 1820.

La obra representa al santo francés en postura itinerante, revestido con el atuendo de peregrino compuesto por túnica corta ablusada a la cintura, sombrero, manto recogido en uno de los brazos que cae en diagonal por la espalda, esclavina con conchas y el típico bordón para apoyarse. A sus pies un perro sentado ofrece a San Roque el pan que lleva en la boca para su sustento. Al otro lado un ángel niño levanta la túnica del santo y señala a los fieles la llaga sangrante en la pierna provocada por la peste, que había contraído por asistir a los enfermos contagiados, lo que le convirtió desde la Edad Media, como hemos apuntado, en un santo muy popular invocado como protector contra la peste y otras enfermedades contagiosas.

A principios de 1757 los mayordomos Bernardo de Cánovas y Juan Moreno, en nombre de la Hermandad de San Roque, encargaron la hechura del santo al mejor escultor de la época, Salzillo, que ya había realizado algunas de sus más importantes obras. Es de tamaño menor del natural, con peana alcanza los 132,5 cm.

Es una obra, por tanto, ejecutada en los años de madurez artística de Francisco Salzillo, que nos ofrece una imagen de ajustadas proporciones y apuesta figura. Cabeza un poco inclinada hacia la derecha y abajo, brazos abiertos y cuerpo en actitud de movimiento, en que contrasta su pie izquierdo levantado, que apoya ligeramente sobre una peña, con el derecho que soporta el peso del cuerpo.

Curiosamente, sobre esta escultura de San Roque los historiadores murcianos no llegaron a concretar de manera firme su autenticidad, hasta que el historiador Sánchez Moreno testimonió documentalmente el pago a Francisco Salzillo de dicha obra, cuyo coste debió ser mayor que el inicialmente previsto, quizá por las pretensiones de los cofrades de tener una obra más acabada y de mayor tamaño.

El Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela guarda una interesante escultura de San Roque (imagen inferior), recientemente atribuida a Roque López, el discípulo más afamado de Salzillo, que reproduce la de Murcia pero invertida, como si los dos artistas se basaran en una misma fuente (por ejemplo un grabado) y uno hubiera visto la matriz y el otro la estampa resultante. La talla de Orihuela posee pequeñas variantes: el angelito es ligeramente diferente en su postura y la dirección del perro cambia respecto a la de Murcia, que mira hacia el lado contrario del santo, fuera de la composición, mientras que en el de Orihuela la dirige hacia dentro.

Pero la mayor diferencia entre ambos, tamaño aparte (el de Orihuela mide 82 cm), es la calidad. Mediante una comparativa quedan en evidencia en el ejemplar oriolano los rasgos que definen buena parte de la producción de Roque López. Así, desaparece la grácil y elegante torsión corporal del original de Salzillo, transformada en frontalidad y cierta rigidez en el de López. Las proporciones tampoco son las mismas, puesto que Salzillo logra una esbeltez ausente en la de López, que tendió a tipos humanos más achatados, con desproporciones entre las distintas partes del cuerpo humano, como el caso que nos ocupa, en el que la cabeza resulta algo grande y las piernas un tanto cortas. Los ropajes del San Roque oriolano no tienen el acabado virtuoso de los del murciano, resultan más toscos y la sensación general es que el modelado de la escultura es mucho más pobre.

 

 
 

 

FUENTES

TORRES FONTES, Juan. "La imagen de San Roque, obra de Salzillo", en Murgetana, nº 17, Murcia, Ediciones de la Real Academia Alfonso X el Sabio, 1961, pp. 118-120.

BELMONTE BAS, Jorge. "Nuevas obras del escultor murciano Roque López (1747-1811) localizadas en la provincia de Alicante", en Svmma stvdiorum scvlptoricae. In memoriam Dr. Lorenzo Hernández Guardiola, Alicante, Diputación Provincial de Alicante e Instituto Alicantino de Cultura "Juan Gil-Albert", 2019, p. 207.

 

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