ANTONIO TRENTANOVE. LA PIEDAD DE SAN JUAN EVANGELISTA
Con información de Andrea Bacchi (27/12/2025)

Este magnífico grupo de terracota con Cristo y San Juan Evangelista, localizado en el mercado del arte desde al menos el año 2001, ha sido recientemente atribuido por el historiador Andrea Bacchi al escultor italiano Antonio Trentanove (Rímini, 1745 - Carrara, 1812). Anteriormente, estaba atribuido a Gaetano Gandolfi, aunque se acerca más al estilo de su hermano mayor, Ubaldo, en particular por los afilados rasgos del rostro de Cristo. Sin duda, se trata de un trabajo realizado en el ambiente artístico boloñés del último cuarto del siglo XVIII. Recuerda al decisivo momento de 1780, cuando se documentan una serie de importantes personalidades: Luigi Aquisti, Petronio Tadolini, Giacomo Rossi, los citados hermanos Gandolfi (y posteriormente también Mauro, hijo de Gaetano) y por supuesto, Antonio Trentanove. Un momento clave, en el que algunos de los mencionados protagonistas de esa generación de escultores tuvieron la oportunidad de lucirse, se produjo en la iglesia boloñesa de San Julio, reconstruida y rápidamente decorada tras el terremoto de 1779. Dicho grupo de artistas en su totalidad, y aun sin marcar un punto de inflexión radical con respecto a la tradición del siglo XVII, indica claramente cómo el gusto general se dirigía del Barroco hacia un Neoclasicismo incipiente. Este vínculo con los predecesores de esa generación también se reconoce en este grupo, sobre todo por sus similitudes con un tondo de estuco fechado en 1712, obra primeriza de Angelo Piò, donde Cristo es sostenido por San Juan, y no por María. Precisamente, el estuco fue la gran especialidad escultórica de Trentanove, quien se formó en la Academia Clementina de Bolonia y trabajó durante sus años en otra Academia, la de Carrara, ciudad en la que murió. Trentanove desplegó su actividad en las regiones italianas de Emilia-Romaña, Toscana y Las Marcas. Su hijo Raimondo, también escultor, fue discípulo del francés Antonio Canova, máximo exponente de la escultura neoclásica. |

El lenguaje empleado para la realización de esta Piedad presenta sin duda gran afinidad con otras obras de Trentanove. En este punto, es importante mencionar el gran conjunto del "Bautismo de Cristo" (1794), realizado en estuco para el Duomo de Urbino, en el que encontramos las mismas fisonomías definidas, junto con una elocuencia serena y solemne de ejecución, en la que se pierde casi todo el énfasis barroco. La comparación entre los paños es también esclarecedora. Otra pieza relacionable es el "San Antonio Abad" (hacia 1778-1780) de la Colección de Arte del Ayuntamiento de Bolonia, atribuido a Trentanove en 1992 por Stefano Tumidei, quien lo identificó como obra indiscutible del artista. Al igual que esta Piedad, el San Antonio es una terracota muy refinada, de 78 cm de altura (la Piedad mide 72 cm). Ambas no deben considerarse modelos preparatorios, sino creaciones completamente terminadas. El mismo razonamiento es válido para el bajorrelieve del "Tránsito de San Jerónimo", conservado en el Oratorio de San Giovannino de Rímini, y ya consignado a Trentanove en documentos que obran en poder de la Cofradía de San Jerónimo, que lo datan antes de 1771, siendo un regalo del escultor en señal de gratitud por la ayuda económica recibida durante sus estudios en Bolonia. Este bajorrelieve es otro ejemplo de terracota perfectamente terminada, tanto en las anatomías desnudas como en los drapeados de ascendencia clasicista, típicos de Trentanove. El grupo aquí examinado de la Piedad con Cristo y San Juan Evangelista podría haber sido concebido como una pieza de devoción privada, quizá para ser colocada en el altar de una capilla familiar. La extraordinaria calidad del modelado destaca en partes como las piernas y el brazo izquierdo de Cristo, donde Trentanove desplegó todo su virtuosismo, o en elaboración de cada dedo de ambas extremidades. |

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