LOS MONAGUILLOS LIMOSNEROS
26/09/2026
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Estado final |
Hay unas figuras que llevan generaciones sorprendiendo a quienes se topan con ellas en la tenue oscuridad de los templos: los monaguillos de tamaño casi natural, vestidos de esclavina y roquete de encaje, que sostienen entre sus manos una cajita de madera con una ranura para las monedas. Como recogía hace poco el portal Catalunya Religió en su serie "Cosas de Antes", este tipo de esculturas -de algo más de un metro altura, aproximadamente- se colocaban en los presbiterios o a los pies de las capillas para recoger donativos, y su eficacia recaudatoria residía precisamente en su realismo: a diferencia de las cajas de limosnas empotradas en las paredes, la figura del monaguillo llamaba más la atención por su tamaño, aumentando así la posibilidad de un donativo. El propio artículo recuerda que estos llamados "monaguillos limosneros" han dejado incluso huella literaria -fueron la trama central de la novela Mossèn Tronxo, de Josep Maria Ballarín- y que no han dejado de dar sustos a algún fiel despistado en la penumbra de un templo. La mayoría de estos ejemplares que aún se conservan por España proceden en su gran mayoría de talleres de imaginería seriada, fabricados en cartón piedra o pasta de madera, pensados para una producción devocional de repetición. Sin embargo, hay excepciones, y alguno de ellos se deben a la mano de un reconocido escultor. Es el caso del monaguillo limosnero que se encuentra en el camarín de la Basílica de la Virgen de las Angustias, patrona de Granada. No es una pieza de catálogo, sino una talla en madera policromada para vestir realizada a mediados de la década de 1950 por el escultor Eduardo Espinosa Cuadros (1884-1956), uno de los imagineros más destacados en la ciudad Granada durante la primera mitad del siglo XX. Esa condición de obra de autor -y no de producto de serie- explica en buena medida la calidad de modelado que se aprecia en el rostro: la mirada ligeramente elevada, los labios entreabiertos, los mechones de cabello tallados con verismo casi retratístico... todo ello muy alejado de la estandarización propia de los monaguillos limosneros comerciales. |
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Estado inicial (detalles) |
Los granadinos lo llaman, con cariño de casa, "Pepito". Fue el recientemente fallecido Luis Fernández Molina -conocido como "Tito Luis", monaguillo desde los cinco años y una autoridad en la Hermandad de las Angustias- quien le puso el apodo y quien, durante décadas, se ocupó de vestirlo. Ese detalle, aparentemente anecdótico, dice mucho de cómo este tipo de imagen petitoria funciona casi como un miembro más de la casa: se viste, se cuida y se apoda. Esto último suele ser habitual en estas piezas, recibiendo nombres como "Pepito", "Manolito", "Juanito", etcétera. La talla acaba de ser restaurada por el joven artista granadino Jorge Marín Montoya, ya que el paso del tiempo había dejado una huella severa en la misma. Las fotografías de detalle muestran con crudeza el deterioro: la policromía saltada en la nariz y sobre el labio superior, dejando a la vista la madera bajo el habitual acabado encarnado; una fisura ya estabilizada que recorría el cuello, señal de un movimiento estructural antiguo; y unas manos que tenían varios dedos desconchados, agrietados o directamente perdidos en su extremo, con roturas antiguas que en algún caso ya habían sido objeto de pegados previos, visibles en las líneas de unión a la altura de los nudillos. La intervención de Marín Montoya ha consistido principalmente en la consolidación del soporte lígneo en esas zonas de fisura, la reconstrucción volumétrica de las pérdidas de talla y la reintegración cromática. Todo ello para devolver unidad de lectura al conjunto sin que la reconstrucción resulte perceptible a la distancia habitual de veneración. El resultado, culminado con la aplicación de un barniz final de protección, es una imagen que recupera sobre todo la integridad y la expresividad de la encarnadura original. La imagen ya se encuentra de nuevo vestida y sosteniendo su cajita de limosnas en su emplazamiento del camarín granadino. |
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Estado final (detalles) |
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