LOS ARTISTAS CANARIOS JOSÉ TOMÁS PABLO Y MANUEL ANTONIO DE LA CRUZ

19/09/2026


 

 

El estudio de la pintura del Antiguo Régimen en Canarias permite aún nuevas aportaciones. Al lado de los creadores más conocidos surgen otros nombres, como el de José Tomás Pablo, que ayudan a comprender mejor la realidad artística de su tiempo. Redescubierto y analizado en la década de 1940 y 1980, su figura y su obra necesitan una relectura, una puesta en valor y el desarrollo de su catálogo.

El artículo Del pintor José Tomás Pablo (...1718-1778). Nuevas propuestas a su catálogo, del historiador Germán Francisco Rodríguez Cabrera, persigue el objetivo de aunar y generar una visión de conjunto que nos acerque a la figura y la obra de un artista poco considerado. Recientemente, su producción se ha ido incrementando.

Pese a las formas reconocibles y hasta rotundas que presentan muchas de las pinturas referidas en el citado artículo, publicado en el último número (22) de la revista Catharum (Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias), el catálogo no se había actualizado, tal como ha sucedido en el caso de otros artistas del Antiguo Régimen.

José Tomás Pablo fue un creador activo en el Puerto de la Cruz durante la segunda mitad del siglo XVIII que atendió encargos más allá del valle de Taoro, como hemos analizado. El artista recibió pedidos de la floreciente burguesía isleña y las órdenes religiosas establecidas en las islas. Considerado un artista de segunda fila, no deja de ser parte del entramado artístico del archipiélago.

La historia del arte en Canarias está, mayoritariamente, compuesta por grandes y pequeños nombres, por lo que resulta necesario seguir investigando. Identificar a los otros protagonistas, los continuistas de las tendencias, resulta una labor necesaria para poder completar un relato más exhaustivo que permita comprender el desarrollo del Barroco en toda su amplitud estética en Canarias.  

 

 

En la referida publicación, otro artículo del historiador Juan Alejandro Lorenzo Lima plantea una revisión sobre la trayectoria vital y profesional del pintor tinerfeño Manuel Antonio de la Cruz, padre del retratista Luis de la Cruz y Ríos (1776-1853). Aporta referencias inéditas de archivo y nuevas obras que se le pueden atribuir para comprender mejor el alcance de su trabajo, siempre con afán contextual. Uno de los objetivos que se persiguen es caracterizarlo como un autor cercano al ideario de la Ilustración, común a otros artistas canarios del momento.

Al igual que el anterior hablamos de un pintor que también fue policromador de tallas religiosas. En ese sentido, los encargos que Manuel Antonio de la Cruz atendió como policromador y estofador en el tránsito de los siglos XVIII y XIX lo situaron a la vanguardia de cuantos procedimientos técnicos requerían las esculturas de gusto moderno. Asimismo, el trabajo continuo en torno a retablos, tronos y otros enseres de madera le obligó a conocer el oficio de carpintero, gracias, en parte, a la instrucción proporcionada por Juan Antonio Ríos.

En este caso, el artículo se titula Sobre el pintor Manuel Antonio de la Cruz (1753-1809). Revisión biográfica y nuevas atribuciones. Su autor señala la alta estima que este artista concedía al trabajo cotidiano, con el propósito de legitimar sus capacidades y, cuando era posible, atenerse a normativa en vigor y al ideario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. También hace referencia a su interés por incentivar la producción canaria local, limitando las importaciones a otros núcleos de producción como Génova.

 

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