LOS SALZILLOS DESAPARECIDOS EN LA CIUDAD DE ORIHUELA

Luis Miguel García y Lozano


 

 
 
Cristo de la Agonía y Santa María Magdalena

 

Tradicionalmente, cuando se habla de los salzillos de la ciudad de Orihuela se omite la referencia a los que desaparecieron en la Guerra Civil. La razón es obvia, ya que tratar imágenes que no existen y que en algunos casos no se tiene una fotografía, ni siquiera un documento que nos dé certeza sobre cómo era, hace bastante difícil la tarea de versar sobre ellos.

Sí existen determinados datos en escritos recopilados por diversos autores locales. Ejemplo de ello fue Joseph Montesinos Pérez de Orumbella, profesor de la Universidad de Orihuela y Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de esta ciudad, quien se dedicó a recoger en varias obras (algunas muy voluminosas) y de forma manuscrita la historia de la Gobernación de Orihuela y de su Diócesis, así como referencias a los edificios más importantes de una y de otra.

Este autor, en el volumen VII de su obra manuscrita Antigüedades, Nobleza y Blasones de la Muy Noble, Muy Leal y Siempre Fidelidísima Ciudad de Orihuela (1), recoge junto a otros pasos de la Real Congregación y Mayordomía de Nuestra Señora del Pilar de Orihuela la existencia de una imagen de San Juan Evangelista.

En una obra posterior, también manuscrita, este mismo canónigo vuelve a relacionar todos los pasos de la Real Congregación y reitera entre ellos la misma imagen. En esta obra, Montesinos nos dice que la imagen del Apóstol amado fue realizada por el imaginero Francisco Salzillo en el año 1758 (2).

Sin embargo, no conservamos de momento dato alguno que avale esta afirmación a lo que se une la inexistencia de fotografía alguna que nos muestre como era la imagen y si se corresponde con la iconografía de las que realizó Salzillo. Durante años esta imagen participó en el cortejo de la Real Congregación y prueba de ello es que la primera obra donde la menciona es de 1774 y la segunda de 1792.

Sin embargo no tenemos más noticias de este paso. De hecho, en la revista de la Semana Santa de Orihuela de 1935 ya no aparece citado como uno de los pasos integrantes de la procesión de la Congregación del Pilar (3). Por lo que no sabemos si esta imagen simplemente dejó de procesionar y fue destruida posteriormente en la Guerra Civil, o tal vez lo fuera destruida en las revueltas de 1934 o por el contrario pereció durante la Guerra de la Independencia de 1808.

 

 
 
Cristo, San Pedro y Judas Iscariote del Prendimiento

 

Montesinos en la lista de los pasos que componían la procesión del Jueves Santo durante el siglo XVIII (4) de la Real Congregación enumera varios pasos más realizados por Salzillo, como son "el Lavatorio de los pies al Príncipe de los Apóstoles" realizado en 1758, "la Negación de San Pedro, sus lágrimas y arrepentimiento" (5) de 1759, y "el Pretorio en casa de Pilatos" de 1777, todos ellos existentes todavía.

Sin embargo, incluye en su relación "el huerto y Prendimiento de Jesucristo" (6), pero la adjudica al imaginero Gabriel Martínez que según Montesinos, fue realizado en 1758 (7). En este caso, el Canónigo se equivocó al asignar tanto la paternidad como la cronología, ya que este conjunto, se trata del Prendimiento que realizó Salzillo para la Cofradía de Jesús de Murcia y que fue retirado por el actual "Ósculo".

Díaz Cassou nos relata que este último conjunto fue realizado por Salzillo en 1736 para la Cofradía de Jesús de Murcia y que luego fue vendido a Orihuela (8), siendo adquirente la Real Congregación de Ntra. Sra. del Pilar. Sin embargo, no todo el paso tal y como se conoce fue realizado por Salzillo. Por el imaginero murciano tan solo fueron realizadas las imágenes de Cristo, de San Pedro y de Malco, mientras que el resto de los componentes, es decir, Judas Iscariote y el soldado fueron realizados por el escultor cesaraugustano Antonio Palas o Palao en 1864 (9) obras en las que se observa una calidad muy inferior a las de Salzillo. Visto esto, me parece importante añadir que el imaginero murciano, en contra de lo que tradicionalmente se afirma, imaginó un paso de tan sólo tres imágenes y que este fue el embrión del actual "Ósculo" de la Cofradía de Jesús. El resto de las imágenes fueron añadidas más de una centuria después de su factura tal vez para copiar el paso murciano, hipótesis no muy desacertada, teniendo en cuenta que en tres ocasiones se hicieron encargos a diferentes imagineros para completar los pasos oriolanos y que tuviesen un aspecto semejante a los de la iglesia de Jesús (10). Este paso que salía a las calles de Orihuela a expensas de la familia Lozano de Rocamora y Lidón, quien sufragaba los gastos de la procesión, pereció por completo en la Guerra Civil, junto con otros de la Real Congregación.

Otro ejemplo de obras de Salzillo que desaparecieron en la Guerra Civil fue la imagen de María Magdalena que iba a los pies del Cristo de la Agonía. En el año 1773, se le encargó por la Venerable Orden Tercera de Nuestro Seráfico Padre San Francisco, Muy Ilustre Mayordomía de Nuestro Padre Jesús al escultor murciano, un nuevo conjunto. Por acuerdo de la Junta de 16 de mayo de 1773 y a propuesta "del Hº Mayor se acordó se hiciese la imagen de Jesús en la Agonía con la Magdalena al pie" (11).

 

 
 
San Félix de Cantalicio

 

En el año 1936, entre los ataques a varios conventos de Orihuela tuvo lugar el ataque al Convento de los Franciscanos donde perecieron los más de 11 pasos que tenía la V.O.T. Sin embargo, la actuación de uno de los Concejales del Ayuntamiento de Orihuela, hizo que no ardiese en la hoguera el "Cristo de la Agonía", que lo cogió y se lo llevó cargado, mientras la masa quemaba el resto de los pasos e incluso al Patrón popular de la ciudad, Nuestro Padre Jesús Nazareno. Si bien, dicho concejal salvó al Cristo de la Agonía de una hoguera segura, no se pudo salvar a la Magdalena que iba a sus pies.

La imagen de María Magdalena era una imagen de talla completa (al igual que el Cristo de la Agonía), que iba a los pies de la Cruz de Cristo. Se encontraba arrodillada al costado derecho y abrazada a la base del stipex. La Magdalena tiene un rostro aniñado donde se refleja el dolor de ver al Maestro crucificado como a un ladrón. El cabello lo tiene distribuido a la usanza de Salzillo, gran parte cayendo por la espalda y un mechón por los hombros. De las fotografías existentes en la actualidad, se adivina que la talla estaba policromada con colores claros y estofada con motivos vegetales y florales.

Por último, quiero hacer referencia a una imagen de Salzillo, que pese a no ser pasionaria, en Orihuela se le tenía mucho cariño y era el San Félix de Cantalicio que tenía su capilla en la Iglesia del Convento de los Padres Capuchinos. Dicha imagen ya aparece citada por Juan Agustín Ceán Bermúdez en su obra Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España que en el año 1800 publica la Real Academia de San Fernando. En el tomo 6 dedica un apartado a Salzillo donde incluye entre sus obras a San Fidel en la Iglesia de los Capuchinos (12).

De esta misma obra nos vuelve a hablar el profesor Sánchez Moreno en su Vida y Obra de Francisco Salzillo (13), sin embargo, lo que hace es coger la relación que da Baquero. Es por tanto probable que Sánchez Moreno la incluyese sin saber siquiera que dicha obra desapareció durante la contienda del 36.

Se trata de una imagen de talla completa que representa al santo italiano con el niño en brazos. Iba vestido con el hábito capuchino. En esta imagen, Salzillo aprovecha para hacer un estudio en el tratamiento del cabello tanto en la figura del santo y en su barba y sobre todo en la imagen del Niño. Sin embargo, no realiza Salzillo ningún tipo de juego con el ropaje del santo como sí habitúa a hacer en otras ocasiones, con el fin de otorgar serenidad y quietud a la situación, para que nos fijemos más en el momento que se representa que en otras cosas.

Esta misma imagen corrió la misma suerte que el resto de las que he tratado en este artículo y que muchos de los pasos de Semana Santa de la ciudad de Orihuela. La causa no sólo fue la guerra, sino la barbarie y la intolerancia.

 


 

BIBLIOGRAFÍA

(1) Montesinos Pérez de Orumbella, Joseph; Antigüedades, Nobleza y Blasones de la Muy Noble, Muy Leal y Siempre Fidelidísima Ciudad de Orihuela. Tomo VII. Obra manuscrita. 1774. Archivo Palacio Episcopal. Orihuela.

(2) Montesinos Pérez de Orumbella, Joseph; Compendio Histórico Oriolano. Tomo V. Obra Manuscrita. 1792. Archivo Caja Rural Central. Orihuela.

(3) Revista de la Semana Santa de Orihuela de 1935. Edición Facsimilar de 1985. Orihuela.

(4) La procesión del Jueves Santo de la Real Congregación del Pilar, fue prohibida en 1778 por el Obispo de Orihuela, D. José Tormo, y la prohibición no se levantó hasta 1814 cuando el Real Consejo le permitió volver a salir, pero no volvieron a salir hasta 1840 fijando como día de la procesión el Miércoles Santo.

(5) García y Lozano, Luis Miguel; "Orihuela y su Semana Mayor". En: Carrera Oficial. Cádiz. 2005.

(6) García y Lozano, Luis Miguel; "Francisco Salzillo, la genialidad en la escultura". En: Carrera Oficial. Cádiz. 2007.

(7) Montesinos Pérez de Orumbella, Joseph; Compendio Histórico Oriolano. Vol. V. Obra Manuscrita. 1792. Archivo Caja Rural Central. Orihuela. Pág. 514-515.

(8) Díaz Cassou, Pedro; Pasionaria Murciana. Madrid. 1897. Págs. 177-178.

(9) Revista de la Semana Santa de Orihuela. Orihuela. 1935. Edición Facsímil. Cofradía Ecce-Homo de Orihuela. Orihuela. 1985.

(10) Ejemplo de esto es cuando se pidió al valenciano Felipe Farinós que completase el paso de "Nuestro Padre Jesús de la Caída" de Salzillo o el paso de "Cristo atado a la Columna" de José Puchol Rubio, o cuando se pidió a Baglietto una copia de la "Oración en el Huerto".

(11) Henares, F.; Una Factura Pagada a Salzillo. En: ABC del lunes 1 de abril de 1968. Nº 19.355.

(12) A este respecto ver: VV. AA. Catálogo de la Exposición "Los Salzillos de Orihuela". Cofradía Ecce-Homo de Orihuela. Orihuela. 1991.

(13) Sánchez Moreno, José; Vida y Obra de Francisco Salzillo. Editora Regional. Murcia. 1983. Reedición. Murcia. 2005.  

 

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