EL ARTISTA VALLISOLETANO FRANCISCO RODRIGUEZ DE PRADA EN EXTREMADURA

Pedro Castellanos (18/01/2026)


 

 
 
Virgen de Belén (Zafra)

 

Introducción

No se conocía nada sobre la biografía de este artista, ni siquiera su procedencia vallisoletana; incluso se le atribuyó, erróneamente, un origen badajocense. Era más conocido como Francisco de Prada o Francisco Prado, nació el 22 de septiembre de 1694 en Ciguñuela (Valladolid), pequeña localidad que hoy tiene unos 358 habitantes, situada a doce kilómetros al oeste de la capital. Era hijo de Francisco Rodríguez de Prada, natural de Rubiana, localidad situada en la comarca de Valdehorras, en la provincia de Orense. Su madre, María Rodríguez, era natural de Valderas (León), que pertenece a la comarca de Tierra de Campos. Se bautizó en la primitiva parroquia de San Ginés de Ciguñuela el 10 de octubre de 1694:

 

Francisco Rodríguez. En el lugar de Ciguñuela, obispado de Valladolid, a 10 de octubre de 1694 años, yo Alexandro Aparicio, cura de dicho lugar, bauticé e ympuse los santos óleos, según forma de la Santa Iglesia de Roma, a Francisco, hijo legítimo de Francisco Rodríguez, vezino deste dicho lugar y natural de Rubiana en el valle de Baldehorras, y de María Rodríguez, su mujer, natural de Balderas en Campos, que viven en la calle del Medio, en casas del mayorazgo de los Ondegardos; fueron padrinos Lorenzo Gaspar y su hermana Bárbara Gaspar, mozos solteros, a los cuales advertí el parentesco espiritual que habían contraído con dicho bautizado y con sus padres y la obligación que tenían de enseñar la doctrina christiana. Dijeron había nazido diez y nuebe días antes. Diósele por abogado a S. Francisco de Borja, siendo testigos Francisco Gaspar y Andrés de Olmedo y Pedro Álvarez, sacristán, todos vezinos deste dicho lugar.

 

Es curioso que en la partida se cita que sus padres vivían en la todavía llamada calle del Medio de Ciguñuela, en la casa del mayorazgo de los Ondegardo. Puede que formasen parte del servicio de esta familia. Este mayorazgo fue fundado en Valladolid en favor de sus sobrinos por Rodrigo de Ondegardo Peñalosa, que testó en Valladolid el 22 de octubre de 1601. Entre sus parientes destacaba el licenciado Polo Ondegardo, prolífico documentador de la cultura inca y, probablemente, el hombre más rico de Sudamérica en el siglo XVI. Él y su hermano Diego de Zárate llegaron en 1544 al Perú y sus descendientes se multiplicaron por Bolivia, Chile y Argentina (1). El apellido toponímico De Prada o Rodríguez de Prada, según algunos genealogistas, procede de Galicia (2). Al parecer, el origen primitivo del apellido está en el traslado desde la actual zona de Álava o La Rioja de algunos miembros de la familia Vázquez de Quirós, que debieron terminar tomando el apellido de aquella zona de Galicia. Es posible, porque Rubiana, donde nació el padre del artista, dista unos 30 kilómetros de la parroquia de Prada, que pertenece al municipio de La Vega (Orense). Quizá para no perder el origen de su familia lo añadieron en los documentos de Badajoz, porque no lo citan en las partidas de Ciguñuela. Sus padres se habían casado en la parroquia de San Ginés de Ciguñuela el 2 de junio de 1682:

 

Francisco Rodríguez y María Rodríguez. En el lugar de Ciguñuela, jurisdicción de Valladolid, en 2 de junio del año de 1682, certifico yo, Santiago Gaspar, cura preste deste dicho lugar, que habiendo corrido las tres moniciones que el Santo Concilio [de Trento] manda en tres días festivos entre Francisco Rodríguez, viudo de María Domínguez, y María Rodríguez, hija legítima de Mateo Rodríguez y María Gómez, vecinos de Balderas, la cual vino muy pequeña a este lugar, y no habiendo resultado impedimento alguno, contrayeron matrimonio por palabras de presente en presencia de mí, el dicho cura ante los testigos que se hallaron presentes y este día recibieron las bendiciones de la iglesia.

 

Su padre, Francisco Rodríguez, era hijo de Domingo Rodríguez y de Ana Rodríguez. Había contraído primeras nupcias en la misma parroquia el 10 de octubre de 1680 con María Domínguez, natural de Ciguñuela, hija de Tomé Domínguez y de Marta López.

Desconozco la fecha exacta y el motivo por el que el artista se traslada a Extremadura, supongo que por haber menos competencia que en la afamada escuela vallisoletana. De momento no conocemos quién fue su maestro, aunque seguramente fue algún artista de Valladolid. El hecho de que aparezca como pintor y escultor nos indicaría que él mismo se encargaría de tallar y policromar sus propias obras, poco habitual en la época. Ya estaba instalado en la ciudad de Badajoz a principios de 1721, con tan solo 26 años de edad. Pudo formarse, o continuarla, en el afamado taller del escultor badajocense Francisco Ruiz Amador (3). Este periodo badajocense se puede establecer entre 1721 y 1743, después en Plasencia y más tarde en Zafra, entre 1747 y 1750. A partir de ahí se le pierde la pista.

El origen vallisoletano de Francisco de Prada aparece cuando se casó con 26 años de edad el 20 de abril de 1721 en la Catedral de Badajoz. Su esposa fue la badajocense Josefa María (o María Josefa) Leal, hija del difunto platero Juan de Dios Leal y de Lucía Moreno, también llamada Lucía Rodríguez, con el apellido materno:

 

Francisco Rodríguez y María Josepha Leal. Calle de Santa Anna. Casados y velados.
En la ciudad de Badajoz, en 20 días del mes de abril de 1721 años, yo, D. Juan Thomás de Melilla, cura teniente del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral de esta dicha ciudad, asistí y fui presente al matrimonio que por palabras de presente contrajeron Francisco Rodríguez de Prada, natural del lugar de Siguiñuela, obispado de Valladolid y residente en esta ciudad, hijo de Francisco Rodríguez de Prada y de María Rodríguez, su mujer, con María Josepha Leal, natural de esta ciudad, hija de Juan de Dios Leal, difunto, y de Lucía Moreno, su mujer, habiendo precedido las tres amonestaciones que dispone el Santo Concilio de Trento y de ellas no haber resultado canónico impedimento alguno que me constase, mas ser forastero dicho contrayente, por lo que precedió licencia del señor provisor y día 24 de dicho mes y año recibieron las bendiciones nupciales.

 

 
 
Cristo de la Expiración (Villar del Rey)

 

Entorno artístico y laboral de la familia

Aparte de su posible formación en el taller de Francisco Ruiz Amador (1676-1748), podemos destacar que su difunto suegro, el mencionado platero Juan de Dios Leal, aparece como testigo del bautismo de Micaela, hija del escultor e ingeniero (4) pacense Miguel Sánchez Taramas (1668-1734) el 15 de mayo de 1707, por lo que debieron tener cierta amistad. Miguel fue maestro y cuñado de Francisco Ruiz Amador. Es el mismo año en que Sánchez Taramas realiza la imagen del Señor de la Humildad (Oración en el Huerto) de Badajoz, recientemente restaurada y descubierta su autoría, aunque ya atribuida a él en 2007 (5). Igualmente, Sánchez Taramas aparece como testigo del bautismo de Beatriz María, hija de Juan de Dios Leal y Lucía Rodríguez el 18 de junio de 1710. El domicilio del platero estaba en la calle Santa Lucía, igual que el escultor e ingeniero, cuya segunda esposa vivió en la calle Santa Ana, frente al convento, que es una continuación de la calle Santa Lucía. Francisco Rodríguez de Prada aparece en Badajoz como pintor el 23 de diciembre de 1731. En este año se vendía una casa en la "calle de Santaña, frente de la puerta de la iglesia del dicho convento". Es la actual calle Santa Ana:

 

...[com]parecieron Lusía Moreno, viuda de Juan de Dios, maestro que fue de platero= Francisco Rodríguez de Prada, su yerno, pintor, y Josepha María Leal, su mujer, e hija de la dicha Lusía Moreno (…) y dijeron que a dichos otorgantes les pertenece en propiedad y posesión una casa en esta ciudad, en la calle de Santaña, frente de la puerta de la iglesia de dicho convento...

 

Resulta interesante que los compradores de la casa en 1731 fueron el notario del Tribunal Eclesiástico de Badajoz Nicolás Morgado y Montoya y su esposa, Francisca Pinazo Maeso. La compraron por 1.300 reales de vellón. Hasta ahora era desconocido el dato de que Nicolás era hijo del maestro carpintero y tallista Pablo Rodríguez Morgado, vulgo Pablo o Pablos Morgado. Fue colaborador en la obra del desaparecido retablo de la ermita de Santo Domingo o de Ntra. Sra. del Rosario de los Morenos del Castillo de Badajoz, junto al entallador portugués Francisco Machado (6). La imagen de la Virgen del Rosario se conserva en la actualidad en la parroquia de San Andrés (7).

Habría que destacar que Miguel Sánchez Taramas tuvo un hijo platero nacido en Badajoz en 1695, llamado Francisco Sánchez Taramas o Francisco Sánchez-Bueno Taramas que, posteriormente, se traslada a la ciudad de Córdoba. Entre 1738 y 1758 estuvo en el cargo de la contrastía de los prestigiosos plateros cordobeses, aunque sé que en 1740 residía temporalmente en la ciudad de Cádiz. El 12 de febrero de 1738 la Hermandad de San Eloy de los plateros de Córdoba citaba que Francisco era «ensayador de los reinos y reales casas de moneda y actual fiel marcador y contraste en dicho arte». Quizá se formó en el taller de orfebrería de Juan de Dios Leal en Badajoz. Juan de Dios Leal seguramente realizó alguna pieza de orfebrería para las obras del escultor Sánchez Taramas.

En el Catastro de Ensenada (1752) aparece como Francisco Prado (sic), pintor y tallista. Se le suponía de media unos 100 ducados de sueldo al año. No se le conocen trabajos de retablos, por lo que su oficio era realmente escultor y pintor. En los libros de riquezas de vecinos seglares de Badajoz (1761) figura como Francisco de Prada, tenía 50 años de edad, un hijo menor y siete hijas. Como bienes rústicos tenía dos tierras en el ya desaparecido arrabal de Telena de Badajoz.

De Prada era un artista de gran movilidad geográfica, pues lo documentamos trabajando en la ciudad de Plasencia, en la entonces provincia de Extremadura, hoy pertenece a la provincia de Cáceres. En marzo de 1743, con motivo de la reforma llevada a cabo en el taller de escultura del Palacio Real de Madrid, se solicitó a los corregidores de las provincias españolas que informasen sobre aquellos escultores de habilidad de que tuviesen noticia en cada lugar de nuestro país. El motivo era para saber si estaban disponibles para intervenir en la decoración del mencionado palacio. El marqués de Monreal y vizconde de Miralcázar, Gabriel Bernardo de Quirós Velasco, gobernador y capitán general del Ejército de Extremadura, se encargó de distribuir la orden por todas las ciudades y cabezas de los partidos a su cargo. Él era entonces patrono del convento de Madre de Dios de Valverde de Badajoz, donde figura su escudo de armas en la portada central, hoy cegada. Hoy su capilla es la actual parroquia del apóstol San Andrés de la plaza de Cervantes. El marqués de Monreal informaba días después desde Plasencia, citando "que solo hay en esta ciudad un escultor de buena habilidad en este ejercicio y en el de la pintura, llamado don Francisco de Prada, a quien habiendo hecho venir a mi posada y enterarle de las circunstancias, me dice que siempre que por el referido intendente se le haga constar el modo con que debe ir, lo ejecutará con puntualidad". Ignoro qué trabajos estaba realizando en Plasencia, pero debió ser un artista de cierta calidad cuando se le tenía en cuenta y si, finalmente, pasó a las obras del Palacio Real de Madrid.

 

 
 
San Antonio de Padua (Torre de Miguel Sesmero)

 

Obras documentadas

1724-1725. Torre de Miguel Sesmero (Badajoz). Parroquia de Ntra. Sra. de la Candelaria. La Cofradía de San Antonio de Padua ya existía en el año 1695. La imagen debía de ser antigua, porque entre 1717-20 se pagaron 160 reales al maestro pintor Manuel Antonio, vecino de Badajoz, por renovar la imagen del santo y encarnar la del niño Jesús. En las cuentas de 1724-25, aparece lo siguiente: "Pintor. 277 reales que pagó a Francisco Rodríguez, maestro de pintor y vecino de la ciudad de Badajoz, por el trabajo de haber pintado el retablo y capilla de San Antonio y demás gastos de su mantenimiento".

1723-26. Villar del Rey (Badajoz). Parroquia de Ntra. Sra. del Rosario. Como escultor, la primera obra documentada hasta ahora fue un Cristo de la Expiración para la sacristía. Creo que se trata de un pequeño crucificado, muy repintado, que se conserva actualmente delante del altar mayor. En las cuentas de fábrica de 1723-1726 aparece lo siguiente: "Escultor. Es data 246 reales que pagó a Francisco de Prada, escultor, por la hechura de la imagen del Santo Cristo de la Expiración que hizo para poner en la sacristía, constó de recibo que rubriqué". 75 reales más se le pagaron por la pintura del nicho para la sacristía.

1724-27. Badajoz. Convento de Santa Ana. Es la única obra documentada, de momento, para la ciudad de Badajoz. En las cuentas de 1724-27 aparece lo siguiente: "243 reales y 8 maravedíes a Francisco de Prada, por la pintura y dorado del arco que se añadió al monumento". Se refiere al monumento que se colocaba en Semana Santa.

1743. Plasencia (Cáceres). Obra u obras desconocidas. Puede que estuviese trabajando para la importante Catedral Nueva, alguna parroquia o convento. No he podido averiguar qué obras realizó.

1747-48. Torre de Miguel Sesmero (Badajoz). Parroquia de Ntra. Sra. de la Candelaria. Aparece entonces como vecino de Zafra (Badajoz), desde donde se le encarga una imagen de san Antonio de Padua para el altar de esta cofradía, aunque existía otra imagen anterior que estaría muy deteriorada, como ya hemos visto. En las cuentas de 1747-48 figura: "Efigie de San Antonio nueva. 757 reales de vellón, los 700 que importó y en que se ajustó con Francisco de Prada, escultor, vecino de Zafra, la efigie de san Antonio que se colocó en el altar de esta cofradía. Y los 57 que tuvo de costa para la conducción y agasajo a dicho maestro".

 

 
 
Virgen de Belén (Zafra)

 

1749-50. Zafra (Badajoz). Ermita de Ntra. Sra. de Belén. La junta de gobierno (8) de la Hermandad de Ntra. Sra. de Belén y san Cristóbal decide el 23 de agosto de 1749 renovar el rostro de la imagen de la Virgen de Belén, colocarle ojos de cristal, además de restaurar la de san Cristóbal (siglo XVI), que todavía se conserva en la ermita en el retablo mayor. Se cita que la imagen que estaba en peor estado de conservación era la del Niño Jesús, por lo que deciden hacer una "hechura del Niño Dios para ponerlo en el lugar del que tiene la Virgen, que se halla bastante viejo". Si no se disponía de fondos propios, lo costearían los propios mayordomos. En 1750 se citan los gastos de estas renovaciones, que importaron un total de 1.200 reales de vellón. 75 reales se le pagaron a Francisco de Prada por renovar la cara y las manos de la Virgen, colocarle los ojos de cristal y "desbastarla por su mucho peso". 215 reales más costaron colocarle unas nuevas pestañas a la Virgen y "barnizar" las esculturas del niño Jesús y la de san Cristóbal, estofar el vestido de este y aligerarlo de peso. Parece que, finalmente, no se llegó a hacer una nueva imagen del Niño Jesús, pero sí debió de colocarle ojos de cristal como hoy posee. Imagino que de la imagen original de la Virgen de Belén queda desde la cabeza a la cintura, las manos y el niño Jesús. Para colocarle los ojos de cristal a la Virgen de Belén tendría que abrirle la mascarilla, o hacérsela si no la tenía, aunque puede que se los colocara por fuera y rellenase los párpados con pasta de madera. Es una imagen de mucha devoción en Zafra, quizá debía solicitarse al arzobispado su nombramiento de copatrona, pues la patrona actual es santa Brígida. Se desconoce el autor y época en que fue realizada la imagen de la Virgen de Belén, seguramente a partir del siglo XV, que es la época en que fue construida su ermita. Su cofradía data del siglo XVI. Dudo que la policromía que conserva actualmente sea la que realizó Francisco de Prada. Debe estar debajo de ella, pues se sabe que fue restaurada en 1984 y 1988. A veces se suele vestir a modo de Divina Pastora para su romería, que se celebra el domingo de Cuasimodo, es decir, el primer domingo después de Resurrección.

 

 
 
Virgen de Valvanera (Zafra)

 

Obras atribuibles 1745-1751. Zafra (Badajoz). Parroquia de Ntra. Sra. de la Candelaria. Figuras del retablo de Ntra. Sra. de Valvanera. Es posible por las fechas y porque entonces aparece como vecino de Zafra entre 1745-50. Los llamados "cameranos" eran vecinos mercaderes de varias localidades de la zona de Cameros en La Rioja, que acabaron asentándose en Zafra debido a su centenaria y afamada feria de ganado. La Virgen de Valvanera es patrona de La Rioja. El suntuoso retablo de madera dorada de estípites se encuentra en la capilla del Bautismo, aunque parcialmente oculto por figuras modernas de cofradías. Fue obra del tallista de Jerez de los Caballeros Juan Ramos de Castro que se obligaba a fabricar en Zafra. El contrato se firmó el 7 de marzo de 1744. Tuvo un coste de 300 ducados y en él trabajaría como oficial tallista Juan del Pozo, vecino de Jerez de los Caballeros. Se empezaría a trabajar en el retablo pasada la Pascual de Resurrección y estaría terminado a principios de noviembre de ese mismo año. Ya estaba completamente dorado en 1750. En él destacan las figuras de la propia Virgen de Valvanera con el niño Jesús en el nicho central, san José con el niño Jesús, san Joaquín, santa Ana, el jesuita san Francisco Javier y el Dios Padre del remate. Serían elegidos por la devoción de los donantes. Quizá también realizase los dos ángeles lampadarios que hay a cada lado del retablo. La imagen de la Virgen de Valvanera no guarda mucho parecido con la original, románica, realizada entre los siglos XI y XII. Solo coinciden en ser una imagen sedente con el niño Jesús en brazos que bendice y enseña un libro, además de que la Virgen lleva en las manos un fruto, símbolo de su maternidad y su papel de nueva Eva. Aparece dentro del hueco de un árbol de roble, como en la leyenda de su aparición. Imagino que, a su autor, ¿Francisco de Prada?, se le dio cierta libertad para realizarla, quizá basada en algún grabado. Me recuerda algo al estilo de su coetáneo, el sevillano Benito de Hita y Castillo (1714-1784). Cabe la posibilidad de que la imagen de la Virgen de Valvanera ya existiera al momento de hacerse el retablo, fuese de otro autor y lo que hizo De Prada fuese el resto de figuras secundarias.

 

 
 
Virgen de Valvanera (Zafra)
 
 
 
 
San José con el Niño Jesús (Zafra)
 
 
 
 
San Francisco Javier (Zafra)
 
 
 
 
San Joaquín (Zafra)
 
 
 
 
Santa Ana (Zafra)

 

Zafra (Badajoz). Ermita de San José. De Prada pudo haber realizado las figuras del retablo barroco del lado de la epístola, que contiene un gran lienzo de la Inmaculada y creo que san Blas en el ático, quizá obra de los Mures de Badajoz. El retablo parece obra también de Ramos de Castro, o de artistas de su época. Contiene las figuras de san Francisco de Paula, a la derecha, y creo que la de santa Marta con la Tarasca a sus pies, en el lado izquierdo. Muestran ciertas influencias de los talleres de Badajoz con ese tipo de ojos de cascarón. Teniendo en cuenta que Francisco de Prada residió en Badajoz bastante tiempo, es más que probable que se impregnara del estilo imperante de su época, el del taller de los Ruiz. Esto parece bastante patente en el san Ramón Nonato del retablo mayor de esta ermita de San José, dedicado a Ntra. Sra. de la Esperanza, santo inequívocamente salido de alguno de los miembros de este taller pacense. El magnífico retablo mayor también parece obra de Juan Ramos de Castro. Francisco Ruiz Amador falleció en 1748, cuando De Prada ya estaba trabajando para Zafra.

 

 
 
San Francisco de Paula (Zafra)
 
 
 
Santa Marta (Zafra)

 

Alconchel (Badajoz). Parroquia de Ntra. Sra. de los Remedios. Ya advertí hace años que en este templo había dos obras que recordaban bastante al taller del escultor pacense Francisco Ruiz Amador (9). En este caso creo que el Nazareno puede ser obra de Francisco de Prada. Los repintes dificultan su atribución, pero posee detalles comunes a las obras de Zafra. En este caso el gran tamaño del iris de los ojos, también de cascarón de color castaño. Son muy similares a los del san Francisco de Paula de la ermita de San José de Zafra. Igualmente, la forma recta de su dentadura superior. Este detalle de los ojos también lo podemos ver en la talla sedente del apóstol san Pedro, vestido de padre de la Iglesia, del mismo templo de Alconchel, que también puede ser obra de Francisco de Prada.

 

 
 
Nazareno (Alconchel)

 

Conclusiones

Como conclusión, podemos decir que, aunque no conocemos documentalmente una obra suya conservada intacta, fue un escultor modesto, no exento de calidad, pero que supo adaptarse a las modas de su época. Esperemos que con el tiempo aparezcan más obras de su autoría, así como la fecha y lugar de su fallecimiento. Probablemente falleció en Extremadura, aunque no creo que fuese en Badajoz capital. Desconozco también si algún hijo continuó su profesión, aunque lo dudo. Para una información más detallada sobre este escultor pueden consultar este enlace (10).

 


 

 
 
San Pedro (Alconchel)

 

NOTAS

(1) MARTELLI QUESADA, Francisco. El Jurista de los Incas: Vida, origen y descendencia del Licenciado Polo Ondegardo y de su hermano Diego de Zárate. 2024.

(2) https://www.misapellidos.com/significado-de-Prada-107986.html

(3) https://www.lahornacina.com/semblanzasamador.htm

(4) https://fragmentosdebadajoz.blogspot.com/2020/05/miguel-sanchez-taramas-escultor-e.html

(5) https://www.lahornacina.com/dossierextremadura2.htm

(6) https://www.lahornacina.com/articulosbadajoz7.htm

(7) https://fragmentosdebadajoz.blogspot.com/2018/10/23.html

(8) CROCHE DE ACUÑA, Francisco. Belén de Zafra. Tradición y devoción. Hermandad de Ntra. Sra. de Belén. Zafra, 1994. Pág. 34.

(9) https://fragmentosdebadajoz.blogspot.com/2021/

(10) https://fragmentosdebadajoz.blogspot.com/2026/01/66-el-pintor-y-escultor-vallisoletano.html

 

FUENTES

Archivo General Diocesano de Valladolid, Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Archivo Histórico Provincial de Badajoz, Archivo de la Diputación de Badajoz, Archivo Histórico Municipal de Badajoz y Archivo del Palacio Real de Madrid.  

 

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