JEAN LAURENT


 

 

Jean Laurent, conocido en España como Juan Laurent, no es sólo una figura fundamental en la historia de la fotografía de nuestro país, sino también un referente internacional como pionero de la fotografía en Europa. Laurent realizó una prolífica carrera tomando vistas panorámicas de ciudades, paisajes, monumentos, obras públicas y obras de arte de la Península Ibérica, así como retratando personalidades y tipos populares

Su producción fotográfica es ingente y abarca desde placas de colodión húmedo hasta el daguerrotipo, pasando por diapositivas de cristal, fototipias e imágenes estereoscópicas, entre otros tipos de creaciones. La mayoría de sus placas fotográficas fueron realizadas con el procedimiento del colodión húmedo. Usaba el ferrocarril para sus desplazamientos por la península ibérica, y empleaba un pequeño carruaje o "carro-laboratorio" de campaña, donde preparaba y revelaba sus placas de vidrio al colodión.

Nacido en Garchizy, pequeña población de la Borgoña francesa, Laurent se estableció en Madrid en 1844, previo paso por París, donde aprendería las técnicas de fabricación de papel de lujo para encuadernaciones y cajas, así como las técnicas propias de la incipiente y revolucionaria fotografía. En 1856, adoptada ya la fotografía como profesión, abrió su famoso negocio en el número 39 de la madrileña carrera de San Jerónimo, reaprovechando el estudio de otra de las grandes figuras de la historia temprana de la fotografía española, Charles Clifford.

La historia de la Casa Laurent se desarrolló en una España agitada en lo político, en lo social, en lo militar y no menos aún en lo cultural. En 1849 se había dado por concluida la llamada segunda guerra carlista, y tras diversos alzamientos, entre 1872 y 1876 tendría lugar la tercera. En 1868 se produjo la revolución Gloriosa, que destronó a Isabel II y dio paso al efímero y difícil reinado de Amadeo de Saboya, seguido de la Primera República; mientras en Cartagena y otros municipios murcianos estallaba la sublevación cantonal. El colapso político dio paso a la dictadura de Serrano y seguidamente al ascenso al trono de Alfonso XII.

 

 

Entre tanto, la expansión económica que experimentó el país a mediados de siglo, marcada por un fuerte impulso de la industrialización y de los grandes proyectos de ingeniería, derivó pronto en una continua sucesión de ciclos de contracción y expansión, incrementándose aún más las diferencias entre las clases sociales. En este contexto, la fotografía de J. Laurent y sus colaboradores no será tanto el reflejo de los acontecimientos como el verdadero retrato de un país, una cultura, unos paisajes y un espectacular conjunto monumental que aquel fotógrafo supo captar con sensibilidad de artista y explotar comercialmente con inteligencia de empresario.

Su actividad como retratista dio lugar a un archivo extraordinario de la sociedad de su tiempo, tanto en lo que se refiere a la gran cantidad de personajes retratados, como a la calidad de sus obras y a la amplitud social que abarcó: desde los tipos populares hasta la aristocracia social e intelectual del país, incluyendo a las altas personalidades del gobierno y a la misma familia real.

Al tiempo, los géneros temáticos de su fotografía se multiplican, como lo hacen también los formatos y características de los productos que comercializa: reproducciones de obras de arte antiguo y contemporáneo; series de los fondos del Museo del Prado, de la Real Armería, del Museo de Bellas Artes de Sevilla o de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; reportajes de la construcción de las líneas ferroviarias y de otras grandes obras de ingeniería a lo largo y ancho del país; colecciones de temáticas taurina, circense y teatral, panorámicas de ciudades y colecciones de monumentos, series de tipos populares de las provincias de España...

En su conjunto, el fondo de la Casa Laurent y Cía. (cuyos negativos originales fueron adquiridos por el Ministerio de Cultura en 1975 y hoy se conservan en la Fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de España) permite contemplar un profuso y detallado panorama del patrimonio cultural español en la segunda mitad del siglo XIX. Un patrimonio interpretado desde una perspectiva absolutamente contemporánea, que abarca desde lo monumental y artístico hasta el paisaje cultural, el patrimonio industrial, las artes escénicas y la música, el patrimonio inmaterial, la economía doméstica y el desarrollo urbanístico y técnico.

 

 

La muestra La España de Laurent (1856-1886) Un paseo fotográfico por la historia propone hasta el 3 de marzo de 2019 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Alcalá 13, Madrid) una aproximación a la mayor colección conservada de uno de los pioneros de la técnica fotográfica en España. Es la exposición temporal más completa sobre la obra de este fotógrafo, que puso bajo la lente una España que se debatía entre el impulso de la modernidad y el anclaje a la tradición, un país de trenes y toros. Horario: martes a sábado, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas; domingo, de 10:00 a 15:00 horas; cerrado: lunes, 31 de diciembre, 1 y 6 de enero.

 

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