TRICENTENARIO DE IGNACIO VERGARA II (VI)
SAN JOSÉ CON EL NIÑO

Santiago Rodríguez López


 

 

De entre las numerosas efigies de San José que salieron del taller de Ignacio Vergara, cuatro obras despertaron especial interés entre sus propios contemporáneos, convirtiéndose al tiempo en prototipos para los artífices valencianos del último cuarto del siglo XVIII en adelante. Nos referimos al San José tallado para el Convento de Santa Tecla, los que labrase para los dominicos y los franciscanos, y el grupo de San José con San Juanito de la Iglesia de los Santos Juanes, todos ellos en Valencia. De aquellos, sólo sobrevivió de la destrucción patrimonial de 1936 la talla del convento de Santo Domingo, lamentablemente desaparecida desde la mitad de los 90.

Junto a aquella, gracias a una nítida fotografía dada a conocer recientemente, podemos hacernos una idea de la extraordinaria calidad del desaparecido conjunto de la Iglesia de los Santos Juanes. En dicha instantánea podemos ver a San José semiarrodillado y sosteniendo al niño dormido, que apoya la cabeza sobre su hombro izquierdo; junto a ellos aparece uno de los titulares de la parroquia, San Juan Bautista, representado en su niñez en actitud de reclamar silencio para la tierna escena. Todo el conjunto se asienta sobre una movida peana de nubes en la que reposan dos querubines, mientras dos angelitos completan la escena, uno apostado a la derecha del santo sosteniendo la vara florida y el otro, de espaldas, situado en el frente de la nube.

Aun careciendo de una documentación que aclare los pormenores del encargo o la fecha de su ejecución, las referencias escritas a la talla como una obra salida de la mano de Vergara se venían sucediendo desde bien temprano. Así, en las actas de la Academia de Bellas San Carlos publicadas en 1781, transcritas por Marco Antonio de Orellana, ya se hace referencia a esta imagen, como apuntó Igual Úbeda al abordar la serie de esculturas que en el templo del mercado se atribuían a Vergara, poniendo de manifiesto la estrecha relación formal que el grupo compartía con el San José de las Escuelas Pías.

Testimonio de la popularidad y difusión de la que gozó la escultura de Ignacio Vergara son las dos estampas del santo que fueron grabadas por Vicente Gil Capilla, siguiendo dibujos originales de Luis Planes y Vicente López Portaña (imagen inferior); este último fue a su vez autor del lienzo-bocaporte que cubría la hornacina de la imagen de Vergara, también destruido en el año 1936.

A su difusión, a partir de la estampería valenciana contemporánea, cabría añadir las distintas versiones escultóricas que, con ligeras variantes, siguen de cerca el prototipo creado por Vergara para los Santos Juanes; de entre ellas hay que destacar la exquisita talla de pequeño formato perteneciente a la colección Arrúe de Mora, obra documentada de José Esteve Bonet en la que se prescinde de la figura de San Juanito.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

BUCHÓN CUEVAS, Ana María. Ignacio Vergara y la Escultura de su Tiempo en Valencia, Valencia: Secretaría Autonómica de Cultura y Política Lingüística de la Generalitat Valenciana, 2006, pp. 322-323.

IGUAL ÚBEDA, Antonio. "Un gran escultor del siglo XVIII. Ignacio Vergara Gimeno", en Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, año XXXVII, tercer trimestre, Madrid, 1929, p. 172

PONZ Antonio. Viage de España ó Cartas en que se da Noticia de las Cosas mas Apreciables, y Dignas de saberse que hay en Ella, tomo IV, carta séptima, 3ª edición: Don Joaquín Ibarra, Madrid, 1769, p. 277.

VILAPLANA ZURITA, David Manuel. "San José", ficha del catálogo La Luz de las Imágenes. Áreas Expositivas y Análisis de Obras II, Generalitat Valenciana, Valencia, 1999, pp. 120-121.

 

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