VIRGEN DE LA BELLA, PATRONA DE LEPE


 

 

La imagen pertenece al modelo de Virgen-Sagrario o Virgen-Abridera, de ahí que se halle provista de una cavidad en su pecho, accesible a través de una portezuela, cuyo fin es guardar el Santísimo Sacramento en alusión a su divino embarazo. Este tipo de simulacros, salvo en territorios de marcada raigambre mariana como España o Francia, fue censurado e incluso perseguido por la Iglesia, temerosa de que el pueblo llano pudiera pensar que la Trinidad entera se había encarnado en María.

Su advocación hace referencia a la belleza física y espiritual de la Señora. La talla, fechable a principios del siglo XVI, aparece sentada en un trono, con el Niño sobre su regazo en caprichoso escorzo. Los historiadores González Gómez y Carrasco Terriza la acercan a la obra de Jorge Fernández Alemán y la ponen en relación con otras piezas del entorno del escultor como la Virgen del Pino, muy venerada en Las Palmas de Gran Canaria, o la Virgen de la Granada que recibe culto en el municipio sevillano de Cantillana.

Fue restaurada con escaso acierto por Ángel Rodríguez Magaña en 1907, quien reemplazó los ojos tallados de ambas figuras por otros de cristal. En 1936 fue maltratada, perdiendo la Virgen y el Niño la mitad superior de las mascarillas, así como parte de la mano derecha de la Señora y brazos y pierna izquierda del pequeño Jesús. Tras una primera restauración de urgencia realizada por José Navas-Parejo, la intervención definitiva llegó de manos del escultor gaditano Juan Luis Vasallo Parodi, quien llevó a cabo entre 1962 y 1963 una labor magistral descubriendo tanto la fisonomía como la policromía originales de la efigie, de las que se conservaba un 90% y permanecían ocultas bajo numerosas capas de pasta. Asimismo, Vasallo reconstruyó en madera las partes perdidas, anteriormente referidas, con absoluta fidelidad al icono antes del pésimo retoque de Rodríguez Magaña. La última intervención corrió a cargo de Francisco Arquillo (1982), quien se limitó a limpiar superficialmente la obra y reemplazar los elementos metálicos de sujeción por espigas de madera.

La Virgen de la Bella fue Coronada Canónicamente en 1992.  Es también Alcaldesa Honoraria y Perpetua de la villa onubense de Lepe desde el año 1956.

 

Anterior Especial en este

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com