MAYO MARIANO 2010 - JUAN MARTÍNEZ CERRILLO
VIRGEN DE LA ESTRELLA (VILLA DEL RÍO - CÓRDOBA)

Sebastián Montes Carpio


 

 

La devoción hacia la advocación de Nuestra Señora de la Estrella surge en Villa del Río (Córdoba) en 1495. La historia narra que unos segadores, naturales de Bujalance, faenaban en un paraje, conocido como Monte Real, las tierras de un vecino de Villa del Río. Cerca de este lugar, se encontraba una fuente al pie de una zarza, de la cual se surtían del agua. Un día, un joven segador que estaba llenando un cántaro en la fuente observó un resplandor que iluminó el lugar, procedente como de una especie de estrella que se encontraba en el centro de la zarza. Quedó el segador paralizado ante aquel acontecimiento y, ante su tardanza, llegaron en su búsqueda el resto de segadores que, de igual manera, quedaron perplejos ante el suceso.

Fue entonces cuando los segadores decidieron bajar al pueblo para contar a las autoridades lo que allí sucedía. Desde el pueblo partió un acompañamiento formado por las autoridades del lugar, el cura y numerosos vecinos. Además, por casualidad, se hallaba pernoctando en el pueblo, situado en el tránsito hacia la capital hispalense, un batallón de tropa del Gobierno; enterado el jefe del batallón del suceso, e invitado por las autoridades, nombró  a un capitán para que saliera con su compañía al son de caja.

Llegaron todos al cercano monte y, estando junto a la fuente, vieron que era cierto lo expuesto por los segadores. Las autoridades dispusieron, con el acuerdo del cura, que se descubriera el fondo de la zarza para cerciorarse del motivo de la novedad. Al momento, sus órdenes fueron ejecutadas por los vecinos, que observaron que el resplandor lo desprendía una imagen de la Virgen Santísima, que sacaron con veneración a la vista de tantos testigos presenciales. Milagrosamente, de la divina imagen mariana brotó sangre en los lugares donde se había arañado con la zarza al sacarla.

La imagen fue conducida a la población cordobesa, en medio de miles de aclamaciones de regocijo y alegría, al son del tambor, siendo colocada, provisionalmente, en la pequeña iglesia de la aldea.  El pueblo se apresuró a edificarle una pobre y pequeña ermita en el mismo sitio de la aparición, que hoy ocupa el humilladero, venerada con el titulo de Virgen de la Estrella y aclamada como Patrona de la localidad. Su ermita actual se encuentra un poco más abajo, entre el pueblo y el lugar de su aparición. Ermita que sufre numerosas pérdidas en la Guerra Civil, siendo la más importante la desaparición de la bendita imagen de Nuestra Señora de la Estrella.

 

 

Una vez finalizada la contienda, la madre de Martínez Cerrillo, natural de Villa del Río, le pide a su hijo la realización de una nueva imagen de la Virgen de la Estrella, la cual regala el escultor en agradecimiento a que su familia no se vio afectada por la guerra. La Virgen mide unos 120 cm de altura. La nueva Patrona de Villa del Río llega a la ermita el 2 de septiembre de 1939, pocos días antes de su Festividad (8 de septiembre).

Nuestra Señora de la Estrella se presenta tallada completamente hasta la cintura, con el Niño incorporado en la misma talla, el resto es de candelero para vestir. Corresponde a las facciones de Virgen Niña que caracterizan a Martínez Cerrillo, pudiéndose apreciar en su bello y sereno rostro, al igual que en el del Niño, una leve sonrisa y las gotas de sangre que aluden al milagro acontecido en su aparición. Los ojos de ambos son de cristal.

El día 7 de septiembre, la Patrona de Villa del Río baja desde su ermita hasta la iglesia principal del pueblo, donde, desde el día 8 de Septiembre, realiza la procesión de su festividad por las calles de la localidad y reside en este templo hasta el mes de Octubre, que es cuando vuelve a su ermita.
 
Nuestra Señora de la Estrella fue Coronada Canónicamente 500 años después de su aparición, el día 2 de Septiembre del año 1995, por el entonces Obispo de Córdoba, Monseñor Infantes Florido. Y concedidas indulgencias plenarias a perpetuidad para el santuario por el pontífice Juan Pablo II. A modo de curiosidad, decir que la Virgen posee en su ajuar la Medalla de las Bellas Artes del pintor villarrense Pedro Bueno y la Medalla del Mérito al Trabajo del famoso periodista Matías Prats Cañete, también periodista. Ambos personajes eran grandes devotos de Nuestra Señora de la Estrella.

 

 

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