MES DE JUNIO 2008 - FRANCISCO BUIZA
JESÚS CAUTIVO - CALAÑAS (HUELVA)

Jesús Abades


 

 
 

 

La imagen del Cautivo de Calañas, labrada en el año 1953, constituye un claro ejemplo de las creaciones primerizas del autor, muy influenciadas aún por los cánones de su maestro, Sebastián Santos Rojas, tanto en los rasgos faciales como en la serenidad de su barroquismo, alejado de los futuros dinamismos que principiaría al abrir ese mismo año su propia factoría, donde desplegó libremente su estilo.

A los 17 años, Buiza dejó su pueblo natal en compañía de su madre, que acababa de separarse de su marido. Ambos marcharon a Sevilla, comenzando el escultor a trabajar como tallista en el obrador de Francisco Vélez Bracho, compaginando su labor con las enseñanzas de la Escuela de Artes y Oficios, donde cursó estudios de dibujo y modelado, y las continuas visitas que realizaba a talleres como el de Antonio Castillo Lastrucci.

En 1945, Buiza se traslada al taller del escultor y ceramista Pedro Navia Campos, donde trabajó junto a otro de los grandes de la imaginería andaluza contemporánea, Luis Ortega Bru, y conocería a quien sería, según sus propias palabras, su único y gran maestro: Sebastián Santos, de quien recibió en su día, junto a numerosas lecciones del oficio, el secreto de la magistral policromía de sus obras y el consejo con el que abríamos la anterior entrega.

La presente efigie para Calañas -no recogida en muchos catálogos, algo muy extraño si tenemos en cuenta que se halla firmada por el autor- presenta una gran afinidad estilística con el Nazareno del municipio onubense de Rosal de la Frontera -sobre todo en el modelado de las cuencas orbitales, en el bigote partido en el centro y en los expresivos labios, con los dientes superiores e inferiores tallados en su interior-, ésta última una pieza que incluimos dentro del catálogo de Francisco Buiza tras comprobar que, erróneamente, se hallaba recogida en el inventario de bienes del templo como talla anónima de pasta, adquirida en 1951 a una cofradía sevillana -que lo rechazó por tener la mirada muy baja-, gracias a los fondos recaudados en obras de teatro dirigidas por Alfonso Soler.

 

FUENTES: MARTÍNEZ LEAL, Pedro Ignacio: Buiza, Sevilla, Guadalquivir, pp. 25-30;
Inventario de Bienes de la Parroquia de San Isidro Labrador de Rosal de la Frontera; Archivo
Parroquial de la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios de Calañas.

 

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