JESÚS CAUTIVO - CÁDIZ

Sergio Cabaco y Jesús Abades. Con información de Juan Antonio Patrón Sandoval


 

 

El titular cristífero de la gaditana Hermandad Sacramental, Esclavitud y Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado y María Santísima de la Trinidad (F1), fue tallado entre los años 1937 y 1938 por el escultor e imaginero gaditano Miguel José Láinez Capote. Representa a Cristo cautivo y abandonado por sus discípulos, dirigiéndose al palacio del Sumo Sacerdote, reproduciendo el famoso homónimo madrileño atribuido al escultor e imaginero Luis de la Peña. Rígido y hierático, mantiene la cabeza en posición frontal y la mirada dirigida al frente. La corona de espinas, de oro de ley, supone una contradicción en su iconografía y lo acerca más al pasaje del Ecce Homo o Presentación al Pueblo. Tallado en madera de caoba con una altura de 168 centímetros, ofrece una policromía muy oscura, así como larga cabellera de pelo natural y pestañas superiores postizas para acentuar el realismo propio de la estatuaria barroca. El solemne semblante presenta los ojos pintados en la madera, la nariz recta, los pómulos demacrados, la barba corta y rizada, y la boca entreabierta, dejando ver los dientes superiores policromados en el material. Las manos se hallan atadas por delante del cuerpo. Su paso procesional, obra del afamado orfebre sevillano Manuel Seco Velasco (1957-1967), es una interesante pieza neobarroca en plata de ley con apliques de marfil. Los faroles hexagonales que lo alumbran son obra de los talleres de Orfebrería Villarreal.

Para la Esclavitud de Tarifa, Miguel Láinez Capote llevó a cabo, casi treinta años después, una imagen de vestir con similares características (F2). Dicha cofradía de penitencia, con Jesús Cautivo y Rescatado como titular, fue fundada en 1964 siguiendo el modelo iconográfico del devoto Cristo de Medinaceli madrileño. Al igual que esta obra, el Cristo tarifeño viste túnica hasta los pies, peluca de pelo natural, se halla coronado de espinas, y muestra las manos atadas y sobre su pecho el escapulario trinitario. Fue restaurado en el año 2002 por Pedro Manzano Beltrán, quien le hizo un nuevo cuerpo anatomizado, respetando piernas (talladas hasta los muslos) y manos.

Volviendo a la capital gaditana, nos encontramos en la Parroquia de San Lorenzo Mártir con la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas (F3), labrado en 1986 por Luis Álvarez Duarte. Se trata de una de las tallas cristíferas más conseguidas del famoso escultor e imaginero sevillano, cuyo modelo de Cristo cautivo y maniatado perfeccionaría unos años más tardes en la obra realizada para la corporación hispalense del Polígono San Pablo. El Cautivo, de talla completa y brazos articulados, inclina la cabeza hacia la derecha y dirige la afligida mirada al suelo y al lado derecho. Tanto la leonina cabellera como la barba se hallan partidas al centro, y han sido modeladas mediante elaborados rizos. Presenta un rostro de gran nobleza, huesudo y demacrado por la agonía sufrida en el Huerto de los Olivos. Los ojos y las pestañas son pintados en la madera, el perfil es hebraico, y la boca, pese a escenificar un momento introspectivo, aparece en actitud dialogante, con la lengua y la dentadura cuidadosamente talladas en la madera. Tiene como precedente procesional una talla procedente del Monumento del Jueves Santo, cuya cabeza se atribuía a Cosme Velázquez y era conocido popularmente como El Garbancito. En el año 1953, el mencionado Láinez Capote, figura capital de la imaginería gaditana de la segunda mitad del siglo XX, le hizo un nuevo cuerpo y, posteriormente, fue restaurado por José Ovando. Su mascarilla se encuentra en el interior de la efigie actual.

 

 

F1 y F3 de Jesús Guerrero Alba para www.pasionygloria.net
F2 de Juan Antonio Patrón Sandoval

 

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