NUEVAS APORTACIONES IMAGINERAS DEL PROFESOR
MIÑARRO PARA LA SEMANA SANTA DE ALMERÍA

Rafael Rodríguez Puente (01/11/2007)


 

Galería de FotosEl sábado, día 27 de octubre de 2007, se bendecían en la iglesia parroquial de San Agustín (PP. Franciscanos) de la capital almeriense las nuevas imágenes de la Virgen de las Penas y Santa Marta, obras del profesor Juan Manuel Miñarro López, quien desde 1999 viene desarrollando el misterio del Traslado al Sepulcro de la Humilde Hermandad del Cristo de la Caridad.

Lejos de los cánones de belleza recreados por el escultor Juan de Astorga y de los patrones del maestro Francisco Buiza Fernández, en la Virgen de las Penas se pone de manifiesto unos esquemas totalmente diferentes, al efigiar a una mujer madura, posiblemente inspirada en un modelo vivo, habilidad muy del gusto de Miñarro, cuyo rostro no queda exento de cierta virilidad y de depurada corrección estilística, remitiéndonos en este caso a la obra castellana de Juan de Juni (1506-1577), artista considerado como el fundador de la escuela escultórica de Valladolid.

La titular de la corporación de la iglesia de San Francisco de Asís es una imagen ideada para formar parte de un paso de misterio, ejecutada en madera de cedro, con cuerpo de candelero para ser vestida. Iconográficamente, María aparece cerrando la escena del Duelo, consolada por Santa Marta, y en compañía de María Cleofás y María Salomé -en fase de realización-, mientras que en un primer término se desarrolla la traslación del Cristo de la Caridad con la ayuda del lienzo que posteriormente serviría de mortaja, y donde participan José de Arimatea, Nicodemo y San Juan Evangelista, hallándose arrodillada María Magdalena, que besa los pies del yacente.

Juan Manuel Miñarro López plasma una Dolorosa modelada inteligentemente, donde se dibuja con pulcritud unos rasgos faciales muy marcados, incluido el anatomizado cuello, dejando entrever el dolor de una Madre por la muerte de su Hijo. Su mirada es baja, los ojos se hallan hinchados por el llanto, como dilatadas se muestran las aletas de la delgada nariz, simulando la inspiración que provocan los suspiros del sufrimiento. Asimismo, las cejas, finas enarcadas, se interpreta en conjunción con el dramático fruncido del entrecejo y el encogimiento de la frente. Sus labios carnosos, fácilmente identificable al quedar la boca entreabierta, ponen la nota sensual a tanto dramatismo. La cabellera, tallada en melena que se extiende hasta la nuca, se peina hacia atrás desde la raya divisoria que separan las dos mitades de la testa, dejando al descubierto parte de las orejas.

Aunque en ningún momento aparece Santa Marta en la escena del traslado del cuerpo de Cristo desde el Calvario al terreno donde se llevó a cabo el sepulcro, propiedad de José de Arimatea, la siempre recurrente inventiva andaluza ha propiciado que este personaje se incluya en el citado pasaje, no en vano los Evangelios la distinguen como amiga del Maestro.

Estilísticamente, el modelado de la pieza almeriense presenta muchas similitudes con respecto a los grafismos empleados en la Virgen de las Penas, aunque se advierten lógicas variaciones que diferencian a uno y otro personaje. Nos hallamos, pues, ante una figura femenina erguida, de facciones geométricas, semblante juvenil y rostro contraído por el sufrimiento, características que denotan una posible inspiración tomada directamente del natural. La mirada baja subraya la sensación de tristeza por la muerte del Maestro, si bien intenta consolar a María, ubicadas ambas junto a la cruz desnuda con el sudario, que ondea en todas las direcciones a causa del viento, en la más pura e inteligente visión paisajística que Miñarro concibe en esta escena.

Labrada en madera de cedro, y de cuerpo de candelero, la cabeza se muestra ligeramente ladeada hacia la derecha, mientras que el cuero cabelludo tallado se peina totalmente hacia atrás, con ausencia de la habitual línea central, lo que da la sensación de mayor volumen. Gracias a esta disposición de la cabellera, se pueden apreciar los lóbulos auditivos, ligeramente reservados por la caída de las patillas al divisar la figura en posición frontal.

Si pulsan en la imagen, tendrán acceso a varias fotografías de las piezas, realizadas por el almeriense Daniel Pérez López, director del popular blog Paseo Cofrade. Ambas esculturas, ya bendecidas, fueron trasladadas el domingo 28 de octubre desde el templo de San Agustín, lugar donde se celebró la ceremonia religiosa, hasta la parroquia de San Francisco de Asís, sede canónica de la corporación del barrio de El Quemadero.

 

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Fuentes: -RODRÍGUEZ PUENTE, Rafael: “Dramaturgia procesional en
Almería”
. Agrupación de Cofradías, Almería, 2007. -RODRÍGUEZ PUENTE, Rafael:
“Imágenes”. Blog Caritatem (http://caridadimagenes.blogspot.com/).

 

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