DESPRENDIMIENTOS EN LA CATEDRAL DE LEÓN
06/12/2006

La catedral de León sufrió el pasado día 4 el desprendimiento de una gárgola en un plazo de cinco días, lo que motivará que, con carácter de urgencia, la Junta de Castilla y León inicie una supervisión exhaustiva de estos elementos ornamentales del templo para determinar la causa exacta de estos sucesos.
Así lo confirmó en declaraciones a los periodistas el director general de Patrimonio, Enrique Saiz, quien visitó la catedral leonesa para inspeccionar los desperfectos registrados en la seo y estudiar, junto a los arquitectos del Plan Director, las medidas necesarias para evitar nuevos desprendimientos.
Enrique Saiz explicó que la gárgola hoy afectada se encontraba situada en la zona del pórtico sur de la catedral, muy próxima a la desprendida el pasado miércoles, si bien, en este caso y a diferencia de la anterior, su destrucción no fue total, pese a caer desde una altura de unos treinta metros.
En este sentido, explicó que la pieza, fechable entre los siglos XIV-XV, de unos cien kilos de peso y cuya caída no causó daños personales, será próximamente restaurada con la pretensión de recolocarla en su ubicación original o, en su defecto, poder exhibirla en un futuro como escultura dado su importante valor histórico.
En torno a las posibles causas del desprendimiento, Saiz sostuvo que este segundo suceso pone en cuestión la teoría defendida en un primer momento por los arquitectos encargados de la supervisión de la catedral y que apuntaba a una combinación de bajas temperaturas y la acumulación de excrementos de ave en el interior del canalón de la gárgola.
"Tras una inspección de urgencia realizada hoy se ha comprobado que existen otros elementos donde la acumulación de excrementos de las palomas y las cigüeñas era mayor y su conservación no
peligra", dijo el director general, quien recalcó que además la gárgola desprendida fue objeto de una restauración en 1998.
A este respecto, dijo que, entre otras posibles causas, los técnicos investigarán si la zona donde se encontraban engarzadas las dos gárgolas dañadas sufre una teórica filtración de agua que pudiera haber desencadenado este suceso.
Por otro lado, Saiz descartó una posible dejación de su departamento en la conservación del templo como factor determinante en estos dos desprendimientos e insistió en que las piezas dañadas fueron sometidas a una exhaustiva rehabilitación hace menos de ocho años.
Con carácter preventivo y en colaboración con los Bomberos de León, hoy se realizaron diversas labores de limpieza y retirada de desperdicios del resto de las gárgolas que, según Saiz, serán prolongadas a lo largo de esta semana.
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