NUEVOS DATOS SOBRE LA ESCUELA GADITANO-GENOVESA DE IMAGINERÍA

06/05/2006


 

 

 

De unos años a esta parte, la colaboración entre la Fundación José Manuel Lara y las diputaciones provinciales andaluzas está dando lugar a una serie de guías sobre el patrimonio artístico de nuestra comunidad autónoma, divididas por provincias y ofreciendo más de un volumen en el caso de algunas, que no sólo suponen una revisión de las obras que lo conforman, sino la aportación de nuevos datos sobre el mismo, fruto de las investigaciones realizadas en los últimos años. El último ejemplar, publicado hace tan sólo unos días, corresponde a Huelva y su provincia, y entre las novedades documentales se encuentran dos que afectan al catálogo de las obras genovesas que se conservan en el territorio onubense.

Hablamos, en primer lugar, del Crucificado de la Buena Muerte que recibe culto en el templo ayamontino de San Francisco (fotografía de la izquierda). La obra, de tamaño inferior al natural y titular de una hermandad de penitencia, se hallaba vinculada por el historiador Manuel Jesús Carrasco Terriza al círculo de escultores gaditanos afincados en Cádiz, tras una antigua atribución popular a Juan Martínez Montañés, habitual entre las creaciones de esta escuela. Sin embargo, la publicación, de la que forma parte en su redacción el propio Carrasco Terriza, afirma que se trata de una obra de escuela sevillana, realizada en torno a 1635, cuyas cruentas heridas y dinamismo compositivo han podido llevar a la confusión con el entorno genovés.

Si en el caso anterior debemos hablar de exclusión, en el de la Virgen del Socorro (fotografía de la derecha) tenemos que hablar de una posible inclusión en el catálogo de creaciones de artistas genoveses afincados en España. Sobre esta Dolorosa, titular de la Cofradía del Nazareno de Ayamonte, existía el dato de que había sido realizada en el siglo XVIII por un escultor italiano residente en Sevilla, según documento encontrado en 1950 por el imaginero José Vázquez Sánchez al restaurar la imagen. Dicho documento se había dado por extraviado durante mucho tiempo, pero por lo que afirma la publicación ha sido recuperado y reza que el autor de la talla es el escultor Jácome Velardi, quien la labraría hacia 1600. Ello supone no sólo encontrarnos ante la segunda obra documentada de Velardi, cuya procedencia se discute entre Génova, Florencia y Venecia, sino también ante una de las Dolorosas de vestir más antiguas que se conservan en nuestra comunidad autónoma.

La aparición de dichos datos coincide con la salida al mercado de la edición corregida, ampliada y traducida al castellano del libro Scultura Lignea Genovese a Cadice nel Settecento, publicado en Génova hace trece años. La nueva edición ha corrido a cargo de uno de sus autores, el historiador gaditano José Miguel Sánchez Peña.

 

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