RESTAURACIÓN DE LA INMACULADA DE ALONSO CANO EN LOS TALLERES DEL PRADO
10/07/2026

La Catedral de Granada continúa desarrollando el programa de conservación y restauración de su patrimonio con motivo de la celebración del V Centenario del inicio de su construcción. Entre las actuaciones más relevantes figura la restauración de la Inmaculada Concepción de Alonso Cano (1655), una de las obras más sobresalientes del patrimonio catedralicio y una referencia esencial de la escultura barroca española. Concebida para el pequeño templete que coronaba el facistol del coro de los canónigos, actualmente situado en la Capilla Mayor, esta delicada escultura, de tan solo 55 cm de altura, que se ha venido mostrando en la sacristía de la Catedral, presenta suciedad superficial, así como pérdidas y desgastes en su policromía, circunstancias que hacen necesaria una intervención especializada para garantizar su adecuada conservación. Concebida con marcado sentido de la verticalidad, a modo de diminuta cariátide sacra, la última de la serie de Inmaculadas de Cano es, sin duda, su creación escultórica más universal. Cano prescinde del estofado y trabaja los ropajes a grandes gubiazos, logrando insólitos efectos de claroscuro. El aniñado rostro de la Virgen, más abstraída que nunca en la gloria alcanzada, es el eje de una composición que estrecha los volúmenes en los extremos para ganar esbeltez en la pequeña pieza. Sus extraordinarias calidades motivaron su traslado a la sacristía para ser admirada con detalle y su sustitución por la Virgen de Belén, también de Cano al igual que el facistol. La Inmaculada fue repolicromada en el siglo XIX, cambiándose el color de los paños. Tras las gestiones realizadas por el Cabildo Catedralicio, el Museo Nacional del Prado ha aceptado llevar a cabo la restauración en sus talleres. Obtenida la autorización de la Delegación Territorial de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía para el traslado de la obra, la escultura ya se encuentra en Madrid, donde se están realizando los estudios científicos y técnicos previos a la intervención. El equipo especializado del Prado llevará a cabo un completo proceso de análisis que incluirá tomografía, radiografías, estudios estratigráficos mediante micromuestras e identificación de pigmentos, barnices y otros materiales. Los resultados permitirán redactar el proyecto de restauración, que deberá ser aprobado por el Cabildo Catedralicio y por la Delegación Territorial de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía antes del inicio de la intervención. La restauración tendrá una duración estimada de cinco meses. Una vez concluida, la Inmaculada será expuesta durante tres meses en las salas dedicadas a la pintura barroca española del Prado, ofreciendo al público una oportunidad excepcional para contemplar de cerca esta destacada creación de Alonso Cano antes de su regreso a la Catedral de Granada, previsto para el mes de julio del próximo año. El Cabildo Catedralicio de Granada quiere expresar su agradecimiento al Museo Nacional del Prado de Madrid por su colaboración y la dedicación de su equipo de restauración. Esta intervención permitirá recuperar los valores estéticos de una de las piezas más significativas del patrimonio catedralicio y contribuirá a garantizar su adecuada conservación para las generaciones futuras. |
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