RESTAURACIÓN DE RICARDO KANTOWITZ PARA BADAJOZ

Pedro Castellanos (15/02/2021)


 

 

Tras un largo proceso de restauración que quedó interrumpido por el confinamiento por el Covid, en la tarde de ayer fue presentada la imagen del Santísimo Cristo de la Humildad de la Cofradía de la Oración en el Huerto en su sede, la parroquia de la Concepción. Tras la eucaristía celebrada en acción de gracias, se dio a conocer el autor de la imagen, que no es otro que el escultor e ingeniero pacense Miguel Sánchez Taramas (1668-1734).

Es una obra que ya atribuía al escultor desde 2012 (1) y ha quedado confirmada tras descubrir en las pruebas de rayos X y TAC el nombre de su autor y la fecha de ejecución, 1707. El restaurador brasileño afincado en Badajoz, Ricardo Kantowitz, confirmó lo que ya se apreciaba en estas pruebas tras abrir la mascarilla de la imagen. Además ha conseguido recuperar su policromía original, quitando algunos repintes de una anterior intervención de 1962. Asimismo, ha recuperado las cinco lágrimas que tenía la talla cuando se realizó, de las que solo quedaban dos y hechas de un material inadecuado. Kantowitz ha repuesto las cinco lágrimas y realizado las que le faltaban con cristal de roca. También ha realizado nueva peana con decoración que imita a mármoles.

La cofradía encargó a Kantowitz la restauración del Cristo en octubre de 2019, con la intención de que ya restaurada pudiera procesionar en la Semana Santa de 2020. Se tuvo que suspender, como en el resto de España, debido a las medidas preventivas contra la pandemia. Esto también retrasó el proceso de restauración debido a la dificultad para poder adquirir los materiales que proceden de Italia.

De todo el proceso de restauración y del descubrimiento del autor del Santísimo Cristo de la Humildad, Ricardo Kantowitz dará cuenta en una conferencia el próximo viernes 26 de febrero, a las 20:00 horas, en la iglesia parroquial de la Concepción (con aforo limitado a 80 personas).

 

 
     
     
 

 

La Cofradía de la Oración en el Huerto, aprobada en 1693 en el convento de Nuestra Señora de la Encarnación o Madre de Dios de Valverde, hoy parroquia de San Andrés, se trasladó en el siglo XIX a su actual sede.

También llamado "Señor de las Angustias" en el siglo XIX, su advocación de Santísimo Cristo de la Humildad (Oración en el Huerto) proviene del primitivo Cristo que todavía posee la cofradía, hoy llamado del Prendimiento, que procesiona en la madrugada del Jueves Santo en solitario. Seguramente es una obra cercana a 1693, junto a la Virgen de los Dolores que le acompañaría y que ahora lo hace con el actual Cristo de la Humildad en la noche del Martes Santo.

Se cita en documentos de 1771 que esta cofradía "fue erigida para hacer dos fiestas en cada un año: la primera, es sacar todos los años los Martes Santos en procesión a la efigie de Jesús de la Humildad, preso entre tres sayones, en memoria de cuando Su Divina Majestad fue preso, acompañándole otro paso, que es la Oración en el Huerto; como también María Santísima Nuestra Señora del Mayor Dolor". Este texto demuestra que el primitivo Cristo de la Humildad era el ahora llamado del Prendimiento, cuyos tres sayones (en realidad eran cuatro sayones formados por soldados romanos y judíos junto a Judas Iscariote) ya no se conservan.

Lo corrobora otro documento de 1777, donde cita: "Salga en procesión la de esta imagen de Jesús de la Humildad con el paso acostumbrado del Prendimiento". Durante muchas décadas tuvo serios problemas económicos, a pesar de ser la cofradía gremial de los comerciantes de la ciudad de Badajoz desde el siglo XIX y también se la conocía como la de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

 

 
 
 
 

 

Hasta el momento, solo están documentadas algunas obras de Miguel Sánchez Taramas. La primera conocida fue la caja del órgano grande de la Catedral Nueva de Plasencia (Cáceres), entre 1692 y 1693. Esta obra la realizó junto al escultor badajocense Cristóbal Jiménez Morgado.

La segunda fue un retablo e imagen de san Pedro para la parroquia de San Pedro de Almendral (Badajoz). La realizó entre 1702 y 1703 en colaboración con otro maestro escultor llamado Florencio Enríquez. Sevillano de nacimiento y vecino de Badajoz, Enríquez fue también cuñado del escultor badajocense Francisco Ruiz Amador, discípulo de Miguel Sánchez Taramas.

La tercera es la actual imagen del Cristo de la Humildad, que hasta después de 314 años no se había podido documentar por haberse perdido los archivos antiguos, como en la mayoría de las cofradías de la ciudad.

La cuarta obra fue la única Virgen que se le ha podido documentar hasta el momento, Nuestra Señora de la Encarnación de Bótoa, copatrona de Badajoz. El hallazgo se produjo tras abrir un hueco en la espalda donde se encontraba un documento escrito y firmado por el escultor en 1713. El trabajo lo realizó el equipo del restaurador badajocense afincado en Jerez de la Frontera (Cádiz) Isaac Navarrete, entre 2011 y 2012. Consiguió recuperar la policromía original, pues tenía dos capas de repintes. Aunque en la antigüedad siempre llevó corona, desde hace algunas décadas fue sustituida por una pamela adornada de flores, a modo de Divina Pastora. Esta imagen, de candelero, sustituía a otras dos anteriores, que desde el siglo XVI había sido la advocación mariana de más devoción de la ciudad. Solo se sabía su fecha de ejecución por una inscripción en su espalda.

La quinta obra fue el monumento para el Santísimo Sacramento para la Catedral de Badajoz entre 1715 y 1716. El pintor sevillano Alonso de Mures, afincado en Badajoz, dirigió parte de la obra y se encargó de la policromía, así como del dorado y el plateado. En 2016, trescientos años después de inaugurarse, publiqué todos los datos que pude encontrar de este importante y desconocido trabajo que, incomprensiblemente, había pasado desapercibido por los investigadores locales (2).

La sexta obra conocida fue un san Francisco de Asís para el convento de San Francisco de Badajoz, que perteneció a la Venerable Orden Tercera. Anterior a 1719, se encuentra en paradero desconocido. Conseguí documentarla de forma inédita en 2020 (3).

La séptima obra fue un san Antonio de Padua para Villanueva del Fresno (Badajoz) en 1717. De discreta calidad, procede de la extinguida cofradía homónima. La talla, muy repintada, pudiera ser obra de algún miembro del taller, pues aunque guarda algunas características típicas de sus obras, no es comparable en calidad a otras que le conocemos. Quizá ya por estar muy dedicado a su otra profesión de miliar, Taramas delegase en algún discípulo aunque firmase él su contrato.

La octava obra, no está realmente documentada, pero un contrastado historiador (4), coetáneo al escultor, afirmaba que fueron obra de Miguel Sánchez Taramas y de su cuñado Francisco Ruiz Amador. Se trataba de algunas figuras secundarias del retablo mayor de la Catedral de Badajoz. Eran las tallas de san Pedro, san Pablo, san Francisco Javier, san Atón (obispo de Pistoya) y las virtudes teologales Fe, Esperanza y Caridad. Se realizaron entre 1717 y 1718. Están policromadas al óleo y estofadas, probablemente por el pintor sevillano afincado en Badajoz Alonso de Mures, el Viejo, quien solía ser su policromador habitual. Fueron intervenidas levemente en la restauración del retablo entre 2006 y 2007, pero creo que se debería volver a hacer más profundamente, pues la de san Pedro tiene una gran grieta (fenda) en su lado derecho con la mano derecha partida y le falta un dedo.

La novena obra documentada fue la talla de san Lorenzo mártir para la iglesia homónima de la ciudad de Cádiz en 1725 (5). En el año 2016 aclaré de forma inédita (6) el posible motivo por el que se pudo hacer esta obra. Fue un encargo personal del entonces obispo malagueño Lorenzo Armengual de la Mota. Esta talla se venía atribuyendo al escultor sevillano José Montes de Oca desde 1987 por Antonio Torrejón Díaz (7). La importancia de esta obra radica en que se trataría de la última obra escultórica documentada de Taramas. Asimismo, sería la única que conocemos hasta ahora fuera de Extremadura.

 

 
     
     
     
     
 

 

NOTAS

(1) https://www.lahornacina.com/dossierextremadura2.htm

(2) https://www.lahornacina.com/articulosbadajoz3.htm

(3) https://fragmentosdebadajoz.blogspot.com/2020/05/miguel-sanchez-taramas-escultor-e.html

(4) Fue el continuador de la obra del canónigo e historiador Juan Solano de Figueroa. Se titula “Historia eclesiástica de la ciudad y Obispado de Badajoz. Continuación de la escrita por D. Juan Solano de Figueroa”. (Tomo II). El dato aparece al mencionar el extraordinario retablo mayor: "...y todas las otras efigies y pinturas que tiene las fabricaron Miguel Ruiz Taramas y Francisco Ruiz, escultores de habilidad conocida en Badajoz...". Confundía el primer apellido de Miguel, que era Sánchez y no Ruiz.

(5) DE LA SIERRA FERNÁNDEZ, Lorenzo Alonso. Nuevos datos sobre la vida y la obra del escultor José Montes de Oca.

(6) https://www.lahornacina.com/articulosbadajoz4.htm

(7) TORREJÓN DÍAZ, Antonio. José Montes de Oca, escultor.

 

     
     
 
     
     
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