INAUGURACIÓN DE PRIMADA EN LA CATEDRAL DE TOLEDO
25/05/2026

Presentación La oportunidad de celebrar en 2026 el VIII Centenario del inicio de las obras de la Catedral de Toledo ofrece la posibilidad de realizar una exposición que analice lo que ha supuesto este templo para la historia y para el arte desde ese ya lejano siglo XIII hasta nuestros días. La exposición Primada. VIII Centenario de la Catedral de Toledo se divide en dos partes, ocho secciones y un apartado preliminar. Su amplio lapso temporal fuerza que esta exposición se divida en dos partes: una primera que abarca desde ese inicio de la construcción y hasta la finalización de la misma, a finales del siglo XV; y una segunda desde los comienzos del siglo XVI hasta finales del siglo XVIII. Así, la primera parte de la exposición pretende mostrar el vínculo existente entre la excelencia arquitectónica, figurativa y suntuaria de la catedral y la condición de primados de sus arzobispos. Dicho vínculo explica la magnificencia de las empresas artísticas abordadas no solo por los prelados, sino también por la mayor parte de quienes, a lo largo de los siglos XIII a XV, contribuyeron a que los escenarios y los objetos requeridos para el culto alcanzaran el objetivo de servir de modelo al resto de las iglesias de España. En la segunda parte, siguiendo este discurso en torno a la magnificencia de la catedral primada, se pretende resaltar la labor de mecenazgo y promoción artística de los arzobispos toledanos en la Edad Moderna, y su deseo de promover y propagar el esplendor catedralicio como modelo a seguir para el resto de las sedes catedralicias del orbe católico. De esta forma se quiere hacer ver el esfuerzo de los capitulares por prestigiar a la sede toledana con reliquias que potenciaban su importancia y el valor sagrado de los espacios, pero también por fomentar la devoción a los santos toledanos (san Ildefonso, san Eugenio, santa Leocadia) como ejemplos de vida cristiana y testimonios de fe, y el culto a la Virgen del Sagrario como corazón y eje del fervor en la sede primada. A través de diferentes secciones se evidencia cómo el propósito de arzobispos y cardenales será potenciar estos tres ejes nodales y el propósito evangélico y pastoral de la catedral. En este sentido es fundamental resaltar la labor de quienes se sintieron especialmente inclinados a mostrar ese orgullo arzobispal y capitular con obras de arte y devoción que ensalzaban ese sentimiento. La exposición cuenta con dos comisarios: la primera parte está dirigida por Javier Martínez de Aguirre, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y especialista en arte medieval, arquitectura románica y gótica, y patrimonio catedralicio hispano; la segunda está a cargo de Benito Navarrete, también catedrático de la UCM y una de las principales referencias en pintura barroca española y en las relaciones artísticas entre España e Italia. El diseño museográfico ha sido realizado por el arquitecto Francisco Bocanegra, especialista en diseño de exposiciones con una trayectoria internacional vinculada a instituciones como el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía o Patrimonio Nacional, aportando una visión contemporánea e innovadora del espacio expositivo. Uno de los principales atractivos de esta exposición es, indudablemente, el lugar en el que se va a desarrollar: la Catedral Primada de España. Pero hay más: la exposición se plantea para que sea compatible con la visita turística habitual de la catedral, utilizando en buena medida algunos espacios a los que habitualmente no se accede. Así, la exposición tendrá su entrada por la llamada "Puerta del Mollete", en el claustro bajo, y desde allí se desarrollará en tres espacios introductorios que se acotarán en este espacio para mostrar una gran maqueta, proyectar un video y poder exponer piezas del pasado islámico de este espacio. Seguidamente, el visitante podrá acceder a la mal llamada "Escalera de Tenorio", y se ascenderá al claustro alto para desde allí llegar a la Capilla de la Reina y Sala de Gigantones, espacios privilegiados que se utilizarán en esta ocasión para la exposición de obras. Tras descender nuevamente al claustro bajo, se accederá a la capilla de San Blas y, desde allí, los pasos del visitante se encaminarán a la entrada al templo propiamente dicho, espacio en el que la primera obra que podrá contemplar será la espectacular Custodia de Enrique de Arfe, que, gracias a una vitrina especialmente construida para la ocasión, podrá ser contemplada también por los visitantes de la catedral. Finalmente, la segunda parte de la exposición tendrá ubicación en buena parte del trascoro de la catedral toledana. El espacio a utilizar supera los 2.000 metros cuadrados. Primada reúne alrededor de 330 obras de artes, épocas, estilos y técnicas muy diversas, de las cuales aproximadamente la mitad no se han mostrado nunca antes en otras exposiciones. Y si de nombres hablamos, podemos citar los españoles de Velázquez, El Greco, Zurbarán, Sánchez Cotán, Juan de Borgoña, Francisco Rizi, Carducho, Alonso Cano, Jorge Manuel Theotocopuli, Cajés, Bayeu, Maella, Blas de Prado, Luis de Velasco, Roelas, Martínez Montañés, Pereda, Pantoja de la Cruz, Carreño de Miranda, Claudio Coello, Pedro de Mena, Loarte, Orrente, Tristán, Diego de Aguilar, Fernando Gallego, Copín de Holanda o Enrique de Arfe. De similar importancia es la extensísima nómina de artistas extranjeros, entre los que destacan sobremanera los italianos, con creadores de la talla de Gherardo Starnina, Giovanni Bellini, Mario Nuzzi, Andrea Vaccaro, Pietro del Pò, Carlo Saraceni, Francesco Albani, Andrea Sansovino, Virgilio Fanelli, Angelo Nardi, Antivedutto della Grammatica o Luca Giordano. Aunque el 85 % de las piezas pertenecen a la Catedral de Toledo, la exposición cuenta con más de treinta prestadores, entre instituciones internacionales como los Uffizi y el Museo de Salzburgo; museos como el Prado o el Museo de Santa Cruz; ayuntamientos, archivos y bibliotecas de toda España; numerosas instituciones religiosas (arzobispados, catedrales, monasterios, conventos y parroquias); y otras entidades como Patrimonio Nacional y la Fundación Soliss. Uno de los aspectos más destacados de la exposición es su excepcional programa de restauración, que contempla la intervención de más de un centenar de piezas y en el que colaboran desde finales de 2023 una quincena de restauradores profesionales. Dentro de este proyecto sobresale la restauración de casi medio centenar de relicarios, la recuperación de las diez tablas del retablo mayor de la primitiva catedral, los 19 óleos sobre cobre del Camarín de la Virgen del Sagrario, las pinturas de la capilla y antecapilla de la Virgen del Sagrario, así como los únicos restos escultóricos medievales conservados del exterior de la antigua catedral. El catálogo científico de la exposición contará con unas 1300 páginas distribuidas en dos volúmenes, organizados según los contenidos de la muestra. El primero incluirá trece estudios y unas 180 fichas catalográficas, mientras que el segundo reunirá dieciocho estudios y unas 150 fichas. En su elaboración han participado alrededor de un centenar de expertos y profesores de museos, universidades y centros de investigación nacionales e internacionales lo que garantiza el rigor académico y la dimensión internacional del proyecto. Inaugurada hoy, Primada podrá visitarse hasta el próximo 14 de octubre. Como hemos apuntado, la entrada y salida de la exposición serán distintas a las habituales de la catedral: se entrará por la Puerta del Mollete o del Niño Perdido (Calle Arco de Palacio) y se saldrá por la Puerta Llana. El horario será de 10:00 a 18:30 horas, todos los días de la semana, incluidos festivos, adaptado al horario turístico de la Catedral de Toledo. No habrá visitas los días 27 y 30 de mayo, 4 de junio y 15 de agosto, debido a actos oficiales y celebraciones religiosas especiales. |

Primada I: origen, construcción y memoria medieval La exposición se inicia con la presentación de la magnificencia arquitectónica de la iglesia catedralicia gótica mediante una referencia a la mezquita preexistente en el solar, una maqueta gigante del proyecto iniciado en 1226, sus mayores logros desde el punto de vista del diseño arquitectónico y los igualmente magníficos añadidos sucesivos hasta el entorno de 1500. La complejidad y riqueza de los programas figurativos será evocada mediante un audiovisual que mostrará los avances de la gran construcción gótica, sus modificaciones y añadidos a lo largo de los siglos, así como los riquísimos discursos visuales desplegados en portadas, vidrieras, coro, retablos y murales. La primera sección, Sede Primada, reúne símbolos del poder arzobispal, retratos de prelados y documentos fundacionales, junto a piezas de gran valor como el ajuar funerario de Jiménez de Rada y regalos de figuras clave de la Europa medieval. La arquitectura y todos los elementos suntuarios de la catedral tenían como finalidad la celebración del culto con la máxima dignidad, aspecto del que se ocupa la segunda sección, Culto y devoción, que muestra la vida litúrgica mediante ornamentos, códices y objetos rituales. Dives toletana: los tesoros de la Primada, exhibe los objetos que fueron estimados como tesoro por la iglesia toledana en época medieval: las reliquias con sus relicarios, ordenados por tipologías y materiales, y los códices que contenían la Palabra de Dios, así como otros necesarios para el desarrollo de la vida religiosa de una sede metropolitana. Tiempo, presencia y memoria presenta la convivencia de distintos tiempos en la catedral, destacando la Custodia y el Tapiz del Astrolabio, la memoria de obispos y fieles, y la veneración de los santos toledanos. El recorrido incluye la Capilla de los Reyes Nuevos y finaliza con la presencia de la catedral en hechos históricos entre los siglos XIII y XVI. El bloque concluye con una proyección digital en la capilla de la torre, en la que podrán verse en tres pantallas más de una veintena de piezas de la exposición digitalizadas para la ocasión. |

Primada II: esplendor moderno y proyección universal El segundo bloque se centra en la Edad Moderna y en el papel de los arzobispos como grandes mecenas que impulsaron el esplendor de la catedral y su proyección como modelo del mundo católico. Se destaca el enriquecimiento de la sede con reliquias, la promoción de los santos toledanos y el culto a la Virgen del Sagrario. También sobresalen encargos como el "Tríptico de la Última Cena", de Juan de Borgoña. La quinta sección Memoria capitular y topografía urbana explica cómo Toledo se presentó como una ciudad monumental conectada con Europa y América, con la catedral como símbolo principal de poder y espiritualidad. Destacan la vista de Toledo de El Greco y las pinturas de Francisco Rizi sobre la construcción y bendición de la catedral. También se resalta el prestigio del cabildo mediante obras lujosas, como la Mitra de plumas de Michoacán y encargos artísticos a figuras del Renacimiento como Andrea Sansovino. Asimismo, analiza la relación de Toledo con Europa y América, su imagen como "ciudad de Dios" y su representación en obras de El Greco y Francisco Rizi, junto a piezas singulares como la Mitra de plumas de Michoacán. Arte y cultura en la Catedral de Toledo: De la filosofía aristotélica al primer naturalismo, pretende ilustrar dos periodos claves, no solo para la catedral sino para la historia del arte español, como fue el mecenazgo de cuatro arzobispos claves: Gaspar de Quiroga, Alberto de Austria, García de Loaysa y Girón y el cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas. Gaspar de Quiroga impulsó la creación del Ochavo como gran relicario de la Catedral de Toledo, reuniendo importantes reliquias cristianas para aumentar el prestigio de la sede. Alberto de Austria fortaleció la relación de la catedral con la monarquía de Felipe II. Por su parte, García de Loaysa y Girón promovió la filosofía aristotélica y el coleccionismo artístico. Finalmente, Bernardo de Sandoval y Rojas impulsó el primer naturalismo en España mediante encargos a artistas como Carlo Saraceni, convirtiendo su etapa en una de las de mayor esplendor de la catedral. Es precisamente este discurso el que da pie a otro de los núcleos esenciales de la muestra: Fabricando devoción, predicando santidad: El ochavo y el Sagrario de la catedral, en el que se reconstruirá gracias a la maqueta de Lorenzo Fernández de Salazar el ochavo con todo su proceso creativo e historia constructiva, exponiendo algunas de las reliquias más representativas de la catedral, que podrán rodearse en su conjunto por vez primera. Asimismo, el visitante podrá apreciar la recomposición de la capilla de la Virgen del Sagrario con todas las pinturas de los santos toledanos restauradas y un apartado dedicado a la gestación del trono de la Virgen. Esta fue, sin duda, una de las empresas de mayor empeño de los capitulares. En ese marco será posible aproximarse a las interpretaciones iconografías más representativas de los santos toledanos debidas a los pinceles de Blas de Prado, El Greco, Juan de Roelas, Pedro de Orrente, Luis Tristán, Diego Velázquez, Zurbarán o Antonio de Pereda. Finalmente, en la última sección, Comitencia, coleccionismo y patronazgo de los cardenales toledanos de la Edad Moderna, se hace un recorrido con las obras más emblemáticas impulsadas o donadas por los cardenales Borja, Baltasar de Moscoso y Pascual de Aragón, dejando testimonio de los diferentes momentos y artistas que trabajaron para la catedral desde el escultor Pedro de Mena a Francisco Rizi. En este contexto tendrá un particular protagonismo la propia colección de Pascual de Aragón, quien trajo de Roma obras de Giovanni Bellini, Giovanni Batista Crespi, Pietro del Pò o Luca Giordano, entre otros. El texto aborda el papel de varios personajes clave en el engrandecimiento de la catedral de Toledo durante los siglos XVII y XVIII. Destaca el conflicto en torno al cardenal Luis Manuel Fernández Portocarrero y el nuncio papal, así como el impulso festivo del Corpus y el apoyo de Carlos II de España y María Luisa de Orleans, que promovieron la decoración de la Sacristía Mayor por Luca Giordano. También se destaca la labor de la reina Mariana de Neoburgo como mecenas de obras suntuarias, y del cardenal Lorenzana, que impulsó la decoración del claustro con artistas como Mariano Salvador Maella, Vicente López Portaña y Ventura Rodríguez. La sección culmina con el "Prendimiento de Cristo" encargado a Francisco de Goya, única obra suya en Castilla-La Mancha. |

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