EL NUEVO RETABLO DEL SANTUARIO DE EL ROCÍO

Sergio Cabaco. Fotografías de Goro Medina


 

Los orígenes del proyecto los encontramos en los diseños realizados entre 1977 y 1978 por Juan Infante Galán, quien se basó para ello en el primitivo retablo, obra realizada por Cayetano Alberto D'Acosta hacia 1764 que fue retirada del culto en 1963, al ser demolida la antigua ermita, y aún se conserva desmontada con vistas a su futura instalación.

 

 

En 1980, se firman los primeros contratos para su ejecución en los próximos años con Antonio Martín Fernández, Francisco Bailac y Luis Ortega Bru, quienes realizarán las labores de talla, carpintería e imaginería, respectivamente. Una exposición organizada en 1985 deja constancia de la realización de diversos elementos, caso de las cuatro columnas y el relieve de San Lucas, éste último por parte del imaginero pacense Manuel Carmona Martínez, con quien acabó contratándose la decoración escultórica de la fábrica (1).

 

 

 

Tras una serie de dificultades con el proyecto original, finalmente se decide en 1989 el diseño de uno nuevo por parte del propio tallista Antonio Martín Fernández, contratándose los servicios de Matías Aceitón como carpintero, Orfebrería Villarreal como plateros, Manuel Gómez Rodríguez como marmolista y Pedro Rodríguez y María Luisa Martín como arquitectos. El nuevo diseño se inspira en los retablos sevillanos de la primera mitad del XVIII y aprovecha las piezas labradas para el proyecto primitivo. Por su parte, la realización del programa iconográfico del retablo se encomienda al sacerdote e historiador onubense Manuel Jesús Carrasco Terriza (2).

 

 

 

Para la romería de 1992 se instalan en el santuario el banco del retablo, las pechinas, los medallones con los altorrelieves de San Ambrosio, San Agustín, San Jerónimo y San Gregorio Magno, y las figuras de San José y San Juan Bautista. La exposición Mater Roris, de 1995, presentó finalizados los altorrelieves de La Anunciación, La Visitación de María a Isabel, el Nacimiento y el Bautismo de Jesús, así como los bustos de San Pedro y San Pablo. En 1998, se organizó una exposición en Sevilla donde se pudo ver al completo la labor escultórica de Carmona y parte de los trabajos de talla labrados por Martín Fernández (3).

 

 

 

En el año 1999, coincidiendo con la venida de Nuestra Señora del Rocío a Almonte, se realizaron las obras del camerín, así como el montaje del cuerpo del retablo con el acabado de la imaginería que lo exorna y las columnas que lo sustentan, dorándose el resto del retablo en años sucesivos.

 

 

Finalmente, aprovechando la estancia de la Virgen del Rocío en la parroquia de Almonte, a partir del 15 de septiembre de 2005 dieron comienzo las obras de remodelación del santuario que incluye la culminación de los trabajos del retablo mayor con el montaje definitivo de los elementos que restan de tan imponente fábrica, así como la sustitución de la actual solería por un piso de granito, la construcción de la capilla sacramental y de la capilla penitencial del templo, y la colocación de un nuevo cancel a la entrada de la ermita.


BIBLIOGRAFÍA

(1) Exposición sobre el nuevo retablo y camarín para la Stma. Virgen del Rocío, 1985.

(2) AGUILAR, José Maria, GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y Manuel Jesús CARRASCO TERRIZA. El Escultor Manuel Carmona y el retablo de la Virgen del Rocío, Sevilla, Caja San Fernando, 1998.

(3) Ibidem.

 

Fotografías de www.rocio.com (Portal de la Hermandad del Rocío de Ronda)

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