EL JOVEN RIBERA


 

 
 

Santo Tomás

José de Ribera
Hacia 1609-1610
Óleo sobre lienzo. 105 x 84,5 cm
Szépművészeti Múzeume de Budapest

 

Introducción

José de Ribera nació en Xàtiva (Valencia), en el año 1591. Sin embargo, su carrera se desarrolló en Parma, Roma y Nápoles, donde cultivó un estilo que deriva del que había difundido Caravaggio.

La etapa en la que Ribera estudió y reelaboró el lenguaje naturalista abarca sus estancias en Parma, Roma y los primeros años de su residencia en Nápoles. Este período, en el que se advierten diferentes fases desde el punto de vista de la escritura pictórica y de los intereses temáticos evidenciando cómo estilo e iconografía interactúan profundamente, es el objeto de esta muestra.

Durante su estancia en Roma, utilizó la precisión descriptiva y el claroscuro renovar la presentación de asuntos tradicionales como los Sentidos, los Apóstoles o los Filósofos, mientras que en Nápoles, estos mismos instrumentos proporcionarán a su pintura devocional una inconfundible carga de intensidad, rigor y drama.

El recorrido de la exposición se ha organizado en torno a distintos ámbitos que agrupan conjuntos de obras relacionadas entre sí o con períodos concretos de la estancia de Ribera en Roma y sus primeros años en Nápoles.

 

 
 

Juicio de Salomón

José de Ribera/Maestro del Juicio de Salomón
Hacia 1609-1610
Óleo sobre lienzo. 153 x 201 cm
Galleria Borghese de Roma

 

José de Ribera versus Maestro del Juicio de Salomón

La exposición se inicia con la comparación entre algunas de las pocas obras que han sido atribuidas históricamente a Ribera como correspondientes a esta primera etapa de su carrera con otras importantes pinturas consideradas anteriormente obra del llamado "Maestro del Juicio de Salomón".

En este ámbito se incluyen cuatro magníficos ejemplos del Apostolado Cosida procedentes de la Fundación Longhi. Frente a ellos, se exponen tres de los Sentidos, serie fundamental en el proceso de la reconstrucción de la actividad del joven Ribera y en cuya factura era ya patente la seguridad y afán de originalidad del artista.

La composición de los apóstoles es muy rigurosa y sus amplios fondos desempeñan un papel fundamental en la creación del clímax dramático, mientras que en los Sentidos las figuras llenan el espacio pictórico y hay un tratamiento muy naturalista de sus acciones, aspectos que explican las razones por las que durante décadas ambas series se han atribuido a autores diferentes.

 

 
 

La Resurrección de Lázaro

José de Ribera
Hacia 1616
Óleo sobre lienzo. 171 x 289 cm
Museo Nacional del Prado de Madrid

 

Ribera en Roma: Los Cuadros de Historia

En Roma, Ribera se aproximó a la pintura de historia -composiciones complejas con varios personajes cuyos asuntos procedían de repertorios narrativos como la Biblia-, género que provocó el debate entre los defensores y detractores del naturalismo, quienes sostenían que era un estilo inadecuado para representar composiciones en las que se usaba una amplia variedad de acciones y "afectos".

Ribera, artista joven y deseoso de reconocimiento, respondió a este debate con obras de formato apaisado, protagonizadas por figuras de considerable tamaño, en las que el lenguaje naturalista constituyó un instrumento muy eficaz para dar credibilidad a las acciones, a los sentimientos y a la relación de los personajes entre sí.

 

 
 

Demócrito

José de Ribera
1615-1616
Óleo sobre lienzo. 120 x 90 cm
Colección Particular (Suiza)

 

Entre Roma y Nápoles: Medias Figuras

Durante su estancia en Roma y los primeros años de su época napolitana, José de Ribera también realizó numerosas figuras aisladas o en pareja -generalmente de medio cuerpo y con frecuencia ante una mesa- que en su mayoría eran santos del Nuevo Testamento.

En estas representaciones conjugaba su escritura pictórica, precisa y eficaz, con tipologías humanas realistas y composiciones en las que el personaje se encuentra en primer término y ocupa casi todo el campo pictórico dando lugar a imágenes llenas de fuerza y rigor, y que serán el punto de partida de soluciones posteriores, que convertirán a Ribera en uno de los artistas de su tiempo que supieron crear un vocabulario y un repertorio más personales.

En esta etapa ya comienza a representar filósofos como en las obras Orígenes y Demócrito, para los que utiliza fórmulas similares a las de los santos, aunque todavía no se recrea en la asociación entre pobreza y filosofía que caracterizó sus representaciones posteriores.

 

 
 

Cristo Flagelado

José de Ribera
Hacia 1617
Óleo sobre lienzo. 140 x 118 cm
Quadreria del Girolamini de Nápoles

 

Ribera en Nápoles

En el año 1616, nuestro artista llegó a Nápoles, ciudad en la que permanecería hasta su muerte, acaecida en el año 1652. La transformación que su arte experimentó allí está relacionada con las diferentes expectativas que su nueva clientela desarrolló hacia la pintura, lo que se tradujo en un énfasis mayor en cuestiones devocionales.

Mientras que las pinturas de composición que había hecho en Roma se caracterizaban por su formato apaisado, su elevado número de personajes y su aspiración a convertirse en cuadros de historia, las que hizo durante su primera década en Nápoles fueron, en su mayoría, verticales, de naturaleza devocional y con un predominio de temas relacionados con la Pasión. En ellos se juega frecuentemente con el contraste entre el cuerpo desnudo y mártir y el afán o la mofa de quienes le rodean, siguiendo una fórmula de amplia tradición que ya había usado Caravaggio.

 

 
 

El Martirio de San Bartolomé

José de Ribera
1617-1618
Óleo sobre lienzo. 336 x 230 cm
Museo de Arte Sacro. Antigua Colegiata de Osuna

 

La Colegiata de Osuna (Sevilla)

En la Colegiata de Osuna se conservan cinco cuadros de Ribera que representan a San Sebastián, San Pedro Penitente, San Jerónimo y el Ángel del Juicio, El Martirio de San Bartolomé y El Calvario. Los cuatro primeros fueron realizados entre los años 1617 y 1619 para Pedro Téllez Girón, III Duque de Osuna, Virrey de Nápoles entre los años 1616 y 1620. El Calvario fue un encargo de la duquesa y fue acabado en el año 1618. Todos ellos ingresaron en la Colegiata antes de Abril del año 1627. El número de obras, sus dimensiones y la variedad de tipologías y soluciones compositivas convierten al conjunto en uno de los más importantes del inicio de la actividad del pintor.

 

 
 

El Olfato

José de Ribera
Hacia 1615
Óleo sobre lienzo. 115 x 88 cm
Colección Juan Abelló de Madrid

 

Actividades Complementarias

Con motivo de la exposición El Joven Ribera, el Área de Educación organiza un curso monográfico que pretende profundizar en la actividad del pintor español durante su estancia en Roma y los años siguientes a su establecimiento en esta ciudad. Permitirá comparar los cuadros más importantes que se relacionan actualmente con este periodo y avanzar en el conocimiento de su sucesión cronológica y en la importancia que tuvieron para el desarrollo del caravaggismo romano de la segunda y tercera década del siglo XVII.
Fecha: 23 y 24 de Mayo
Lugar: Auditorio del Museo Nacional del Prado.

Coincidiendo con la celebración del Día de la Música y en paralelo a la exposición El Joven Ribera, el Museo del Prado y el Instituto Italiano de Cultura han organizado un concierto a cargo del grupo Cappella della Pietá dei Turchini, titulado Josep de Ribera-Viaje Musical por Italia. Lamentos, Sonatas y Canciones en la Época de Ribera en las Tierras del Virreino Español y en el Norte de Italia.
Intérpretes: Pino De Vittorio, tenor; Alessandro Ciccolini, violín; Marco Piantoni, violín; Rosario Di Meglio, viola; Rebeca Ferri, violonchelo; Patrizia Varone, clave; Ugo Di Giovanni, archilaúd.
Fecha: 21 de Junio a las 19:00 horas.
Lugar: Auditorio del Museo Nacional del Prado.
Entrada: 5 €. Hasta completar aforo.

 

Del 5 de Abril al 31 de Julio de 2011 en el Museo Nacional del Prado de Madrid
(Edificio de los Jerónimos, Sala C) Horario: de martes a domingo, de
09:00 a 20:00 horas; cerrado los lunes (incluidos festivos), Viernes Santo y 1 de Mayo.

 

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