ESCULTURA SACRA EN LAS ALDEAS DE LA CARLOTA (CÓRDOBA)

Alfonso Gálvez Carmona


 

     
     
Templo de Fuencubierta
     
     
 
     
     
María Auxiliadora, antigua imagen de serie recientemente restaurada, es la Patrona de la aldea carloteña de Monte Alto, una pequeña población en la que también hay otras tres imágenes destinadas al culto público: un Cristo Crucificado, también seriado, con potencias en metal plateado cinceladas por los talleres lucentinos de Angulo; un Cristo Yacente procedente de un retablo de la Mezquita de Córdoba, traído a la aldea por un sacerdote, y la imagen de candelero de la Virgen de los Dolores, en cuyo regazo procesiona el Yacente. La Dolorosa es una talla de tamaño inferior del natural (110 cm) labrada en el año 1995 por el escultor e imaginero sevillano José Miranda Jiménez.
     
     
 
     
     
La bella Virgen del Tránsito se venera en la capilla que ostenta su nombre de La Chica Carlota, una pequeña aldea que dista cinco kilómetros del núcleo carloteño. Es una imagen anónima del siglo XVII que lleva peluca de tirabuzones y es de tamaño inferior del natural. En el año 2007 fue intervenida por el joven escultor e imaginero cordobés Lázaro Mata; al estar muy deteriorada, la restauración fue muy profunda, debiendo renovarse candelero, brazos y policromía. Es Patrona de La Chica Carlota y fue salvada de los disturbios de la Guerra Civil al esconderse en la casa de unos vecinos de la aldea.
     
     
 
     
     
La parroquia (fotografía de la izquierda) del departamento carloteño de El Rinconcillo está bajo el patronazgo de la Virgen de la Asunción, imagen seriada de Olot (Gerona). El Viernes Santo desfila una cofradía fundada por niños: la del Santísimo Cristo del Amor -un Crucificado de pasta de madera, también de serie- y Nuestra Señora de los Dolores, interesante candelero del siglo XVII -de probable origen letífico- que procede de un ruinoso convento de Córdoba. La Dolorosa lleva en la aldea quince años y fue restaurada en 2000 por el escultor e imaginero cordobés Francisco Romero Zafra.
     
     
 
     
     
La aldea de La Paz es la más cercana al núcleo carloteño. Cuenta con la Capilla del Santísimo Cristo de la Paz, Patrón de la aldea junto con la Inmaculada Concepción. El Cristo es un Crucificado de madera que ocupa el altar mayor de la capilla. Es una obra realizada por un sacerdote que estuvo en la fundación de esta aldea, en el año 1839, cuyo nombre no se recuerda. Está inspirada en los modelos medievales y posee una policromía de tonos muy oscuros. Luce potencias de metal sobredorado, cinceladas en los talleres Santa Clara de Sevilla. La titular mariana de su hermandad es la bella Virgen de los Dolores, una obra de tamaño natural, fechable en el siglo XVIII, que se presenta arrodillada, con las manos entrelazadas y la mirada implorante hacia el cielo, siendo la única de estas características que existe en la comarca. Es de candelero para vestir y procede del antiguo convento de San Pedro de Alcántara de la capital cordobesa. Existen fotos en las que aparece acompañando al Cristo Yacente de la Parroquia del Salvador de Córdoba. Fue donada a la aldea hace cuarenta y cinco años por el entonces Obispo de Córdoba. Ha sido recientemente restaurada para intentar devolverle su policromía primitiva, muy deteriorada por el paso de los años. La Dolorosa luce una pequeña corona de plata antigua.
     
     
 
     
     
La Virgen de los Ángeles es Patrona y titular de la parroquia de Las Pinedas, una aldea situada a ocho kilómetros del núcleo carloteño. Es una imagen seriada que fue remodelada en el año 2004 por el escultor e imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo, sobre todo los rostros y encarnaduras de la Virgen y el Niño. Desfila cada 2 de Agosto y es titular de la cofradía que saca en procesión al Santísimo Cristo de la Juventud en su Resurrección, pieza seriada adquirida en el año 2005.
 
La aldea de El Garabato es una de las más pequeñas de las diez que componen el departamento carloteño. En la Capilla de Santiago Apóstol, presidida por una imagen de María Auxiliadora, recibe culto la Virgen de la Esperanza, una Dolorosa de autor anónimo valenciano del siglo XIX. Es pieza de talla completa, aunque se reviste con saya blanca brocada en oro y manto de color verde. Cuenta con un paso de palio, el único que procesiona en Semana Santa por las aldeas de La Carlota.
     
     
     
     
Templo de Monte Alto
     
     
 
     
     
Aldea Quintana es un precioso departamento de La Carlota, situado entre las aldeas de La Victoria y El Arrecife. Bajo el patronazgo de la Inmaculada Concepción y la Santa Cruz, posee entre los muros de su parroquia las bellísimas imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Salud Cautivo y Nuestra Señora, María Santísima Madre de la Misericordia. Ambas tallas gozan de gran devoción en la localidad y fueron labradas en 2007 y 2005, respectivamente, por el joven escultor e imaginero Lázaro Mata, discípulo de Francisco Romero Zafra, aldeano de adopción y asentado en Córdoba. El Cautivo es un Cristo joven, de moreno rostro y mirada perdida al infinito, que se muestra pensativo, maniatado y erguido, esperando el sacrificio que se avecina. Completamente anatomizado, figura revestido con túnica de color hueso. Respecto a la Dolorosa de la Misericordia (fotografiada por Manuel Maestre), de candelero para vestir, es una imagen aniñada, con un dolor contenido aunque revela una profunda tristeza. Porta en sus manos los atributos típicos de esta iconografía.
     
     
 
     
     
La Virgen del Rosario de Fuencubierta (160 cm) y la Virgen del Carmen de Los Algarbes (140 cm) son tallas seriadas carentes de valor artístico, sin embargo vemos justa su inclusión en el reportaje, tanto por la popularidad que atesoran como por su interés histórico y anecdótico: la primera llegó desde Valencia a la parroquial de la aldea de Fuencubierta, situada a siete kilómetros de La Carlota, en torno al año 1946 para reemplazar a un simulacro de candelero para vestir destruido en la Guerra Civil del que se conservan un zapato de plata del Niño y la bola del mundo que éste llevaba en su mano; la segunda procede de Écija (Sevilla) y, al ser Los Algarbes, cuyo patronazgo ostenta, la única pedanía que no tiene iglesia ni capilla, es venerada a lo largo del año en un antiguo bar de la aldea llamado El Molino.
     
     
 
     
     
El último departamento que nos ocupa es El Arrecife, el más grande en cuanto a población se refiere. Su Patrón es San Isidro Labrador, pieza de serie procedente de Olot. Se venera también en la capilla de la aldea una imagen de nueva hechura: Nuestra Señora de La Soledad. Esta Dolorosa nueva, labrada en terracota policromada con candelero de madera, es de vestir y tamaño natural. Su autor es el joven escultor e imaginero cordobés Álvaro Vizcaíno. Se trata de una Virgen de rasgos aniñados e idealizada belleza que remite directamente a los grafismos de la nueva imaginería cordobesa.
     
     
 
     
     
Templo de Aldea Quintana
 
Templo de El Garabato

 

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