LA ASUNCIÓN DE ASAM
14/08/2007
La
tardía adopción en los países germánicos de los modelos clásicos italianos,
permitió, en el siglo XVIII, el desarrollo de una arquitectura que presentó
como características fundamentales la monumentalidad y el decorativismo. Los
modelos barrocos asimilados, especialmente los religiosos, fueron
transformándose mediante la decoración pictórica en obras plenamente rococó,
buscando la unidad estructural y los espacios ilusorios. Dos de los más celebres
artífices de dicho proceso fueron los hermanos Asam.
Arquitectos, estucadores, pintores y escultores, Cosmas Damian (1686-1739) y Egid Quirin Asam (1692-1750) realizaron una serie de templos en los que el ilusionismo y la fantasía pictórica darían resultados tan espectaculares como la Iglesia de San Juan Nepomuceno en Munich o la Iglesia de las Ursulinas de Straubing.
Formados en un principio junto a su padre, la referencia del theatrum sacrum de Bernini, que estudiaron en el viaje a Roma de 1712 a 1714, les llevaría a realizar una serie de obras en las que el maestro italiano sería su fuente de inspiración, caso de la Iglesia del Monasterio de Weltenburg, cuyo altar mayor remite directamente al del templo de Sant’Andrea al Quirinale de Bernini en Roma.
También evidentemente berninesca es la aparatosa y dinámica Asunción que, a modo de retablo, ocupa el altar mayor de la Iglesia del Monasterio de Rohr. Su ejecución, al igual que la decoración del Monasterio de Weltenburg, corrió a cargo de Egid Quirin Asam, quien, frente a las preferencias arquitectónicas y pictóricas de su hermano, acabó ocupándose más de las tareas de carácter escultórico.
Realizado entre 1722 y 1723, tan impresionante grupo de estatuas se halla realizado en estuco con motivos dorados y pintados, pese a que, tanto las figuras como el templete donde quedan enmarcadas, den la sensación de que han sido esculpidas en mármol. La escena representa el momento en que los Apóstoles descubren la tumba vacía de María, cuya figura, alzada por dos ángeles, se eleva con extraordinario realismo hacia una Trinidad que, iluminada por luz natural, remata el conjunto y espera para coronar a María en la Gloria.
FUENTES: BUSHART, Bruno
y Bernhard RUPPRECHT.
Cosmas Damian Asam. 1686-1739, Munich, 1986
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