VENERABLE COFRADÍA DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


 

Templo: Parroquia de Nuestra Señora de la Antigua.

Fundación: 1929.

Pasos: Dos.

 

CRISTO DEL OLVIDO

Autor: Pedro de Ávila.

Cronología: 1720.

Material: Madera policromada.

Pasaje Evangélico: “Cuando levantéis al Hijo del Hombre sabréis que yo soy, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado” (Jn 8, 28).

Análisis Artístico: Magnífica imagen que representa a Cristo muerto y clavado en un madero de sección lisa y rectangular por tres clavos. Según la Cofradía de la Sangre, la talla formó parte de un conjunto de siete imágenes para un retablo de la Iglesia de San Felipe Neri. Imagen de esbelta anatomía, presenta la cabeza inclinada hacia la derecha y tocada con corona de espinas labrada separadamente de la pieza. La cabellera es abundante y peinada al centro y, al igual que la bífida barba, se organiza en onduladas guedejas. El rostro del Varón es bello y sereno, reflejando la paz alcanzada tras los tormentos. Posee los ojos y los labios semicerrados, clásico perfil y mejillas huesudas. Los largos brazos, con las manos horadadas por las palmas, se alinean al travesaño de la cruz. El apolíneo torso muestra marcados los músculos pectorales y las costillas, así como el músculo recto en el óvalo epigástrico. El vientre queda ligeramente abultado, la cintura se estrecha y las piernas se unen para situarse frontalmente, montando el pie derecho sobre el izquierdo. El sudario envuelve las caderas de Jesús y se anuda en el lado izquierdo, cayendo mecido por el viento. La policromía apunta la palidez cadavérica, con abundantes heridas y regueros de sangre como consecuencia de los azotes, las caídas camino del Calvario, los clavos y la lanza de Longinos. Carece de exorno.

 

CRISTO DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

Autor: Genaro Lázaro Gumiel.

Cronología: 1953.

Material: Madera policromada.

Pasaje Evangélico: “Cristo... ha entrado una vez para siempre en el Santo, no con la sangre de machos cabríos ni de becerros, sino con la suya propia; y así ha conseguido la liberación eterna” (Heb 9, 12).

Precedentes Procesionales: Cristo de los Carboneros, realizado por Francisco del Rincón en el siglo XVII). Cristo Crucificado del Convento de las Madres Catalinas, obra magistral de Juan de Juni (siglo XVI) en la que se inspira el actual titular.

Análisis Artístico: El escultor y orfebre de Villalengua (Zaragoza) ofrece una imagen de tamaño superior al natural, concebida con gran monumentalidad. Al igual que el Cristo del Olvido, representa a Cristo muerto y clavado por tres clavos en una cruz plana, cuyo stipes superior muestra el Titulus Crucis impreso en una tablilla. La obra muestra una gran fidelidad al modelo de Juni, con la cabeza y las piernas caídas hacia el lado derecho, los brazos largos y desproporcionados, el torso ancho, la cintura flexionada y el sudario de pliegues cruzados que caen por ambas caderas. La cabellera se parte al centro y cae sobre el hombro derecho. El rostro, noble y curtido, delata cierta serenidad ante el fin del sufrimiento y presenta los ojos semicerrados, la nariz prominente, los labios entreabiertos y la oreja izquierda al descubierto. Es un Cristo achaparrado, de robustos miembros y tostadas carnaciones. Los dedos de las manos se contraen por la rotura de los nervios, al tiempo que los pies quedan cruzados en aspa, montado el derecho sobre el izquierdo. No es una talla de heridas cruentas, a excepción de la llaga del costado derecho, de la que mana un abundante caudal de sangre. Carece de exorno.

 

Curiosidades: El Crucificado del Olvido, venerado durante mucho tiempo bajo el título de Cristo de la Buena Muerte, se conserva en la Iglesia de San Felipe Neri.

Día de Salida: Lunes Santo (Cristo del Olvido) y Jueves y Viernes Santo (Cristo de la Sangre).

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com